Trump firma una orden de emergencia para proteger en EE.UU. las ventas del petróleo de Venezuela
- La medida coloca bajo protección especial los activos venezolanos situados en territorio de Estados Unidos
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva de emergencia para impedir que los tribunales o los acreedores se incauten de los ingresos procedentes del petróleo venezolano depositados en cuentas del Tesoro estadounidense. La medida coloca bajo protección especial los activos venezolanos situados en territorio de Estados Unidos, con el objetivo declarado de preservar su uso futuro en el país sudamericano.
Según ha informado la Casa Blanca, el decreto pretende "promover los objetivos de la política exterior de Estados Unidos" y evitar que esos fondos queden bloqueados por litigios judiciales, lo que —según Washington— podría socavar los esfuerzos para lograr la estabilidad económica y política en Venezuela.
La orden establece la creación de un Fondo de Depósito perteneciente al Estado venezolano, pero con sede en Estados Unidos y bajo control del Gobierno estadounidense. En él se agruparán todas las cuentas y fondos ya existentes en el país a nombre de entidades públicas venezolanas, así como los ingresos generados por la venta de crudo venezolano. El decreto prohíbe expresamente cualquier embargo o incautación del Fondo en el marco de procedimientos judiciales o reclamaciones de acreedores.
El Departamento del Tesoro deberá además denominar formalmente el Fondo, de manera que refleje que se trata de “propiedad soberana del gobierno venezolano, gestionada por Estados Unidos”, y no de un activo estadounidense.
Una semana de la captura de Maduro
La medida se produce una semana después de que fuerzas estadounidenses capturaran en Caracas al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y a su mujer, Cilia Flores, que fueron trasladados a Nueva York para comparecer ante un tribunal federal.
Varias multinacionales energéticas mantienen desde hace años reclamaciones millonarias contra el Estado venezolano. Entre ellas figuran Exxon Mobil y ConocoPhillips, que abandonaron el país hace casi dos décadas tras la nacionalización de sus activos y aún reclaman miles de millones de dólares.
La orden ejecutiva no menciona a ninguna empresa en concreto, pero declara que los fondos petroleros no están sujetos a reclamaciones privadas, al considerarlos activos soberanos con fines gubernamentales y diplomáticos.
Reunión con petroleras
En paralelo, Trump reunió el viernes en Washington a directivos de las principales compañías petroleras —entre ellas la española Repsol— para animarlas a invertir hasta 100.000 millones de dólares en la industria petrolera venezolana. Durante el encuentro, el presidente aseguró a los ejecutivos que contarán con "seguridad total" para operar, aunque descartó una presencia militar estadounidense para proteger la actividad petrolera. En el caso de Repsol, mostró su intención de triplicar su producción en el país caribeño, hasta los 135.000 barriles diarios, en un plazo de entre dos y tres años, según señaló el consejero delegado de la empresa energética española, Josu Jon Imaz.
No obstante, Trump dejó claro que cualquier desarrollo del sector energético venezolano se hará bajo la égida de Estados Unidos, que decidirá qué empresas podrán explotar las enormes reservas del país. En este plan, Caracas no tendría capacidad de decisión. Tras la reunión, el secretario de Energía, Chris Wright, reconoció que relanzar la producción petrolera venezolana "llevará tiempo".
Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo, con más de 300.000 millones de barriles, según la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), pero su producción se mantiene limitada a en torno a un millón de barriles diarios debido al subdesarrollo de las infraestructuras y a las sanciones internacionales.