'La Odisea' de Christopher Nolan: una epopeya griega tan intimista como espectacular
- La película cuenta en cartel con Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson o Zendaya
- Se espera que sea una de las películas del año: se estrena en cines este viernes 17 de julio
Christopher Nolan lo ha vuelto a conseguir. Su Odisea es una gran epopeya griega tan intensa y espectacular como intimista y emocionante. Y es que el director consigue un inteligente equilibrio entre el espectáculo de una gran película de aventuras, el viaje del héroe y la atormentada historia de amor de sus protagonistas (Odiseo y Penélope), que sobrevive a veinte años de separación. Sin olvidar ese viaje paralelo de Telémaco, que busca a un padre al que no conoce. Una película que, además, es bastante fiel a la historia de Homero, salvo alguna concesión en pro del espectáculo y esa modernización del lenguaje para llegar al gran público.
El propio Nolan confiesa que "La Odisea es la base de casi todo el cine jamás rodado y está presente en todas las películas que he hecho". Y es que en esta película encontraremos temas tan interesantes como el nostos, o la noción de regreso, que implica superar todas las dificultades para crecer como persona y lograr regresar al hogar. O el tema de la xenia o "ley de Zeus", que obligaba a los anfitriones a recibir al extranjero con generosidad, aunque se tratase de mendigos. Algo muy de actualidad con esas redadas de ICE en Estados Unidos y el odio a los extranjeros (a los pobres, básicamente), que se está extendiendo por todo el mundo. De hecho, en la película, uno de los protagonistas asegura que cuando esa ley desaparezca, "será el fin de la civilización griega".
Se suele decir que en la literatura griega ya están presentes todos los grandes temas y La Odisea es una buena muestra de ello, ya que aquí también encontramos temas como el destino, el poder, la traición, la culpa, las pasiones, la arbitrariedad de los dioses (o de poderes superiores), las relaciones amorosas, las paterno-filiales o la venganza.
Y a pesar de que sea una película épica, Nolan nos deja un potente mensaje antibélico (que también nos recuerda a nuestro momento actual), durante la destrucción de Troya. De hecho, Agamenon, el legendario rey de Micenas y comandante supremo de las fuerzas griegas en la Guerra de Troya, aquí aparece como la personificación de la propia guerra. Un ser sin piedad tan oscuro como terrorífico al que nunca vemos la cara y que es capaz de sacrificar a su propia hija para conseguir la victoria. De hecho, se parece mucho a Ares el dios de la guerra.
Fotograma de 'La Odisea', de Christopher Nolan (Universal Pictures) Melinda Sue Gordon/Universal Pictures
Pero, mientras que La Ilíada se centra en la parte bélica de ese asedio a la ciudad, La Odisea nos cuenta cómo Odiseo utiliza su inteligencia para superar todas las pruebas y obstáculos que se encuentra en su intento de volver a casa. También, cómo se vale de disfraces para infiltrarse entre sus enemigos sin ser visto. De hecho, la idea del caballo de Troya también fue suya. Algo que convierte a Odiseo en un rara avis entre sus compañeros guerreros, que optan más por la violencia que por la inteligencia.
En fin, un espectáculo fabuloso en el que encontraréis los grandes temas de la obra de Homero vistos desde una lectura muy actual. Y que, a pesar de que haya grandes batallas y monstruos mitológicos, se centra en los protagonistas.
Por ponerle alguna pega a la película solo diríamos que Nolan se empeña en meter pequeños flashbacks para recordarnos algunos detalles, para que nunca nos perdamos. Puede resultar un poco reiterativo pero, en tiempos de Netflix y de la cada vez menor atención que se presupone al público, parece estar convirtiéndose en una norma.
Fotograma de 'La Odisea', de Christopher Nolan (Universal Pictures) Melinda Sue Gordon/Universal Pictures
Un reparto espectacular
Mención aparte merecen sus protagonistas, encabezados por un Matt Damon (Odiseo), que sabe transmitir las dudas y el martirio interno de Odiseo, que solo quiere volver a casa, para reunirse con su familia, y al que los dioses castigan con una prueba tras otra. Pero que también muestra esa fuerza interior que le lleva a superar todas las dificultades.
Aunque tan héroes como él son su esposa Penélope (Anne Hathaway) y su hijo Telémaco (Tom Holland), encargados de mantener a raya durante años a todos los pretendientes que aspiran al trono de Odiseo tras su supuesta muerte. Anne Hathaway está fabulosa como esa mujer que tiene que hacer equilibrios para enfrentarse a esos pretendientes sin saber si su marido volverá algún día. A Nolan se le ha acusado en alguna ocasión de no saber escribir personajes femeninos pero aquí tenemos personajes tan potentes como Circe, Calipso, Helena de Troya, Atenea o la propia Penélope que, al final, son las que dictan el destino del protagonista.
Holland también brilla como ese impulsivo Telémaco traumatizado por estar a la sombra de un padre del que todo el mundo dice que es un gran héroe, pero al que nunca llegó a conocer.
