Yolanda Díaz dejará la primera línea política: de artífice de la reforma laboral y las subidas del SMI a azote de la patronal
- La que ha sido, según la izquierda, “la mejor ministra de Trabajo”, continuará su labor en el Ejecutivo de coalición
- Feijóo habla de "abdicación forzosa": "Sabe que no la quieren ni los suyos”
Yolanda Díaz respiró política desde que vio la luz en La Coruña, hace casi 55 años. Abogada laboralista, su padre, Suso Díaz, recientemente fallecido, fue militante del Partido Comunista de España y ex secretario general de Comisiones Obreras en Galicia.
En esa comunidad y en ese idioma dio la actual vicepresidenta del Gobierno y ministra de Trabajo sus primeros pasos políticos. Fue coordinadora de Izquierda Unida en Galicia y en 2003 se convirtió en concejala de Ferrol. Pasó por coaliciones como Alternativa Galega de Esquerda, En Marea o En Común. También formó parte de Unidas Podemos.
Antes de ser diputada nacional en el Congreso, lo fue de la asamblea autonómica. En 2020 llegó al primer Gobierno de coalición de la historia de la democracia española. Sería Ministra de Trabajo por la parte de Unidas Podemos.
Como titular de esa cartera logró acercar las posturas de patronal y sindicatos para acordar la Reforma Laboral. También ha sido artífice de siete subidas consecutivas del Salario Mínimo Interprofesional, desde los 900 hasta los 1.200 euros. Ha sido impulsora, además, de la ley Rider, el reconocimiento de las trabajadoras domésticas o el estatuto del becario.
Ahora, tras esta dilatada carrera en política, Díaz ha dado un paso a un lado y ha anunciado que no será candidata de la nueva alianza de izquierdas en las próximas elecciones generales. Desde su espectro político, la mayoría coincide en calificarla como “la mejor ministra de trabajo”. También lo dicen desde el ejecutivo o los sindicatos. Así, Díaz se va por la puerta grande de las formaciones de izquierda.
La sucesora de Pablo Iglesias en el Ejecutivo
Cuando el fundador de Podemos, Pablo Iglesias, renunció a su cargo como vicepresidente del Gobierno de coalición para ser candidato a los comicios madrileños, nombró a Yolanda Díaz como su sucesora, convencido de que podría ser “la primera presidenta del Gobierno de España”.
Un año después Díaz se separó de la formación morada. Bajo el sol abrasador de Madrid, el 8 de julio de 2022 abrió un “proceso de escucha ciudadana” que concluyó con su designación como candidata del movimiento Sumar.
Se produjeron los primeros roces con Podemos, aunque en las elecciones generales de 2023 concurrieron juntos, con Díaz como candidata. La ilusión de la plataforma, sin embargo, no consiguió calar en el electorado y Sumar perdió apoyo respecto a los que habían conseguido cuatro años antes Unidas Podemos, Más País y Compromís. El partido quedaba como cuarta fuerza política, a tan solo 20.000 votos de Vox, que consiguió el tercer puesto.
Un año después llegó el varapalo de las elecciones Europeas y anunció su renuncia como coordinadora de Sumar, para centrarse en su labor como ministra. “Cuando hay malos resultados electorales, la cabeza visible tiene que asumir la responsabilidad”, dijo en una entrevista en TVE, la primera que concedió tras tomar esa decisión.
Díaz da un paso a un lado en la nueva refundación de la izquierda
Durante lo que fue una jornada de infarto en España, con la desclasificación de los papeles del 23F que el Gobierno tenía en su poder, Díaz acaparó los otros titulares políticos anunciando su renuncia a encabezar una lista en las próximas elecciones generales.
Cobraba así sentido su decisión de no acudir a los actos de Gabriel Rufián, cuando presentó su propuesta para aglutinar los partidos de izquierda desde la Sala Galileo, ni tampoco a la refundación de Sumar, unos días después en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
En todo caso, Yolanda Díaz no dice un adiós definitivo porque, aunque abandonará la primera línea política, continuará como ministra de Trabajo hasta que finalice la legislatura.
El diputado de ERC destacaba este jueves en el Congreso que “su generosidad ha sido brillante”, y ha insistido en que “ha sido una buena ministra”. Gabriel Rufian ha respondido además a la pregunta de si la marcha de Díaz allana el camino a Podemos, una formación política que según el portavoz de ERC es “imprescindible”: “(Irene) Montero es activo innegable”, ha dicho, pero ha pedido a los morados que vayan “con la calculadora”.
“Le pido a la izquierda orden y cálculo" para que las confluencias "podamos ser “más eficientes”, ha insistido Rufián, que proseguía diciendo que “eso no significa desaparecer, sino un poquito de orden. Un poco de eficiencia nos vendría bien”.
La portavoz de Sumar, Verónica Barbero, ha afirmado que la decisión de Díaz demuestra “valentía” e “inteligencia política”. “Esto no es una retirada, todo lo contrario”, ha continuado Barbero, “Se centrará en el ministerio de trabajo y nos va a dar muchas bazas para la izquierda”.
