EE.UU. impone aranceles del 25% a productos de Brasil y culpa a Lula por no negociar "de buena fe"
- Las negociaciones mantenidas durante el último año no han logrado resolver las diferencias
- El Gobierno de Brasil ha anunciado que iniciará "inmediatamente" los trámites para aplicar la ley de reciprocidad
El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado este miércoles (madrugada del jueves en España) la imposición de un arancel del 25% a determinados productos procedentes de Brasil, una medida ordenada por el presidente Donald Trump tras la conclusión de una investigación comercial iniciada hace un año bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
La Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR) sostiene que la investigación determina que varias políticas y prácticas del Gobierno brasileño son "irrazonables" y restringen el comercio estadounidense, de acuerdo con un comunicado de la dependencia.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha aplaudido la medida y ha dicho que responde a que el Gobierno que preside Luiz Inácio Lula da Silva no ha negociado "de buena fe" con Washington.
En un mensaje publicado en la red social X, Rubio asegura que Trump ordenó al representante de USTR aplicar los gravámenes y sostiene que "no debe haber confusión" sobre el motivo de la medida. Según ha dicho, Lula ha antepuesto "su propio ego" durante el último año en lugar de alcanzar un acuerdo en beneficio del pueblo brasileño.
Como respuesta, el Gobierno de Brasil ha anunciado que iniciará "inmediatamente" los trámites para aplicar la ley de reciprocidad y culpa de los aranceles a la familia del expresidente Jair Bolsonaro.
Además, Lula ha publicado un extenso comunicado en el que señala que "el día 15 de julio de 2026 pasará a la historia de las relaciones entre Brasil y EE.UU. como un hito lamentable".
¿Cuáles son las motivaciones de los aranceles?
Entre las medidas brasileñas citadas por el USTR que han motivado la sanción mediante aranceles están las relacionadas con el comercio digital y los servicios de pago electrónico, aranceles preferenciales considerados injustos, la aplicación de normas anticorrupción, la protección de la propiedad intelectual, el acceso al mercado del etanol y la deforestación ilegal.
El embajador y representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, ha afirmado que los nuevos gravámenes buscan proteger los intereses económicos estadounidenses frente a prácticas comerciales que considera desleales.
Según ha dicho Greer, las negociaciones mantenidas con Brasil durante el último año no han logrado resolver las diferencias, aunque asegura que Washington mantiene abierta la puerta para continuar el diálogo.
Greer ha acusado además a Brasil de perjudicar a empresas tecnológicas estadounidenses, de retroceder en la aplicación de medidas anticorrupción y de permitir que agricultores brasileños obtengan ventajas competitivas mediante el uso de tierras deforestadas ilegalmente, lo que, a su juicio, ha dificultado el acceso de trabajadores, productores y exportadores estadounidenses al mercado brasileño.