El último paciente ingresado por hantavirus recibe el alta en el Hospital Gómez Ulla y ya se encuentra en su domicilio
- Su caso fue detectado hace menos de un mes y, aunque al principio no tenía síntomas, después desarrolló febrícula
- El resto de personas que realizaban la cuarentena en el hospital lo abandonaron el pasado 7 de junio
El último paciente ingresado en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla de Madrid por infección por hantavirus ha recibido el alta hospitalaria y ya se encuentra en su domicilio, según han informado fuentes del Ministerio de Sanidad.
Su caso se confirmó el pasado 25 de mayo y, aunque al principio no tenía síntomas, posteriormente desarrolló febrícula. Para ser dado de alta, debía pasar al menos tres días sin síntomas y obtener dos PCR negativas separadas por 48 horas, tal y como establece el protocolo.
Se trataba del segundo paciente con positivo entre los 14 españoles del crucero MV Hondius (13 pasajeros y un tripulante) que habían sido aislados. El primero fue un hombre de 70 años, cuyo caso fue detectado el 11 de mayo. Recibió el alta el pasado 4 de junio tras recuperarse en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel.
El resto fue dado de alta a principios de junio
Con este alta, no queda ningún paciente hospitalizado por este episodio, ya que todos las personas que permanecían en este centro sanitario como contactos abandonaron las instalaciones el pasado 7 de junio.
El Ministerio de Sanidad determinó que los pasajeros españoles del crucero MV Hondius pudieran terminar las dos últimas semanas de la cuarentena en sus domicilios siempre y cuando no hubieran desarrollado ningún síntoma, y tras haber completado cuatro semanas de aislamiento en el Gómez Ulla.
Los afectados fueron aislados después de que en el crucero en el que viajaban, que había partido desde Argentina, fallecieran tres personas (dos neerlandeses y una alemana) infectadas con hantavirus. La embarcación, con centenares de viajeros a bordo, tuvo que desembarcar a los pasajeros en Canarias, después de que Cabo Verde dijera que no tenía capacidad para afrontar la crisis y que España aceptara la petición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de hacerlo. El resto de personas fueron trasladados a sus países de origen o residencia para realizar la cuarentena.