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PP, Vox y Junts tumban la senda de déficit para los presupuestos y disparan las apuestas de adelanto electoral

  • Podemos se abstiene y evidencia la imposibilidad del Gobierno para armar una mayoría parlamentaria
  • Se volverá a votar el 23 de julio, y si se rechaza el Ejecutivo puede llevar los presupuestos al Congreso en septiembre
PP, Vox y Junts tumban la senda de déficit para los presupuestos
Inés P. Chávarri

Todo ha salido como se anunciaba. No ha habido sorpresas y el pleno del Congreso no ha aprobado la senda de déficit. Junts, otra vez, ha unido sus votos a los del PP, Vox y UPN y ha rechazado la propuesta del Gobierno que fija el umbral de endeudamiento al que pueden acogerse las administraciones, uno de los pasos clave del trámite para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2027. Podemos, por su parte, se ha abstenido, al igual que uno de los diputados de Compromís, mientras que el resto de grupos han respaldado la senda de estabilidad. El resultado, 178 votos en contra, 167 a favor y 5 abstenciones. La imposibilidad del Ejecutivo para armar una mayoría parlamentaria dispara las apuestas sobre un adelanto electoral.

Si finalmente Pedro Sánchez opta por convocar los comicios en el primer trimestre de 2027, tal y como le ha pedido el PNV si no es capaz de sacar adelante los Presupuestos, este martes se ha colocado la primera piedra del camino. El Gobierno tiene otra oportunidad el 23 de julio para que el pleno del Congreso le apruebe la senda de déficit. No obstante, aunque sufra un segundo revés, la ley le permite seguir adelante con el trámite y llevar el proyecto de Presupuestos a la Cámara a partir de septiembre. Si lo hace, será sin ningún viso de conseguir los votos necesarios, pero con la posibilidad de jugar con el calendario de la tramitación y disolver las Cortes en el momento que más le convenga. 

Como sucedió en 2025, los posconvergentes han votado en contra. Entonces argumentaron que el margen de endeudamiento previsto para las comunidades, de un 0,1%, no era suficiente. Tras conocerse que el Gobierno volvía a fijar el mismo límite para las autonomías, Junts ya avanzó la semana pasada que no respaldaría la propuesta del Ministerio de Hacienda y este martes lo ha confirmado Josep María Cruset, uno de los diputados de la formación. "Esta propuesta es una estafa para Cataluña y no puede contar con los siete votos de Junts", ha señalado.

"Estamos ante una operación de marketing para esconder sus flaquezas. No tienen mayoría para aprobar los presupuestos y cada vez están más envueltos en casos de corrupción. Todo el mundo sabe que no tendrán presupuestos. Dejen de engañar a la gente", ha criticado con dureza el diputado catalán.

Pero más allá del rechazo de Junts, el bloque de investidura también se ha quebrado por Podemos. Los morados se han abstenido, y aunque hasta este martes no han confirmado el sentido de su voto, la secretaria general de la formación, Ione Belarra, ya dio pistas de sus intenciones la semana pasada. "Por lo que sabemos, estamos hablando básicamente de la misma propuesta que se produjo hace un año y, obviamente, quien repite las mismas actuaciones puede esperar los mismos resultados", aseguró. Además, según dijo, nadie del Gobierno había llamado a su puerta para negociar. Este martes el diputado Javier Sánchez Serna ha cargado contra el discurso del Gobierno, que defiende el carácter social de las cuentas cuando en realidad, según ha denunciado, ha aumentado el gasto militar.

Por su parte Águeda Micó, de Compromís, ha defendido que no puede apoyar la senda porque no fija un reparto diferenciado del déficit entre las regiones y considera que la Comunidad Valenciana, una de las autonomías peor financiadas con el modelo actual, necesita mayor capacidad de endeudamiento.

A las grietas en el bloque de investidura, se suma el rechazo frontal de PP y Vox. Los populares ya avanzaron que votarían en contra la semana pasada, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, el órgano en el que se sientan las comunidades y el Ministerio de Hacienda. Las 11 autonomías en manos del PP más Canarias, donde los populares gobiernan con Coalición Canaria, votaron en contra de la senda de déficit. Argumentaron que resulta imposible cumplir con el objetivo de endeudamiento (de un 1,8% para 2027, del que el Gobierno asume el 1,5%, la Seguridad Social, el 0,2%, las comunidades, el 0,1% y los ayuntamientos, el 0%) y con la regla de gasto, de un 4%. 

El diputado popular José Vicente Marí ha sido el encargado este martes de fijar la postura del grupo, que, ha remarcado, "vota no a este Gobierno que es perjudicial para los españoles, porque no es buen gestor en lo económico, es perjudicial en lo social e irresponsable en lo fiscal". También Vox ha mostrado su rechazo. "No cuenten con nosotros", ha trasladado José María Figaredo al ministro de Hacienda.

Arcadi España, por su parte, ha vuelto a hacer un llamamiento a la "responsabilidad" de los grupos, además de afear la postura de las comunidades, que exigen "más capacidad de gasto y luego votan en contra de los instrumentos que permiten tenerlo". "Algunos plantearán esta votación como éxito o fracaso del Gobierno (...) pero la verdadera cuestión es si queremos que las comunidades tengan más recursos", ha defendido desde la tribuna del Congreso.

¿Qué pasa ahora con los Presupuestos?

A pesar del revés parlamentario, el Ejecutivo puede seguir adelante con el trámite de los Presupuestos. En primer lugar, tiene una segunda oportunidad de conseguir el visto bueno del Congreso a la senda de déficit, que celebrará otro pleno el próximo 23 de julio para ver esta cuestión, aunque el Consejo de Ministros deberá antes volver a aprobarla. Esta misma semana, el jueves, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictará sentencia sobre la ley de Amnistía y una resolución favorable podría acelerar el regreso de Carles Puigdemont a España. La intención del Ejecutivo es "seguir trabajando con ellos", como señalan en La Moncloa, otra cosa será si la vuelta del expresidente catalán, que no será inminente, cambia o no la estrategia de Junts. Y en segundo lugar, porque aunque se vuelva a repetir el mismo escenario y el Gobierno no consiga su aprobación, entrarían en vigor los objetivos de déficit pactados con Bruselas, y tendría vía libre para pasar a la siguiente pantalla, la de llevar las cuentas al Congreso. 

Arcadi España, preguntado la semana pasada por el momento en el que llevará el proyecto de Presupuestos al Congreso, no quiso adelantar ninguna fecha. Con la Constitución en la mano debería hacerlo antes del 30 de septiembre para que la Cámara tenga el tiempo necesario para su debate. Puede, sin embargo, presentarlos más tarde y ajustar el debate de las enmiendas a la totalidad a la fecha que más convenga al Ejecutivo para disolver las Cortes. Todo dependerá de lo que decida Sánchez, si opta por el planteamiento del PNV, elecciones en el primer trimestre de 2027 -escenario que ya no se descarta en La Moncloa-, o agotar la legislatura y llegar hasta el próximo verano.