El bloqueo del estrecho de Ormuz deja más de 3.000 barcos atrapados
- Desde el lunes petroleros y cargueros están varados a un lado y otro del estrecho
- Si se alarga se encarecerán las facturas de luz y gas, además de la cesta de la compra
El tráfico marítimo se ha visto alterado desde que el lunes la Guardia Revolucionaria iraní amenazó con atacar a los barcos que intentarán cruzar el estrecho de Ormuz. Quedaba así cerrada al tráfico una vía estratégica para la economía global y 3.200 buques atrapados en la zona, según la empresa británica Clarkson, especializada en datos sobre transporte marítimo. Petroleros y cargueros permanecen a los dos lados del estrecho a la espera de soluciones. El portal Marine Traffic muestran la situación a tiempo real. .
No pueden entrar ni salir del Golfo Pérsico.
Situado al sur de Irán, el estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico. Por él circula el 20 % del crudo y del gas natural que se consumen en el planeta. Es también una ruta clave para otros productos básicos como el aluminio, el azúcar y los fertilizantes.
Tiene cerca de 161 kilómetros de longitud y poco más de 30 kilómetros de ancho en su punto más angosto, con canales de navegación de apenas tres kilómetros por sentido, lo que lo convierte en un “cuello de botella petrolero crítico” por el que han dejado de pasar entre 14 y 15 millones de barriles diarios.
Teherán ha negado este jueves haberlo cerrado y ha calificado de "infundada y absurda" esa afirmación. La misión de Irán ante la ONU ha asegurado en un mensaje en X que "mantiene su compromiso con el derecho internacional y la libertad de navegación". Su Guardia Revolucionaria ha aclarado que Ormuz está bajo el control de la República Islámica según las leyes internacionales y los buques que no cumplan con los protocolos "podrían ser atacados o hundidos". Algo que lleva ocurriendo desde el sábado.
“Área de Operaciones Bélicas” para proteger a los marineros
El Estrecho de Ormuz, el Golfo de Omán y el Golfo Pérsico han sido designados “Área de Operaciones Bélicas” (WOA por sus siglas en inglés). Lo ha decidido el Joint War Committee (JWC) de Londres, integrado por las aseguradoras del mercado marítimo y la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF).
Este reconocimiento ofrece a los marineros el mayor nivel de seguridad posible según los estándares marítimos. Les otorga diversas bonificaciones, incluida una prima por "riesgo de guerra”. También les da formalmente el derecho a negarse a embarcar y a ser repatriados a cargo del armador.
La Organización Marítima Internacional (OMI) calcula que hay 20.000 marineros varados en el Golfo, además de unos15.000 cruceristas
La Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) ha informado de que, al menos, seis cruceros permanecen anclados en puertos de Dubái, Abu Dabi y Doha, con miles de pasajeros sin poder regresar a sus países debido a la repentina suspensión también de las conexiones aéreas.
Las navieras evitan la zona y encarecen el servicio
De momento, con el tráfico interrumpido, las principales navieras han anunciado que suspenden el transporte de mercancías en la zona. La danesa Maersk ha anunciado que se retira y solo operará con medicinas, alimentos y productos esenciales en algunos puertos. La china Cosco Shipping, la francesa CMA, la africana Hapag-Lloyd y la italiana MSC también se han retirado.
Ya se han encarecido los fletes y se ha empezado a desviar el tráfico desde Asia hacia Europa por rutas alternativas como la del Cabo de Buena Esperanza más larga y costosa.
Además, compañías aéreas como Emirates, Qatar Airways y Etihad han cancelado los vuelos de mercancías.
No salen petróleo y gas y no entran mercancías
Es posible que la alteración total del comercio mundial no aparezca de inmediato. Los efectos reales del bloqueo de Ormuz salgan a la superficie en las próximas semanas, cuando los buques que no puedan salir del Golfo comiencen a interrumpir los circuitos de servicios posteriores y crear retrasos en cascada en las redes mundiales de contenedores, explican los analistas de mercado de Kpler.
Eso llevaría a una subida de precios generalizada que los consumidores notarán tanto en las facturas de la luz y el gas, como en la de la cesta de la compra, advierten.
Los analistas tranquilizan: no hay, de momento, peligro de desabastecimiento de combustibles a nivel mundial, aunque reconocen que se encarecerán.
A largo plazo, desde Kpler, señalan que el cierre de Ormuz tendrá un efecto significativo en las reservas de alimentos en la región. La mayor parte de la zona no tiene capacidad de producción agrícola y depende en un 90% de las importaciones, por lo que, si esto continúa durante semanas, la situación puede ser crítica y los precios dispararse. El traslado de perecederos se complica por aire, cuando se abra el espacio aéreo, y por tierra.
Se trata de una situación inédita, porque nunca se había cerrado antes así el estrecho de Ormuz: no durante tanto tiempo ni de una forma tan cercana a un bloqueo total del tráfico marítimo.