Kevin Warsh se estrena al frente de la Fed manteniendo los tipos de interés que Donald Trump exige bajar
- La Reserva Federal mantiene los tipos de interés en el rango del 3,50%-3,75% a pesar de las presiones del presidente
- Warsh fue precisamente el elegido por Trump para flexibilizar la política monetaria tras sus críticas a Jerome Powell
La Reserva Federal de Estados Unidos ha decidido este miércoles mantener los tipos de interés en el rango del 3,50%-3,75%. Lo ha hecho en la primera reunión presidida por Kevin Warsh, que tomó posesión el 22 de mayo en sustitución de Jerome Powell. Fue nombrado por el presidente del país, Donald Trump, con la idea de que impulsara políticas de mayor flexibilización tras criticar duramente a Powell por no bajar los tipos.
Sin embargo, Warsh no ha seguido las órdenes de Trump. El dato de inflación en el 4,2% en mayo, impulsado por la guerra en Oriente Medio, y que dobla el objetivo del 2%, ha sido determinante y ha cerrado la puerta a cualquier recorte de tipos en el corto plazo. También hay que tener en cuenta que Powell ha permanecido en la Junta de Gobernadores -algo poco habitual para un expresidente de la Fed- y por ello sigue contando con derecho a voto.
"La inflación sigue siendo elevada en relación con el objetivo del 2%" sobre todo por las "perturbaciones de la oferta que han impulsado el aumento de los precios en determinados sectores, entre ellos el energético", explica la Fed en un comunicado, por lo que opta por garantizar "la estabilidad de precios". La decisión de la Junta de Gobernadores se ha tomado por unanimidad.
Las nuevas proyecciones trimestrales, que también se publican este miércoles, revelan asimismo que nueve responsables altos cargos de la Fed prevén ahora una subida de los tipos para finales de 2026.
Warsh, un discurso en la línea de Trump pero en defensa de la autonomía de la Fed
Trump había protagonizado un duro enfrentamiento con el antecesor de Warsh, Jerome Powell, insistiendo en que bajara los tipos para competir agresivamente con el resto de economías. Después de que Powell dejara el cargo el pasado mayo -reivindicando su independencia-, el republicano propuso el nombre de Warsh, cercano a Wall Street y en la órbita del Partido Republicano.
El financiero, en sus últimas apariciones públicas, pidió un "cambio de régimen" en el banco central estadounidense, aunque negó ser el "títere" de Trump y defendió la autonomía del organismo bancario. "La independencia de la política monetaria es esencial", aseguró durante la audiencia de confirmación en el Senado.
La Reserva Federal también destaca que "la actividad económica se está expandiendo a un ritmo sólido a pesar de la elevada incertidumbre, debida, en parte, al conflicto en Oriente Medio". "El crecimiento de la productividad y la inversión de capital son sólidos. El aumento del empleo ha seguido el ritmo de la población activa, y la tasa de desempleo apenas ha variado", señalan en el comunicado.
Desde Francia, donde participa en la reunión del G7, Trump ha mostrado un tono más amable hacia Warsh respecto a sus duros ataques a Powell. "Está bien, da igual, puede pasar...", ha reaccionado en un primer momento cuando se le ha preguntado por la decisión de la Fed. Tras ello, ha señalado que "es raro" que haya optado por mantener los tipos. Pero ha confiado en el nuevo administrador de este órgano: "Tenemos a un buen tipo al frente, me guío por lo que él quiera hacer".
Nuevas áreas de trabajo sobre productividad o IA
En rueda de prensa, Warsh ha anunciado además la creación de cinco grupos de trabajo independientes en la entidad para analizar sendas áreas concretas, incluyendo una que versará sobre productividad y empleo y el impacto que la inteligencia artificial (IA) está teniendo en ambas.
Entre las otras cinco áreas se cuenta también una destinada a comunicación de políticas de la entidad, algo que Warsh quiere modificar tras explicar este miércoles que se han modificado los formatos de los comunicados que se publican al término de las reuniones del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), que se reúne ocho veces al año durante dos días para decidir la política monetaria de EE.UU.
En ese sentido, el flamante presidente de la Fed explicó que entre los cambios más importantes está la eliminación del apartado conocido como "orientación futura", que daba a los mercados una ligera idea de lo que los miembros del organismo tienen en mente a corto plazo. "Considero que los mercados financieros funcionan de manera menos eficiente cuando se plantean la pregunta de '¿cómo reaccionará la Reserva Federal ante esta nueva información?'", ha explicado el economista.
"Por el contrario, cuanta más atención prestan a lo que sucede en la economía real, evaluando qué datos son positivos y cuáles no tanto, mejor pueden valorar lo que consideran más probable, así como los riesgos de cola", ha añadido Warsh.
El presidente del organismo también ha mostrado su inclinación por eliminar el informe de proyecciones trimestrales del banco central y, como muestra de ese deseo, ha sido el único de los 19 participantes en la reunión del FOMC que ha concluido este miércoles que no ha aportado datos para el reporte.
Las otras tres áreas para las que se van crear grupos de trabajo en la Fed son el balance de la entidad (que examinará beneficios y riesgos del régimen de reservas), fuentes de datos (que estudiará nuevas fuentes y metodologías de análisis) y los marcos de inflación (que analizará factores determinantes para los precios).