Enlaces accesibilidad
Juicio Bankia

Olivas dice que rechazó integrar Bancaja y Caja Madrid, pero que aceptó ante la insistencia del Banco de España

  • El expresidente de Bancaja defendió que su caja era "solvente" y que la operación tenía una "complejidad importante"
  • Olivas le dijo después a Miguel Ángel Fernández Ordóñez que Bancaja se integraría en Bankia "si no había más remedio"

Por
Olivas asegura que se opuso desde el primer momento a la fusión de Bancaja con Caja Madrid

El exvicepresidente ejecutivo de Bankia ha asegurado este lunes ante la Audiencia Nacional que en un primer momento se opuso a la petición del Banco de España de fusionar a Bancaja, de la que estaba al frente, con Caja Madrid y el resto de entidades que dieron lugar a Bankia, pero que aceptó ante la insistencia del organismo. De esta manera se une a lo declarado por el expresidente de Bankia Rodrigo Rato y por el exconsejero de la entidad José Manuel Fernández Norniella, quienes en este juicio han asegurado que la operación se realizó a instancias del supervisor.

"Le dije (al subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui) que no lo veía porque Bancaja era solvente, tenía un 52% de solvencia por encima de la exigida", ha relatado Olivas, quien ha asegurado que "veía una complejidad importante" en una operación que suponía "la integración de siete cajas distintas, con sistemas informáticos distintos y con auditores distintos".

Así lo ha indicado durante su comparecencia -recogida por Efe- en el juicio por la salida a Bolsa de Bankia en julio de 2011, que se celebra en la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares (Madrid) y que en la que ha sido interrogado por la fiscal Carmen Launa, que se ha reincorporado a la sesión tras ausentarse por baja médica el pasado 11 de enero.

Olivas ha explicado que pocos días después de hablar con Aríztegui recibió una llamada del entonces gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, quien "insistió" en que Bancaja se fusionara con el resto de entidades "para tener mayores sinergias".

"Yo le dije lo mismo que le había dicho al subgobernador, él hizo reflexiones de tipo macroeconómico y, al final, es que el gobernador tiene su autoridad y no hay que perder de vista que las entidades financieras son entidades supervisadas por el Banco de España", ha detallado Olivas, tal y como recoge Europa Press.

Olivas, a Fernández Ordóñez: se integraría "si no había más remedio"

Finalmente, el entonces presidente de Bancaja respondió que se integraría en el SIP "si no había más remedio", tras lo que el gobernador organizó una reunión en un despacho del propio Banco de España con el entonces presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato. Tras una breve reunión, acordaron reunirse con sus respectivos equipos para iniciar los trabajos para la fusión que Banco de España les había pedido.

Dado que Olivas era presidente no ejecutivo, no tenía la potestad para tomar una decisión de tal envergadura, sino que debía trasladarlo al consejo de administración de Bancaja y obtener, además, las autorizaciones de las autoridades valencianas.

"Le dije al gobernador que iba a tener dificultades (...) cuando planteara esta cuestión y que esperaba que me ayudase para conseguir los apoyos. Él me dijo que no me preocupara y trasladé la propuesta al consejo, que por unanimidad aprobó el acuerdo de integración", ha señalado Olivas.

En esta línea, el investigado ha indicado que el gobernador del Banco de España "hizo las gestiones oportunas para que el consejo aprobara la decisión por unanimidad". "Habló con determinados consejeros de cierto peso en el consejo, les explicaría las mismas razones que a mí y yo me encontré con que no tuve ninguna oposición", ha relatado.

Ve lógico que Deloitte auditara las cuentas y elaborara el plan de viabilidad

La fiscal Carmen Launa ha vuelto a cuestionar la independencia por el "conflicto de intereses" que podía suponer que Deloitte actuase como consultora para elaborar, junto a AFI, el plan de viabilidad para la fusión de las cajas que sirvió como soporte al plan de integración, ya que era la firma auditora de Bancaja y Caja Madrid.

Sin embargo, Olivas ha asegurado que "no había conflicto de interés" y ha defendido que era "lógico" que Deloitte trabajara en este plan precisamente por ser la auditora de ambas y la firma que mejor conocía los balances del grupo, mientras que la participación de AFI también tenía mucho sentido debido a que era la entidad que trabajaba en prácticamente todos los SIPs que se hacían en ese momento.

"Estábamos en una situación de crisis nacional e internacional importante y el Banco de España tenía interés en que todo se hiciera bien pero con cierta rapidez, era lo conveniente, que no viniéramos con una auditora nueva que no conocía los balances y necesitara un año para conocerlos, porque la situación española y el propio Banco de España querían que estas cosas se fueran resolviendo con rapidez", ha explicado Olivas, según recoge Europa Press.

Además, el exvicepresidente de Banco de España ha afirmado que AFI y Deloitte tenían una conexión directa con el Banco de España, por lo que él "tenía confianza" en el equipo que estaba trabajando en el plan de integración. "Eran los verdaderos profesionales, yo no estaba en el día a día del análisis que hacían ni de las conclusiones a las que llegó Deloitte, lo que sé es que Banco de España y FROB estaban al corriente y Banco de España aprobó ese plan de integración el 29 de junio de 2010 y eso me dio la mayor confianza del mundo", ha asegurado.

Para Olivas, la Fiscalía Anticorrupción solicita cuatro años de prisión por presunta estafa a inversores de la salida a Bolsa junto a los otros tres exadministradores de hecho de la entidad, Rato (cinco años de cárcel); el ex consejero ejecutivo José Manuel Fernández Norniella (tres años) y el ex consejero delegado Francisco Verdú (dos años y siete meses), quien ha concluido su declaración reiterando que el debut bursátil de 2011 se produjo con el beneplácito del regulador, que "autoriza, tutela, conduce, guía y aprueba" la operación.