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La inflación se dispara al 3,3% en la eurozona por el encarecimiento de la energía y anticipa una subida de tipos

  • España es la cuarta con el IPC más alto, un 4,5%, entre los países del euro
  • El incremento de los precios de la energía por el conflicto en Ormuz está detrás de esta escalada inflacionista
Infraestructura energética y gráficos financieros ascendentes se entrelazan, simbolizando la relación entre energía y economía, con una persona contemplando la escena.
La energía impulsa la inflación al 3,3% en agosto en la eurozona RTVE
RTVE Noticias

Los precios siguen al alza en la eurozona. En agosto la inflación se disparó al 3,3%, cuatro décimas más que en el mes previo y su cota más alta en más de tres años, desde septiembre del 2023. España es uno de los países que más la sufre, con un IPC del 4,5% que la sitúa como la cuarta más alta entre los países del euro, según los datos publicados por Eurostat.

La subida de los precios de la energía, que se incrementaron un 14,3 %, está detrás de esta escalada inflacionista que llega en un momento en el que ya el Banco Central Europeo contempla aumentar por segunda vez en lo que va de año los tipos de interés. Un movimiento previsto en la reunión de septiembre que la entidad celebrará la próxima semana.

Detrás está el encarecimiento de la energía

Detrás del incremento de la inflación está el encarecimiento de los precios de la energía, cuatro puntos por encima del 10,3 % registrado en julio y lejos de la caída del 2,0 % observada en agosto del año pasado. Su impacto va más allá de la gasolina, el gas o la electricidad que pagan directamente los hogares. Los costes energéticos afectan al transporte, la industria, la agricultura y las cadenas logísticas.

La nota positiva está en los servicios, que moderaron su subida en agosto, hasta el 3 % frente al 3,3 % de julio, mientras que la tasa anual de inflación en los bienes industriales no energéticos fue del 1,2 %, tres décimas superior a julio. El grupo de alimentos, alcohol y tabaco avanza un 1,2%, y en los frescos la tasa está en el 2,7%, por debajo del 4,6% visto en abril. Se prevé que los alimentos crezcan con fuerza el año que viene, cuando la subida de los fertilizantes o el impacto de las olas de calor lleguen a la cadena de consumo.

Sin embargo, la tasa de inflación subyacente -que excluye los precios de energía, alimentos frescos, alcohol y tabaco por ser los más volátiles y sirve de referencia principal para la política monetaria del BCE- ha sufrido menos cambios y en agosto cedió una décima en comparación con julio, hasta el 2,4 %.

España la cuarta con la inflación más alta

España se sitúa como la cuarta economía del euro con la inflación más elevadas, con un avance de seis décimas hasta el 4,5% según el sistema armonizado de Eurostat. Son 2 décimas más que la previsión publicada por Instituto Nacional de Estadística (INE), que hace unos días la fijó en el 4,3%, y se debe a que hay diferencias en el peso que se da a los distintos productos a la hora de hacer los cálculos.

Solo Lituania (5,8%), Chipre (5,2%) y Bulgaria (5,1%) la superan. En el resto de grandes motores de la eurozona, todos van al alza. Francia muestra la evolución más contenida (2,7%, tres décimas más), Alemania queda algo por encima (2,9%, una décima más) e Italia registra un 3,2% tras subir tres décimas.

El BCE ya anticipa subidas de tipos para detener el avance de la inflación

Tras registrar un mínimo del 1,7 % en enero, la inflación en la eurozona ha ido subiendo a raíz de la guerra en Oriente Medio que arrancó a finales de febrero hasta dejar muy atrás la cota del 2 % que persigue el Banco Central Europeo (BCE) para lograr la estabilidad de precios.

Su presidenta, Christine Lagarde, ha insistido en distintas ocasiones en que un conflicto prolongado en Oriente Próximo podría mantener la inflación elevada durante más tiempo del previsto, obligando a Fráncfort a actuar. En junio adoptó la primera subida de los tipos en tres años, llevando el de referencia al 2,25 %, para intentar contener el impacto del conflicto en Oriente Medio y del cierre de Estrecho de Ormuz. Los banqueros centrales de la eurozona se reunirán el próximo 10 de septiembre. El mercado descuenta una subida de otro cuarto de punto. Con ello se buscaría enfriar la actividad para contener los precios, el principal mandato de la entidad.