León XIV utilizará dos papamóviles y tres vehículos eléctricos durante su visita a España
- Efectivos del Ejército del Aire y del Espacio serán los encargados de trasladar los vehículos entre las distintas ciudades
- Dos de los tres vehículos eléctricos están siendo fabricados en España
El papa León XIV contará con dos papamóviles llegados desde Roma para los distintos actos públicos de su viaje a España, que se celebrará del 6 al 12 de junio en Madrid, Barcelona y las Islas Canarias. Junto con los papamóviles, pontífice también usará tres vehículos eléctricos tipo buggy para los actos de dimensiones más reducidas, según ha informado el equipo de prensa de Con el papa.
El traslado de los vehículos se realizará con la colaboración del Ejército del Aire y del Espacio, cuyos efectivos coordinarán el dispositivo logístico junto a la organización del viaje y los responsables de seguridad del Vaticano. Un avión de la Fuerza Aérea española viajará desde Roma para transportar los dos papamóviles y uno de los vehículos eléctricos tipo buggy. La aeronave realizará una primera escala en Barcelona, donde serán descargados uno de los papamóviles, modelo Isuzu, y el vehículo eléctrico destinado a los actos previstos en la ciudad condal.
Después de la escala en Barcelona, el avión continuará hasta Madrid, donde se descargará el segundo papamóvil: un Mercedes 500. Una vez concluida la etapa madrileña, este vehículo será embarcado en un avión militar y trasladado hasta Gran Canaria. De la misma forma, al completar la etapa en Barcelona, el papamóvil utilizado allí será posteriormente trasladado a Tenerife.
Posteriormente, tras finalizar los actos en Gran Canaria, el segundo papamóvil será llevado también a Tenerife. Desde allí, ambos vehículos regresarán finalmente a Roma.
Respecto a los vehículos eléctricos, uno de ellos está siendo fabricado en Madrid, en colaboración con el Club Puerta de Hierro, para su utilización en el estadio Santiago Bernabéu. El segundo buggy será el trasladado desde Roma a Barcelona, mientras que el tercero está siendo desarrollado directamente en Tenerife siguiendo planos facilitados por el Vaticano. Serán vehículos especialmente acondicionados para desplazamientos en espacios cerrados o encuentros pastorales de dimensiones más reducidas, favoreciendo así la cercanía con los participantes.
Un vehículo para estar en contacto con el pueblo
El vehículo abierto que a día de hoy reconocemos como papamóvil —blanco, elevado, pensado para que el pontífice se asome a la multitud— nació en los años setenta, cuando los grandes viajes apostólicos exigieron un transporte específicamente concebido para el contacto con el pueblo.
Según los Museos Vaticanos, el primer “papamóvil”, o más bien el vehículo todo terreno blanco utilizado por el pontífice para trayectos breves y para ser visto por las multitudes, apareció inmediatamente después del Jubileo de 1976 y fue usado de forma esporádica por Pablo VI, aunque entonces todavía no se le llamaba así.
Aquel primer ejemplar fue un Toyota Land Cruiser, al que siguió un Fiat Campagnola que el mundo entero recordaría por motivos trágicos cuando, el 13 de mayo de 1981, Mehmet Ali Ağca disparó contra Juan Pablo II mientras recorría la plaza junto a los fieles, a bordo del Campagnola descubierto.
Desde entonces, los vehículos papales incorporaron blindaje y, sobre todo, una cúpula de cristal antibalas que los protegía sin restar visibilidad, dándoles la icónica apariencia que hoy conocemos.
La evolución posterior ha buscado equilibrar seguridad y cercanía —de los Mercedes Clase G a los Fiat, Seat, Ford o Hyundai adaptados en cada visita—, con un giro reciente hacia la sostenibilidad que el propio León XIV ha asumido apostando por la electrificación de la flota vaticana.
Junto a la versión blindada coexiste, también, una segunda tipología que recupera el espíritu del Campagnola y que el público asocia con las grandes audiencias romanas: el jeep abierto o vehículo tipo buggy, sin cúpula y con pasamanos, pensado para que el pontífice circule de pie entre la multitud.
En la plaza de San Pedro este papel lo cumple un jeep abierto, blanco, equipado con parabrisas plegable y pasamanos, en el característico “blanco místico Vaticano”, ya utilizado por Benedicto XVI en 2007 y heredado después por Francisco, que les dio a los vehículos su gesto personal al renunciar al blindaje por considerar que el cristal blindado le separaba de la gente. León XIV ha mantenido las dos opciones, y ambas podrán verse en su Viaje a España: la cúpula cuando lo aconseja la seguridad, el descapotado cuando manda la cercanía.