"Es cansado, pero bonito": los peregrinos ultiman sus preparativos para ver al papa sin importar la distancia
- Muchos peregrinos van a alojarse en casa de otros fieles o en colegios católicos
- En algunas iglesias, como la Catedral de Mallorca, se seguirá la Vigilia a través de una pantalla
Un saco, una esterilla, crema solar y la comida. Nada más. Así es la mochila que se ha preparado Sergio Pelarda, el sacerdote responsable del grupo de jóvenes de la Diócesis de Valencia, para ir a ver al papa en su histórica visita a España. La comitiva de peregrinos organizada por él la integran 950 personas que viajarán en autobús desde la capital del Túria. Son unas cuatro horas de trayecto. "Que la gente haya querido sumarse a este proyecto de Iglesia ha sido un regalazo", reconoce.
El papa León XIV aterriza en España el próximo sábado, 6 de junio. El Santo Pontífice llegará a Madrid por la mañana y esa misma tarde celebrará su primer evento público: la Vigilia de Oración con jóvenes en la plaza de Lima. Se prevé que el acto sea multitudinario. La plaza está cerrada totalmente desde el 3 de junio para ultimar los preparativos necesarios para acoger a las miles de personas que quieren ver a León XIV en directo.
Sergio y su grupo se desplazarán a Madrid el mismo sábado por la mañana en 16 autobuses. La salida está prevista a primera hora de la mañana y el precio del viaje para regresar al día siguiente alcanza los 70 euros. "Hemos hecho también una camiseta. Es cansado, pero es bonito. Yo no soy una agencia de viajes, pero me digo que: 'con que uno conozca al Señor, me basto y me sobro'", apunta.
Más de 1.200 kilómetros en 24 horas
Ellos dormirán en el Colegio Salesianos de Atocha; Ana Piñón y su familia en el Sagrado Corazón de Chamartín. Ana es madre de cuatro hijos en Rubí, en la provincia de Barcelona, y también viajará el sábado por la mañana a Madrid. Prepara estos días con detenimiento, porque faltar un fin de semana en casa "no es fácil". Su deseo es que el sábado y el domingo sean "relajados", para poder vivir "en exclusiva" la visita del pontífice.
Fotografía de las instalaciones del Sagrado Corazón, que acogerá a los peregrinos. RNE
A ella le esperan por delante 1.200 kilómetros en 24 horas y, tras ver al papa en la capital, tendrá ocasión de repetir en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona. "Hemos hecho pleno", cuenta sonriente. En su viaje exprés a Madrid estará acompañada por su marido y tres de sus hijos. Lucía, la mayor, no puede ir, porque tiene la selectividad: "Le estamos poniendo los dientes largos, pero seguirá los actos desde nuestra parroquia".
En 2011, Ana estaba embarazada del segundo de sus hijos, durante la visita del papa Benedicto XVI. Han pasado quince años y no se quiere perder un hecho histórico, tampoco Elena Sala. "Será un momento para toda la vida, mis alumnos lo recordarán siempre", señala.
“ Será un momento para toda la vida, mis alumnos lo recordarán siempre“
Ella es profesora de biología en un colegio de Xàtiva, en la provincia de Valencia, y forma parte del grupo organizado por Sergio. "Pienso que hay siempre algo más", revela emocionada. A su juicio, el profesorado no está solo para llevar a los estudiantes "a un parque de atracciones". Por eso, cree que la visita del Santo Padre será "un momento de convivencia y reflexión". "Es bonito que acaben así segundo de Bachillerato", expone.
Para Elena, León XIV es una figura "ilustre, un motor de paz independientemente de la religión" y Sergio coincide. El sacerdote lamenta entre bromas que el itinerario papal no incluya una parada en València, pero celebra que sí se haya contado con las Islas Canarias. "Yo creo que puede servir para poner la mirada en aquel que sufre, que falta nos hace", sentencia.
Los colegios católicos abren sus puertas para la ocasión
Carolina Gonzalo, la directora del Colegio Sagrado Corazón de Chamartín, en Madrid, no tiene que trasladarse desde otra autonomía para ver al papa, pero tiene que preparar la acogida de los 300 peregrinos que van a recibir en su centro: "Imagínate la de horas que llevo al teléfono estos días".
Detalle del comedor del colegio Sagrado Corazón, en Madrid. RNE
La escuela cuenta con 1.500 alumnos y abre sus puertas para recibir a los peregrinos llegados desde toda España. Habilitarán el pabellón, "un espacio fresco", y les ofrecerán menús de cena y desayuno: "Llevan un bocadillo de jamón y queso, dos botellas de agua, un plátano, magdalenas y un zumo".
Rosa María Pérez, la responsable de cocina del centro, se ha apuntado como voluntaria para preparar las raciones en el colegio: "El sábado comeré en casa, a las cuatro estaré aquí y nos liaremos a hacer bocadillos". Después seguirá la vigilia de jóvenes desde su parroquia, en casa va a acoger a siete peregrinos. "Hay que ayudar al prójimo", repite.
Pantallas en diferentes puntos de España
La mayoría de peregrinos se desplazarán a Madrid el sábado en tren, autobús o coche, pero no para todos es igual de fácil. Así lo señala desde Mallorca Pere Oliver, el sacerdote responsable de la pastoral en la Catedral: "Nosotros tenemos que coger barco o avión, es más difícil".
En la Catedral de Mallorca hay pantallas instaladas de manera permanente y el sábado las encenderán por primera vez para emitir algo que ocurre fuera del templo. "Había necesidad de juntarnos y así lo hemos hecho", dice Pere. Es habitual que reciban en la Catedral a mucha gente, pero ahora esperan "entre 500 y 600 personas". Desde Madrid o cualquier otro rincón, nadie quiere perderse la visita del papa.