Venezuela: la transición 'made in' Donald Trump
- La prioridad de Trump no es llevar la democracia a Venezuela, sino mantener la estabilidad sin ocupar militarmente el país
- Se descartó a María Corina Machado porque Trump perdió la confianza en ella y por recomendación de la CIA
"Elementos moderados, incluidos líderes empresariales, sectores profesionales y algunos militares, que han estado apoyando a Franco y aún lo hacen, piden de forma creciente que Franco dimita en favor del príncipe Juan Carlos. (...) Hay la convicción de que si España quiere incorporarse a la era que le toca, integrarse en la Comunidad Europea y que se la acepte en la estructura de Defensa occidental, España tiene que evolucionar hacia una forma más de democrática de gobierno".
Es parte de un "cable", una comunicación calificada de secreta entre la embajada de los Estados Unidos en Madrid y el Departamento de Estado (Exteriores) de los Estados Unidos el 21 de mayo de 1975, previa a la visita que haría al cabo de unas semanas a España el presidente Gerald Ford. Es uno de los muchísimos documentos confidenciales que hizo públicos Wikileaks.
Me lo ha recordado lo que vamos viendo y sabiendo de las intenciones del gobierno Trump en Venezuela, el anuncio de Donald Trump de que haya una transición "segura, genuina y juiciosa", su voluntad expresa de que en Venezuela se mantenga la estabilidad política y social. Hay paralelismos con aquel momento en España, promover una transición con los propios elementos del régimen, y hay también diferencias notables, una es que Estados Unidos tenía buenas relaciones con España desde que el presidente Eisenhower reconoció el gobierno del General Francisco Franco, y otra es que en el caso de Venezuela el presidente Donald Trump no pronunció ni una vez la palabra democracia. Esa no es la prioridad de esta transición.
El presidente estadounidense, Donald Trump, supervisa las operaciones militares estadounidenses en Venezuela, con el director de la CIA, John Ratcliffe, a la izquierda, y el secretario de Estado Marco Rubio a la derecha, el 3 de enero de 2026 Molly Riley AP/Molly Riley/The White House
Transición sin María Corina Machado
Ha sido el gran shock de las horas posteriores al ataque militar a Venezuela. Casi todos contábamos con que de producirse esa intervención Washington le entregaría el poder a la oposición venezolana liderada por María Corina Machado. Por el respaldo de las urnas en 2024, a pesar de que el gobierno de Maduro rechazó el resultado, y porque han sido innumerables las veces en que Machado y el entorno de Donald Trump han aparecido en sintonía en público.
María Corina Machado se ha deshecho en elogios a Donald Trump y su equipo de asesores sobre América Latina, prometió reprivatizar la industria petrolera e invitó a las empresas estadounidenses a sacar provecho del petróleo venezolano, la mayor reserva conocida del mundo, "olvídense de Arabia Saudí, Venezuela", le dijo al primogénito de Donald Trump en una entrevista. En sus declaraciones públicas elogió a Trump desde el mismo momento de la victoria, en noviembre de 2024, dijo que era lo mejor que le podía haber pasado a Venezuela, y apoyó una intervención militar de los Estados Unidos en el país.
El Secretario de Estado, Marco Rubio, hijo del exilio cubano en Miami y un halcón respecto a los gobiernos de la isla y de Venezuela, firmó una carta en apoyo de la candidatura de María Corina Machado al Nobel de la Paz, y cuando el mes pasado, en diciembre, Machado recibió el codiciado galardón se lo dedicó a Donald Trump.
Ese amor no se ha visto correspondido. "Es una buena mujer -dijo Donald Trump el sábado-, pero no tiene el apoyo ni el respeto interno en Venezuela". Apartada del futuro inmediata de la Venezuela post-Maduro María Corina Machado, preguntada al respecto por un periodista amigo de Donald Trump, ha declarado que está dispuesta a "ofrecerle" al presidente el Premio Nobel que ella recibió, y compartirlo con él.
María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz y líder de la oposición venezolana, el 11 de diciembre durante una conferencia de prensa en Oslo REUTERS/Leonhard Foeger
Por qué sin María Corina Machado
Porque así lo aconsejaron los servicios de inteligencia y porque las relaciones entre esta Casa Blanca y Machado no son tan buenas como parecía por las declaraciones públicas, es lo que publica la prensa de los Estados Unidos, de acuerdo con sus fuentes cercanas al gobierno.
Según el Wall Street Journal (WSJ), en el informe de la CIA sobre una Venezuela sin Nicolás Maduro, la estabilidad a corto plazo solo se podría mantener si la sustitución de Maduro tenía el apoyo de las Fuerzas Armadas y otras élites del país. El informe cita a posibles candidatos para dirigir esa transición: la vicepresidenta Delcy Rodríguez y otras dos figuras del régimen. Según las fuentes del WSJ, esos otros candidatos serían Diosdado Cabello, ministro de Interior, y Vladimiro Padrino, ministro de Defensa.
