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Shein debuta en bolsa de Hong Kong con caídas del 10% en plena batalla legal con la UE y Estados Unidos

  • El gigante textil ha empezado a cotizar en China tras recibir el "no" de Nueva York y Londres
  • La compañía ha perdido más de un 70% de su valor desde que inició sus planes de salida a bolsa
Shein debuta en la bolsa de Hong Kong
Shein ha salido hoy a bolsa en China tras cuatro años de recorrido y la negativa de Nueva York y Londres Cheng Xin vía Getty Images

A la tercera va la vencida. El gigante chino de la moda ultrarrápida Shein ha comenzado este martes su andadura en el mercado bursátil de Hong Kong tras cuatro años de preparativos y después de la negativa de los mercados de valores de Londres y Nueva York.

La cotización oficial de Shein ha arrancado este martes a las 09:30 hora local de Hong Kong (03:30 de la madrugada en España) bajo el ticker 0625.HK. La multinacional textil ha fijado su precio de salida definitivo en los 48,56 dólares hongkoneses, unos 5,33 euros por acción, al cambio. Un precio por título que se sitúa en el punto medio del rango previsto y que otorga a la empresa una valoración inicial de 26.500 millones de dólares.

Sin embargo, la acogida ha sido fría: en los primeros minutos tras la apertura, las acciones han llegado a perder un 10% de su valor. Finalmente, los títulos de la compañía ha despedido la sesión prácticamente en niveles de apertura, con una caída en la cotización del 0,12%.

Shein debuta en la bolsa de Hong Kong

Tang Jiacheng, presidente de la Bolsa de Hong Kong con invitados de Shein International Holdings este martes 1 de septiembre Zhang Xiangyi / China News Service / VCG via Getty Images

El escepticismo de los inversores en su debut refleja el temor a que el fin de los beneficios arancelarias en Europa y Estados Unidos acelere la caída de sus ingresos, sumado a la incertidumbre sobre la viabilidad a largo plazo de su modelo de precios ultrabajos.

Para Miguel Ángel Temprano, analista geoeconómico, "el mercado no está diciendo simplemente que Shein venda menos ropa. Está diciendo que hoy existe un riesgo regulatorio que antes no estaba descontado, un riesgo geopolítico evidente y una incertidumbre mucho mayor sobre la rentabilidad futura de su modelo".

El sueño truncado de Shein: cotizar en Occidente

Shein lleva preparando su salida a bolsa más de cuatro años. Sin embargo, el camino ha sido más lento de lo previsto. Ha estado lleno de obstáculos, retrasos y cambios de planes que han ido erosionando su solidez.

Las primeras intenciones firmes de la firma de retail para dar el salto al mercado público comenzaron en torno a 2022, coincidiendo con el momento en que alcanzó su valoración máxima histórica de casi 100.000 millones de dólares. El plan inicial de Shein era cotizar en Wall Street, pero las crecientes tensiones políticas entre Estados Unidos y China, y el estricto escrutinio por parte del Congreso norteamericano sobre sus prácticas laborales y de cadena de suministro, frustraron la operación.

Después, las intención de Shein de trasladaron a Europa. La bolsa de Londres fue el segundo destino elegido. En 2024 se empezaron a dar los primeros pasos de un proceso que fue frustrado por la intervención de los reguladores chinos. La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) exigía que la compañía detallara con total transparencia los riesgos legales y reputacionales vinculados a su cadena de suministro. Además, grandes gestoras de fondos británicas y ONG lanzaron duras campañas en contra de la salida a bolsa. Criticaban el impacto medioambiental del modelo de moda ultrarrápida, lo que provocó que varios inversores éticos anunciaran que boicotearían las acciones.

Finalmente fueron las propias autoridades chinas las que consideraron que cotizar en el Reino Unido exponía los datos logísticos y comerciales de la empresa al escrutinio de un gobierno extranjero. Pekín denegó la autorización para la Oferta Pública de Venta en Londres.

Al cerrarse las puertas de Occidente, Hong Kong quedó como la única salida viable. Al cotizar allí, Shein cumple con las exigencias de seguridad de datos del Gobierno chino y, al mismo tiempo, mantiene el acceso al capital de los inversores internacionales que operan en el mercado asiático.

