Yolanda Díaz formaliza su candidatura para dirigir la OIT y propone una profunda reforma del organismo
- Díaz plantea una Carta Global de Derechos Laborales para garantizar un marco universal de protección
- Su programa propone dar más peso al Sur Global, reforzar el diálogo social y superar la crisis financiera de la OIT
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha formalizado este viernes su candidatura a directora general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Para optar a este cargo, competirá con el actual responsable del organismo, el togolés Gilbert Houngbo, que aspira a la reelección.
La candidatura española, que fue anunciada por el Gobierno el pasado 23 de julio, viene acompañada de un programa estratégico en el que Yolanda Díaz plantea una amplia reforma de la institución para reforzar su papel ante los desafíos laborales del siglo XXI.
Bajo el lema 'Recuperar el liderazgo de la OIT: el diálogo social como faro de la justicia social en un mundo en transformación', la ministra de Trabajo sostiene que la organización atraviesa una situación crítica marcada por problemas financieros, pérdida de influencia frente a otros organismos multilaterales y una creciente fragmentación de su capacidad técnica. Ante esta situación, propone abandonar lo que define como una “gestión del declive” y recuperar el protagonismo de la OIT en la gobernanza mundial del trabajo.
Un 'suelo universal' de derechos
Uno de los ejes centrales de su propuesta es la creación de una Carta Global de Derechos Laborales, concebida como un convenio internacional que establezca un "suelo universal" de protección para los trabajadores.
Según Yolanda Díaz, esta nueva norma internacional unificada debería reunir los principios históricos desarrollados por la OIT e incorporar respuestas a retos emergentes como la digitalización, la inteligencia artificial, el cambio climático y las nuevas formas de empleo.
La candidata española defiende además que la organización debe modernizar su capacidad normativa para seguir siendo una referencia mundial en materia laboral. En este sentido, considera imprescindible actualizar las normas internacionales del trabajo para garantizar que continúen protegiendo a los trabajadores en un contexto económico y tecnológico en rápida transformación.
Más democratización y soluciones para la crisis financiera
Otro de los pilares de su programa es la democratización interna de la OIT. Díaz considera urgente reforzar la participación equilibrada de gobiernos, empleadores y trabajadores, así como otorgar una mayor presencia al denominado Sur Global en los procesos de toma de decisiones. A su juicio, la organización debe convertirse en un espacio multilateral más inclusivo y capaz de superar las dinámicas de polarización que han surgido en los últimos años.
En materia financiera, Yolanda Díaz apunta a las dificultades financieras provocadas por el impago de contribuciones de algunos Estados miembros, así como carencias de organización que, a su juicio, evidencian una "fragmentación de la capacidad técnica frente a otros actores multilaterales, como el Banco Mundial o la OCDE".
La candidata española propone diversificar las fuentes de ingresos mediante contribuciones voluntarias de gobiernos, agencias de desarrollo, bancos regionales e iniciativas de cooperación público-privada. No obstante, subraya que estas aportaciones deberían canalizarse a través de fondos estratégicos plurianuales y no condicionados para evitar una mayor fragmentación de la agenda institucional.
Cinco áreas prioritarias de actuación
El programa también articula la acción futura de la OIT en torno a cinco grandes áreas prioritarias: la transición digital y climática, el impulso de empresas sostenibles y una competencia justa, el fortalecimiento del trabajo decente y la protección social, la reducción de las desigualdades con especial atención a la igualdad de género, y la puesta en marcha de la citada Carta Global de Derechos Laborales.
Entre sus propuestas concretas figuran el desarrollo de una gobernanza internacional de la inteligencia artificial en el ámbito laboral, la promoción de sistemas universales de protección social, el impulso de la formación continua a lo largo de la vida laboral y el fortalecimiento de la negociación colectiva y los salarios dignos. Asimismo, defiende que la igualdad entre mujeres y hombres debe ocupar una posición central en el diálogo social internacional.
La candidatura cuenta con el respaldo oficial del Gobierno español. En la carta de nominación remitida a la OIT, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, destaca la experiencia de Díaz al frente de la transformación del mercado laboral español y su capacidad para alcanzar consensos mediante el diálogo social.
Si resulta elegida, Yolanda Díaz se convertiría en la primera mujer y la primera persona española en dirigir la OIT desde su fundación en 1919. El proceso electoral concluirá el próximo 16 de noviembre, cuando el Consejo de Administración del organismo vote al nuevo director general para el mandato 2027-2032, que comenzará el 1 de octubre de 2027. España busca así reforzar su presencia en los organismos internacionales de Naciones Unidas, tras la candidatura presentada también por el ministro Luis Planas para dirigir la FAO.