Edmundo González fue el candidato a presidente en las elecciones de 2024 cuando el gobierno venezolano inhabilitó a María Corina Machado, y, aunque no lo hayan reconocido oficialmente, muchos gobiernos, entre ellos los de la Unión Europea, lo consideran el elegido legítimamente por una amplia mayoría. Pero, para los servicios de inteligencia estadounidenses, tanto él como la carismática Machado eran opciones inviables porque les costaría mucho lograr la legitimidad, si tenían en contra a las fuerzas de seguridad, las redes de narcotraficantes y otros políticos.
El líder opositor venezolano Edmundo González J.J. Guillén/EFE
Además del asesoramiento de la CIA, el Wall Street Journal (WSJ) y el New York Times (NYT) cuentan que el propio entorno del presidente Trump había perdido la confianza en la oposición que lidera Machado. Una explicación del desencuentro, según el NYT, es que la muy conservadora María Corina Machado no ha entendido la transformación del Partido Republicano con Trump, la ideología, la oposición frontal a los gobiernos comunistas, ha pasado a segundo plano y se han impuesto las relaciones internacionales "transaccionales", basadas en qué beneficio pueden obtener los EE.UU, a cambio de inmiscuirse en asunto de otros países. Y no les han bastado las promesas de privatización y brazos abiertos a las petroleras estadounidenses que ha prometido Machado.
Tan desconcertados, decepcionados, como la propia Machado por la decisión de Donald Trump están la mayoría de los exiliados venezolanos y el exilio cubano en Miami. La figura de mayor relieve político de esa familia política es el responsable de Exteriores, Marco Rubio, a quien se atribuye el plan para Venezuela.
Rubio, así como los congresistas republicanos en Florida, se están enfrentando a ese descontento de quienes esperaban que la intervención de EE.UU. fuera un cambio inmediato de gobierno y no una transición con políticos del chavismo. El secretario de Estado, un halcón de Miami, hizo la ronda de entrevistas políticas el domingo por la mañana en las principales cadenas de televisión, y tuvo que responder. “Tenemos que encargarnos de las cuestiones a corto plazo. Todos queremos un futuro espléndido para Venezuela, pero estamos hablando de lo que ocurre en las próximas dos o tres semanas, en los próximos dos o tres meses". Primero, recuperar el acceso al petróleo sin tener que mandar al ejército, para lo cual hace falta calma social y política, más adelante ya se verá lo de la democracia.
El secretario de Estado , Marco Rubio, hace su balance de año, el viernes 19 de diciembre de 2025, en Washington. Julia Demaree Nikhinson AP/Julia Demaree Nikhinson
Un relevo a Nicolás Maduro que desencadenara caos y enfrentamientos significaría que los Estados Unidos tendrían que desplegar militares sobre el terreno para pacificar, y eso es algo que Donald Trump quiere evitar, no quiere que Venezuela sea su Irak.
Hay un factor muy característico de la personalidad de Donald Trump que, según un asesor de la primera presidencia que cita el Wall Street Journal, Juan Cruz, también ha influido: "Entonces Trump impuso sanciones fuertes al petróleo de explotación estatal en Venezuela y aisló diplomáticamente a Maduro, confiando en una rebelión militar, pero no la hubo, ni entre los militares ni entre la población. Trump consideró que la oposición había exagerado sobre su poder, Trump ve a esa oposición como perdedores, que le fallaron, ¿por qué debería recurrir a ellos?". La diplomacia de los negocios y los fuertes.
Delcy Rodríguez, tras ser nombrada presidenta interina de Venezuela el 5 de enero de 2026 en Caracas Reuters/ Marcelo García/Palacio de Miraflores
Por qué con Delcy Rodríguez
Las negociaciones secretas sobre la Venezuela sin Maduro empezaron el año pasado y, según fuentes del Financial Times, en ellas participó el hermano de la vicepresidenta y, también figura relevante del chavismo, Jorge Rodríguez. La primera "oferta" del gobierno Trump era que Nicolás Maduro aceptara exiliarse, "podría estar ahora en Turquía en lugar de una cárcel de Nueva York, si hubiese aceptado la salida que le ofreció el presidente", dijo el domingo por la noche el senador republicano Lindsey Graham a bordo del Air Force One.
Tras meses de conversaciones, el equipo de Trump llegó a la conclusión de que la vicepresidente Delcy Rodríguez era la mejor opción porque consideran que es una moderada dentro del chavismo, porque en los años que lleva en el gobierno se ha mostrado en su relación con Washington y las empresas petroleras como pragmática y, sobre todo, que conoce al detalle lo relativo a la industria. Los hermanos Rodríguez han sido los interlocutores venezolanos de inversores internacionales y de los gobiernos de Biden y Trump.
A la pregunta de ¿por qué Delcy Rodríguez? la periodista venezolana Ysabel Chópite, exiliada en los Estados Unidos, responde: "Porque presenta tres cosas que EE.UU. necesita de inmediato. La primera, la continuidad administrativa: ministerios, PDVSA [la empres estatal Petróleos de Venezuela], bancos, puertos... El orden. Sin eso, el país se paralizaría en días. Dos, un canal directo con el poder duro: militares, inteligencia, colectivos [milicias armadas]... Ella no manda, pero coordina. Y tres, capacidad de entregar algo concreto: información, desmovilización, firmas y órdenes. No es simpatía, es utilidad".
Con las gafas de Anna Bosch