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Ceuta, al límite: comercios cerrados, miedo en las calles y un dispositivo de seguridad desbordado

Ceuta, al límite por la avalancha de inmigrantes.
Miles de inmigrantes han dormido en las calles de Ceuta durante la pasada noche. Marcos Moreno

Ceuta se encuentra al límite debido a la llegada de decenas de miles de migrantes desde Marruecos. Sobre el terreno, la sensación es la de una ciudad sometida a una presión sin precedentes: calles abarrotadas, comercios cerrados por precaución, vecinos que reconocen sentir miedo y un amplio despliegue policial y militar que sin embargo no da abasto.

El flujo de migrantes no ha cesado durante toda la noche, mientras otros han emprendido ya el camino de regreso a Marruecos por el mismo espigón fronterizo por el que entraron. Pero son los menos. A primera hora de este viernes han continuando entrando pequeños grupos, tanto a nado como a pie. Aunque todavía no existen cifras oficiales, las estimaciones apuntan a que cerca de 50.000 personas habrían cruzado la frontera desde el jueves, en una situación que supera ampliamente a la de la crisis migratoria vivida en Ceuta en 2021.

La gravedad ha llevado al Gobierno a desplegar al Ejército para reforzar el dispositivo de seguridad junto a la Guardia Civil. La Policía Nacional y la Policía Local permanecen desplegadas desde primera hora de este viernes por distintos puntos de la ciudad para desalojar a los migrantes del centro y prevenir robos o altercados. El aspecto del paso fronterizo del Tarajal también ha cambiado por completo respecto al jueves, con una fuerte presencia militar en las inmediaciones de la aduana. Mientras, el balance humano continúa agravándose. En las últimas 24 horas han sido recuperados 19 cadáveres del mar en aguas próximas a Ceuta.

La imagen actual de las calles ceutíes es estremecedora, en palabras de sus propios vecinos. Muchos de los migrantes han llegado únicamente con ropa de baño, sin alimentos ni dinero, y permanecen deambulando por la ciudad. "Es como un apocalipsis. Mareas de gente por todos los lados. Se pierde la vista de la gente deambulando", describe a RTVE Noticias José Carlos Lara, propietario de un negocio de rotulación situado a unos 800 metros de la frontera. Este ceutí asegura que "no hay capacidad" para gestionar la situación y relata escenas de personas durmiendo en la calle o aseándose en fuentes públicas. También sostiene que numerosos comercios, especialmente de alimentación, permanecen cerrados por temor a saqueos y robos motivados por la falta de alimentos.

"Esto es un sálvese quien pueda"

Los testimonios de comerciantes y vecinos describen el profundo caos que se ha instalado en la ciudad. El propietario de un restaurante del centro, que prefiere mantener el anonimato, resume así el ambiente: "Negocios cerrados. Tiendas cerradas porque si abres un negocio, te lo invaden... Estamos asustados. La calle está masificada. No hay medidas. Esto es un sálvese quien pueda. No nos dan ayuda".

Sebastián Antón, trabajador de un pequeño supermercado del centro, explica que el establecimiento apenas ha podido permanecer abierto hora y media este viernes. "Abrimos a las 9:00 y tuvimos que cerrar a las 10:30 por seguridad. Éramos el único supermercado abierto y había muchísima gente que quería entrar". Aclara, en todo caso, que no se produjeron incidentes dentro del local: "Venían a comprar y pagaban". Aunque, según relata, la situación se está agravando con el paso de las horas, y nota que ya ha cambiado respecto al día anterior. "Muchos llevan tiempo sin dormir, tienen hambre y están empezando a pedir comida. Están nerviosos".

Una agitación que también se ha extendido entre los ceutíes. "La gente no está saliendo de sus casas, solo para comprar comida y volver. Hay mucha incertidumbre", asegura Antón, que incluso compara algunas escenas con las vividas durante la pandemia: "Están comprando muchísima comida para llenar la despensa como si fuera a pasar algo".

La trabajadora de otro supermercado, que prefiere mantener el anonimato, cuenta cómo llevan cerrados desde el jueves a las 15:00 horas, ya que les llegó el rumor de que "en el Mercadona había habido una avalancha". "Ni aunque se quisiera repartir la compra online a la gente se podría, porque ni se puede andar por la calle", describe. "Estoy asustada. Esto es para verlo, para vivirlo", reconoce a RTVE Noticias.

"Esta situación es peor que la de 2021", continúa, y se pregunta "¿Por qué tardan tanto?". "Estamos esperando una solución (...) Si hubieran cortado la frontera antes, no habrían entrado tantos".

Sentimientos encontrados

Desde una farmacia del centro de la ciudad, su responsable reconoce a RTVE Noticias que este viernes el trayecto habitual hasta el trabajo se ha duplicado por la saturación de las principales calles. "Tengo sentimientos encontrados. Mucha incertidumbre y miedo por la oleada de gente, pero, a la vez, pena porque vienen, te piden el teléfono para llamar a su familia y las conversaciones te remueven", declara.

Al otro lado de la frontera, en Marruecos, la tensión tampoco remite. El centro de Fnideq (Castillejos) permanece lleno de jóvenes que han intentado cruzar a Ceuta o esperan hacerlo en las próximas horas. Durante las últimas horas, muchos han adquirido flotadores en la antigua medina con la intención de lanzarse al mar para alcanzar territorio español.