Fotograma de 'La Odisea' (Universal Pictures) Melinda Sue Gordon/Universal Pictures Melinda Sue Gordon/Universal Pictures
Robert Pattinson no es uno de mis actores favoritos precisamente, pero confieso que aquí está genial como Antínoo, uno de los pretendientes de Penélope, que es tan cobarde como sibilino y que prefiere que otros arriesguen su vida por él.
Lupita Nyong'o, que fue criticada por los haters porque una afroamericana hiciese el papel de Helena de Troya, también está muy bien en su doble papel de Helena y de su hermana gemela: Clitemnestra, reina de Micenas. Una muestra más de lo necesarios que son los mensajes de igualdad e integración en el cine.
Fotograma de 'La Odisea', de Christopher Nolan (Universal Pictures) Melinda Sue Gordon/Universal Pictures Melinda Sue Gordon/Universal Pictures
Samantha Morton protagoniza uno de los episodios más inquietantes de la película como Circe, una poderosa hechicera. Y también nos encantan John Legizamo, como Eumeo, el fiel criado ciego de Odiseo; Zendaya, como la diosa Atenea (y algo más); Charlize Theron, como Calipso, una ninfa inmortal; un ascendente John Bernthal como Menelao, rey de Esparta y marido de Helena de Troya; Elliot Page como Sinón o Mia Goth como Melanto, una criada de la reina Penélope, entre muchos otros intérpretes. Un reparto de grandes estrellas que nos recuerda a lo que el Hollywood clásico destinaba a sus peplums, como Ben-Hur o Espartaco.
Fotograma de 'La Odisea' (Universal Pictures) Melinda Sue Gordon Melinda Sue Gordon/Universal Pictures
Uno de los primeros textos de la literatura occidental
La Odisea es un poema épico griego compuesto por 24 cantos o rapsodias, atribuido (al igual que La Ilíada) al poeta griego Homero. Se cree que fue compuesta en el siglo VIII a. C. y narra cómo, después de sobrevivir a la guerra de Troya, el héroe griego Odiseo regresa a Ítaca, Grecia, en un viaje que durará diez años y durante el que se enfrentará a figuras de la mitología griega como el Cíclope Polifemo, Poseidón, las Sirenas y Calipso. Mientras, su esposa Penélope y su hijo Telémaco tienen que mantener a raya a los pretendientes al trono vacío.
Un poema que no era lineal, ya que contaba la historia con numerosos flashbacks, tramas paralelas, historias dentro de historias... Algo que ha permitido a Nolan una narración también fragmentada y que la película avance adelante y atrás desde el punto de vista de sus protagonistas. Pero en la que todo avanza implacablemente hasta el final.
Fotograma de 'La Odisea' (Universal Pictures) Melinda Sue Gordon/Universal Pictures Melinda Sue Gordon/Universal Pictures
Muchos temíamos que Nolan se recrease en batallas de veinte minutos con miles de soldados, pero ha sido muy inteligente al hacer que esos necesarios estallidos de violencia sean los justos y necesarios para que la historia avance, prefiriendo centrarse en los dramas de los protagonistas. Aunque eso no impide que haya algunas escenas, como el asalto a Troya, que son espectaculares.
Como en todas las películas de Nolan, los aspectos técnicos brillan sobremanera, desde la espectacular fotografía de Hoyte van Hoytema, ganador de un Oscar en 2023 por su trabajo en Oppenheimer, que refuerza ese carácter de epopeya intimista de la película; hasta el montaje, la banda sonora, el vestuario, las localizaciones o los efectos especiales en los que Nolan ha vuelto a intentar huir de lo digital (salvo cuando no ha podido), en su búsqueda de la verosimilitud.
Por ejemplo, su cíclope no es un efecto digital, sino una marioneta de 18 metros en una cueva real. Y el resultado es genial. De hecho, durante toda la película se respira algo de esa magia artesanal que el rey de la animación stop motion, Ray Harryhausen, nos regaló en películas como Jasón y los argonautas (1963) y Furia de titanes (1981), de las que Nolan se confiesa admirador.
Fotograma de 'La Odisea' (Universal Pictures) Melinda Sue Gordon/Universal Pictures Melinda Sue Gordon/Universal Pictures
Sin olvidar que La Odisea es la primera película rodada íntegramente con cámaras IMAX de 70 mm. Ya las había utilizado antes en algunas escenas de películas como la trilogía del Caballero Oscuro, pero esta es la primera vez que ha contado con la tecnología necesaria para poder rodar toda la película en ese sistema. Lo que hace que el resultado sea aún más espectacular. Lo malo es que hay muy pocos cines que puedan proyectarla en ese formato.
En fin, una epopeya intimista, tan emocionante como deslumbrante, que será una de las películas más nominadas en los próximos Oscar. Este viernes, 17 de julio, en cines. Ni se os ocurra esperar a verla en una televisión porque os perderéis la gran experiencia cinematográfica de este 2026.
Cartel de 'La Odisea' (Universal Pictures)