El Ingreso Mínimo Vital beneficia en julio a más de 2,6 millones de personas, un 41% menores de edad
- La prestación ha llegado a más de 879.000 hogares, según datos publicados por la Seguridad Social
- La cantidad media del IMV percibida por los beneficiarios es de 504,5 euros mensuales por hogar
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha beneficiado en julio a un total de 2.682.646 personas que residen en 879.225 hogares, según la última estadística que ha publicado el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).
Respecto a julio de 2025, el número de hogares que perciben el IMV ha aumentado un 16,9%, con 126.756 prestaciones más. El total de personas beneficiarias ha crecido un 16,7%.
La cantidad media percibida por cada hogar es de 504,5 euros mensuales, lo que ha supuesto un desembolso total de 473,3 millones de euros destinados al pago del IMV durante el mes de julio.
Por comunidades autónomas, Andalucía concentra el mayor número de prestaciones del Ingreso Mínimo Vital, con 272.671 expedientes activos que dan cobertura a 845.103 personas. Le sigue la Comunidad Valenciana, con 100.589 prestaciones y 303.533 beneficiarios, mientras que Cataluña ocupa el tercer lugar, con 89.717 prestaciones que alcanzan a 293.212 personas.
Mujeres y menores, principales beneficiarios
Los datos publicados muestran que el Ingreso Mínimo Vital es percibido mayoritariamente por mujeres que tienen menores a su cargo. Las mujeres representan el 68% de los titulares (personas que solicitan la prestación) y el 53,4 % de los beneficiarios, junto a sus hijos y otros familiares.
En más de dos tercios de las familias que perciben el IMV conviven menores. Son 602.620 hogares, lo que representa casi el 70% del total, de los cuales 147.491 son monoparentales, en su mayoría compuestos por mujeres que mantienen a sus hijos en solitario. En total, 1.089.965 beneficiarios son menores de edad, lo que equivale a cerca del 41% de las personas cubiertas por esta prestación.
Protección a los menores
Por su parte, el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI) ha sido percibido en julio por 613.088 hogares, con una ayuda media de 67,3 euros por menor y de 122,8 euros por hogar con menores.
El CAPI tiene unos umbrales de renta más amplios que los del IMV y extiende su cobertura a hogares que, aunque no estén en situación de pobreza severa, tienen unos ingresos reducidos o moderados. Por ejemplo, una familia con dos adultos y dos hijos puede beneficiarse de esta prestación con rentas cercanas a los 4.182 euros al mes.
Inclusión e inserción laboral de los jóvenes
La edad media de los beneficiarios del IMV se situó en 28,6 años, aunque desciende a 20,2 años si se excluye a los titulares de la prestación.
Con el fin de favorecer la inclusión social y laboral de los jóvenes, el cobro del IMV es compatible con sus ingresos laborales y otros incentivos para el acceso al mercado de trabajo.
Para casos de jóvenes en situación de vulnerabilidad, pueden solicitar el Ingreso Mínimo Vital las personas mayores de 18 años o menores emancipados con hijos a cargo, y se ha reducido de tres a dos años el período de vida independiente que se exige a los menores de 30 años para acceder a la ayuda.
¿Quién y cómo puede solicitar el Ingreso Mínimo Vital?
Desde su puesta en marcha, en junio de 2020, el Ingreso Mínimo Vital ha protegido a casi 1,3 millones de hogares y ha beneficiado a más de 3,8 millones de personas, con el fin de garantizar un nivel mínimo de ingresos a las familias en situación de vulnerabilidad económica y paliar las situaciones de pobreza y exclusión social.
Para acceder a la prestación es necesario acreditar residencia legal y continuada en España durante al menos el año anterior, así como una situación de vulnerabilidad económica, determinada por los ingresos y el patrimonio del hogar.
Además, las personas que agotan el subsidio por desempleo y cumplen los requisitos pueden acceder al IMV de forma automática, sin solicitarlo ni presentar nueva documentación, ya que el SEPE y la Seguridad Social intercambian información.
La gestión de la prestación también se ha simplificado con un sistema de doble revisión de ingresos, que permite a las familias conocer de antemano la actualización de su prestación. De esta manera, los beneficiarios pueden conocer con antelación si la cantidad que perciben se mantendrá, aumentará, disminuirá o se extinguirá en función de la evolución de sus ingresos.