Enlaces accesibilidad

Preguntas y respuestas sobre seguridad ferroviaria: ¿por qué no llevamos cinturones?, ¿cuál es el riesgo de accidente?

Preguntas y respuestas sobre seguridad ferroviaria: ¿por qué no llevamos cinturones?, ¿cuál es el riesgo de accidente?
Interior de la Estacion de Santa Justa, en Sevilla, a primera hora de la mañana después del accidente acurrido en Adamuz Eduardo Briones Eduardo Briones / Europa Press

Dos accidentes ferroviarios mortales en España en las últimas 48 horas están suscitando muchas preguntas sobre la seguridad de los trenes. Todavía se desconocen las causas exactas de los dos siniestros, con características diferentes.

El de Adamuz, Córdoba, es un doble descarrilamiento "extraño" que ha causado la muerte de 43 personas. El de Gelida, Barcelona, ocurrió tras la caída de un muro de contención en medio del temporal que azota a Cataluña.

Al margen de las causas de los accidentes, RTVE Noticias recoge algunas preguntas y respuestas sobre cómo funciona la seguridad en los trenes:

¿Cuán seguro es el tren en comparación con otros medios de transporte?

El tren se considera uno de los medios de transporte más seguros, por detrás de aviones y autobuses.

El investigador Ian Savage, del departamento de Economía y Transporte de Northwestern University, analizó en 2013 los datos de mortalidad en el transporte en Estados Unidos entre el año 2000 y el 2009. Su estudio concluye que la mortalidad en coche alcanza una tasa de 7,28 muertes por cada mil millones de millas recorridas, mientras que en tren de cercanías o de la red ferroviaria nacional cae a 0,43 muertes.

En su artículo, como en otras publicaciones, las tasas de mortalidad más bajas corresponden al bus (0,11) y a los aviones comerciales (0,07); y la más alta, a la motocicleta (212,57). "Los accidentes en las autopistas representan la gran mayoría (95%) del riesgo total de mortalidad en el transporte", señala Savage.

Otro estudio más reciente y centrado en el ferrocarril europeo apunta que el número de colisiones y descarrilamientos mortales ha descendido a un ritmo en torno al 5,6% anual entre 1990 y 2019. La tasa de accidentes estimada en 2019 fue de 0,85 colisiones o descarrilamientos mortales por cada mil millones de kilómetros de tren, según el artículo del estadístico Andrew Evans, del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la universidad Imperial College London.

Este análisis subraya la disminución del 78% de ese riesgo de accidente mortal desde 1990 y recoge que de media en Europa se producen 3,89 accidentes mortales de tren al año, de acuerdo con los datos de 2019.

Respecto al número de víctimas mortales, Evans señala su "distribución asimétrica", como consecuencia de que la mayoría de los accidentes causan un número bajo de fallecidos, pero algunos tienen un número elevado.

¿Y en España?

El último informe de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria corresponde a 2024 y arroja una reducción "notable" en el número de accidentes significativos en un momento de "ligero aumento del tráfico ferroviario global". Sin embargo, también reconoce un tendencia al alza desde 2020.

Según este documento, la tasa de accidentes significativos por cada millón de kilómetros de tren fue de 0,27 en 2024, un valor inferior al registrado en los años anteriores. "Habrá que confirmar en posteriores ejercicios si 2024 ha roto definitivamente la tendencia alcista que se manifestaba los últimos años, con medias móviles crecientes, y si se recuperan las tasas previas a 2020", señala el informe.

En cuanto a los accidentes graves (si hay una víctima mortal, cinco heridos graves o grandes daños), la tasa se ha mantenido en 0,09 por millón de kilómetros en 2023 y 2024. En la última década, el valor ha fluctuado en un rango entre el 0,08, que se registró en 2021, y el 0,13, pico que se alcanzó en 2017.