Aunque todavía no se conoce con seguridad quien será su sustituto, suenan nombres cuyo camino podría quedar allanado con esta marcha de Díaz, como, por ejemplo, el ministro Ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, que el mismo niega. Barbero ha dicho que “lo respeto en lo persona y lo profesional”, pero no ha querido dar más pistas: “Hay muchas personas que me gustarían”, ha afirmado, “hay mucha gente buena en mi espacio”.
Belarra (Podemos) afirma que "la gente tiene ganas de votar a la izquierda"
La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha ofrecido una entrevista a TVE en la que ha caracterizado la renuncia de Díaz como "una decisión político-personal", y en lo personal le ha deseado "mucha suerte". Además ha separado la hipotética unidad de la izquierda del hecho de que la hasta ahora líder de Sumar, Yolanda Díaz, no vaya a volver a ser candidata a unas elecciones generales.
En esa entrevista, en el programa Mañaneros 360, Belarra ha señalado que "lo que Podemos lleva haciendo muchísimo tiempo es plantear una discusión política". Y ha detallado el que viene siendo el mensaje habitual de su partido para distinguirse de Sumar. "Estamos en un momento en el que hay que dejar claro para qué estamos en política y qué vamos a hacer. Yo creo que hay que discutir para qué ha servido la operación Sumar, que, desde mi punto de vista, ha sido básicamente para comprometer las posibilidades de transformación social y la fuerza que tenía la izquierda en la pasada legislatura", ha alegado.
Belarra ha precisado que "lo que tiene que pasar en el futuro es que haya una izquierda fuerte, una candidatura de izquierda fuerte", y ha sostenido que "eso es lo que le aporta Podemos a la política española: la capacidad de transformación y de pelear las cosas cuando son difíciles y cuando nadie más las defiende". Y ha aventurado que "si eso pasa, las alianzas van a caer por su propio peso", pero pidiendo primero "tener una discusión política sobre para qué construir esta izquierda" y para qué han servido Sumar y otros partidos, entre los que nombró expresamente y por primera vez a EH Bildu.
Según ella, sólo han servido para "sostener al Partido Socialista a cualquier precio, incluso aunque haga el mayor rearme de la historia de nuestro país, aunque no haga nada contra la crisis de vivienda, aunque meta el feminismo en un cajón. Y nosotras pensamos que ese no es el papel de la izquierda".
Feijóo habla de “abdicación forzosa” y Ayuso ve a Díaz en el PSOE
También el líder del PP Alberto Núñez Feijóo ha analizado la renuncia de Díaz a presentarse a las generales, y ha afirmado que se va porque “sabe que no la quieren ni los suyos” y por tanto, “su abdicación es forzosa”.
Los populares censuran que “del mismo modo que siguió en Sumar cuando dijo que dejaría la dirección de Sumar, querrá mantener un acta en el Congreso ahora que dice que no será candidata a la Presidencia del Gobierno". Y recuerdan el concepto estadounidense de ‘pato cojo’ para quien, teniendo responsabilidades de gobierno, se sabe que dejará de tenerlas a corto plazo. E insisten en que "la precariedad” de Yolanda Díaz “no es fruto de la existencia de una fecha de caducidad" sino que "se debe a que no tiene influencia en el Gobierno de Pedro Sánchez y no tiene afectos en la izquierda a la que antes representaba".
La vicepresidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se mostró convencida de que ahora Yolanda Díaz se incorporará a las filas socialistas. “Que se dé prisa en meterse en el PSOE y que lo termine de hundir” apuntó la presidenta madrileña.
Ayuso recordó que "lo veníamos advirtiendo y lo hemos dicho en muchas ocasiones", que la líder de Sumar "acabaría en el PSOE". La presidenta de la Comunidad de Madrid constató que la "forma de operar" de Díaz es "llegar a un partido, se pone al frente, lo vacía y lo destroza, y salta a otro". Por ello, "lo único que le puedo pedir es que se dé prisa en meterse en el PSOE y que lo termine de hundir, por favor", concluyó la líder del Ejecutivo madrileño.
La patronal critica a Díaz: "Como ministra a nosotros no nos gusta mucho"
También el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha criticado el trabajo de Yolanda Díaz: “Como ministra a nosotros no nos gusta mucho”, ha dicho.
Preguntado por un grupo de periodistas, Garamendi justifica esto porque dice, Díaz “trabaja en ese monólogo social” y “está “trayendo temas que rompen la confianza y dice cosas que no tienen sentido, como que no tenemos sensibilidad ante las muertes". "Creo que no es el camino", ha insistido.
El presidente de la patronal ha recordado, además, que según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el "tripartito" entran a negociar gobierno, sindicatos y trabajadores, y en el "bipartito, empresas y trabajadores". Los acuerdos entre gobierno y sindicatos, por tanto, "están bien, pero no son diálogo social", ha criticado por lo que "tendremos que acabar yendo a la OIT a denunciarlo", ha amenazado