Eso sí, por el camino la compañía ha perdido un 73% de su valor desde los 100.000 millones de dólares que alcanzó allá por abril 2022 hasta los 26.500 con los que ha debutado este martes en bolsa.

Para Rafael Ojeda, agente y miembro del Comité de inversiones de URSUS 3 Capital AV, la cotización en Hong Kong supone la solución "natural" tras los problemas en Nueva York y Londres. Cuenta a RTVE Noticias que "Hong Kong era lo más obvio para poder salir a bolsa. ¿Por qué? Porque es una plaza internacional y tiene mucho pesos en los mercados de valores globales aunque forma parte del ecosistema empresarial chino".

Y es que, añade Ojeda, las trabas del Gobierno de Pekín a la cotización en Europa tienen un componente geopolítico: "Lo que no quiere China es que el gobierno norteamericano pueda apretar comercialmente a través de medidas coercitivas con compañías que están cotizando en Nueva York. Xi Jing PIng no quiere que Trump tenga ese arma".

La batalla arancelaria en Estados Unidos y la UE

El desembarco bursátil de Shein ha coincidido con una ofensiva de Estados Unidos y la Unión Europea contra el modelo de negocio del gigante textil chino. En los últimos meses, las dos grandes potencias occidentales han acotado, de forma contundente, los vacíos legales que permitían a la compañía inundar el mercado con ropa y objetos ultrabaratos sin coste alguno.

En el caso de Estados Unidos, Shein se benefició durante años de una norma que fue eximía de aranceles y papeleo aduanero a todos los paquetes individuales con un valor inferior a 800 dólares. Sin embargo, el gobierno de Donald Trump eliminó por completo esta exención para los pequeños paquete en mayo de 2025 (denominada De Minimis). Desde entonces, las mercancías de origen chino enviadas por Shein pasaron de tributar un 0% a sufrir aranceles agresivos de entre el 10% y el 87,5%. Un escenario que llevó al gigante textil a registrar pérdidas por valor de 99 millones de dólares en el primer trimestre de 2026.

Los pequeños paquetes que van de China a EE.UU. ya no se libraran de los aranceles

La Unión Europea ha seguido un camino similar. El club comunitario eximía de pagos arancelarios a los envíos de menos de 150 euros. Sin embargo, las aduanas europeas llegaron a recibir cerca de 16 millones de paquetes diarios de bajo valor y más del 90% eran procedentes de China y se tomaron medidas. El 1 de julio de 2026 el bloque comunitario implementó un arancel fijo temporal mínimo de 3 euros por cada categoría de producto al que se suman otras tasas generales que se cobran por paquete enviado. La medida ha provocado un desplome inmediato de entre el 30% y el 40% en la llegada de estos pequeños envíos a suelo europeo.

Al tema arancelario se suma en el caso de Europa la persecución a las falsificaciones, tal y como nos explica Rafael Ojeda: "Shein se escuda en ser un marketplace al que acceden diferentes marcas para poder vender productos. Y Europa tiene puesto el ojo en que no se cuelen falsificaciones porque hay una serie de marcas de lujo o marcas de de importante valor económico europeas estén sujetas a falsificaciones dentro de mercados como este marketplace de China.

Shein ha conseguido a la tercera su objetivo de salir a bolsa en un momento de cambio de modelo de negocio. Mientras trata de consolidarse en el mercado bursátil, la compañía también está cambiado su estrategia logística a marchas forzadas con la adquisición de marcas occidentales y la construcción de grandes almacenes logísticos dentro de Europa y Estados Unidos para seguir enviando en masa y evitar que los costes arancelarios individuales destruyan sus márgenes operativos, ya tocados.

Y es que esta situación de mayor control por parte de Bruselas cambia por completo las reglas del juego para el gigante chino a juicio de Miguel Ángel Temprano: "Shein seguirá siendo formidable, pero probablemente será menos barata. Y ahí está precisamente el problema para la compañía. Si para adaptarse a la regulación tiene que parecerse cada vez más a un retailer tradicional, empieza a perder aquello que la hizo diferente".

Temprano concluye categórico: "La salida a bolsa de Shein no debería interpretarse como el comienzo de una nueva etapa de expansión. Podría ser precisamente lo contrario. Podría ser el momento en que el mercado empieza a poner precio al final de la gran ventaja regulatoria del comercio electrónico chino en Occidente".