El sistema ferroviario español, según los expertos consultados por RTVE, es "bueno y está por encima de la media" de los países de nuestro entorno europeo. Además, apuntan que, a pesar del aumento de incidencias —"evidente y significativo"— las cifras en nuestro país están por debajo de los grandes países de la Unión Europea, como contó nuestro compañero Juanma Hernández en este artículo.

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publica la cifra anual de heridos graves y fallecidos en accidentes ferroviarios desde el 2010. La media de la última década (entre 2015 y 2024) es de 21 muertos al año, en una estadística que incluye también los arrollamientos causados por imprudencias, suicidios o despistes de ciudadanos, entre otras cuestiones. El pico de la curva corresponde al año 2013, cuando se produjo el accidente del tren Alvia en Angrois, cerca de Santiago de Compostela (Galicia).

¿Por qué no usamos cinturones?

Una de las preguntas recurrentes en los últimos días es por qué no llevamos cinturones de seguridad al viajar en tren, cuando sí son obligatorios en coches y aviones. La razón es simple: sería más inseguro llevarlo.

Así lo concluye, entre otros organismos e investigaciones, la Junta de Normas y Seguridad Ferroviaria (RSSB, por sus siglas en inglés) en Reino Unido, tras llevar a cabo pruebas con maniquíes y modelos informáticos de cinturones tanto de dos anclajes (como los de los aviones) como de tres (los de los coches, por ejemplo). Sus resultados mostraron que los cinturones aumentarían las lesiones de los pasajeros en caso de colisión, comparado con el uso de asientos resistentes a impactos y diseñados para deformarse.

"Los trenes no llevan cinturón de seguridad porque la normativa internacional lo desaconseja", responde la cuenta oficial de Renfe a usuarios que han preguntado en el pasado por esta cuestión.

La seguridad pasiva en los trenes, es decir, cómo se protege al pasajero cuando ocurre un incidente, pasa por cuestiones como la separación de los elementos interiores (asientos, mesas) o la forma en la que están diseñados para absorber y repartir la energía de un impacto, teniendo en cuenta que los vagones que forman el convoy no frenan a la misma velocidad que un coche ni sufren caídas abruptas en vertical como sucede con las turbulencias de un avión.

¿Cómo funciona el sistema de seguridad de los trenes?

El "diccionario ferroviario" del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) recoge algunos elementos que ayudan a entender mejor cómo funciona el sistema de seguridad de los trenes. Esto incluye la señalización, el estado de la infraestructura o de las distintas partes del convoy, pero también la situación del maquinista.

  • Detectores de ejes calientes: Instalados en las vías, miden la temperatura de las ruedas y avisan en caso de calentamiento. Es importante porque el calor puede agarrotar los frenos y llevar al descarrilamiento o a la rotura de ruedas.
  • Equipos de bloqueo: Todos los dispositivos y señalización que organizan la circulación entre las estaciones sin que los trenes colisionen entre sí.
  • Especificaciones técnicas de homologación (ETH): Son el conjunto de normas y requisitos que deben cumplir todos los trenes para operar con "seguridad, fiabilidad, compatibilidad técnica, salubridad, protección del medioambiente y, en su caso, interoperabilidad". En cambio, Especificaciones Técnicas de Circulación (ETC) son las condiciones que debe cumplir la infraestructura, el material rodante y la operación para funcionar con seguridad. Pueden consultarse aquí.
  • "Hombre muerto": Se trata de un pedal que sirve para garantizar que el maquinista está consciente y pendiente de la circulación. Si no lo mantiene presionado, suena una alarma y a los tres segundos, si no ha reaccionado, el tren se frenaría de emergencia automáticamente, como explica Renfe en este vídeo de divulgación.
  • Sistema de Anuncio de Señales y Frenado Automático (ASFA): repite al maquinista las señalas de circulación con las que se va cruzando. Si es necesario, activa de forma automática el freno del tren. Los últimos desarrollos, según Adif, aumentan "tanto la información de la que dispone el maquinista como la supervisión continua de la velocidad del vehículo ante determinadas indicaciones de señales restrictivas".