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El Gobierno de Venezuela ha anunciado la liberación de más de un centenar de presos, aunque estas excarcelaciones siguen produciéndose a cuentagotas y sin apenas detalles. Las ONG intentan verificar cada caso e ir actualizando las cifras, sin que por ahora se hayan cumplido todas sus expectativas.

La ONU ha lamentado la falta de información ofrecida a las familias de estos reclusos y ha denunciado el contexto de represión y persecución que aún persiste en el país sudamericano, más de una semana después de la captura de Nicolás Maduro a manos de Estados Unidos.

Foto: Juan Barreto/AFP

La industria petrolera de Venezuela está obsoleta, tras años de falta de inversión y de sanciones. Ahora, Donald Trump anima a las grandes empresas a apostar sumas millonarias para reconstruirlo. Ha reunido a una veintena en la Casa Blanca. Algunas se fueron hace años del país. Es el caso de la gigante Exxon, que ha sido tajante sobre la idea de invertir: "Hoy en día es inviable", ha asegurado su director ejecutivo.

Frente a las dudas, el estadounidense ha ofrecido garantías y a las petroleras que continúan en Caracas les ha pedido que se queden. Una de ellas es la española Repsol, más colaborativa: "Estamos listos para triplicar la producción", ha señalado su consejero delegado, Josu Jon Imaz. Actualmente producen 45.000 barriles de crudo al día. La cifra se multiplicaría hasta los 135.000.

En la misma línea ha intervenido la compañía Chevron, la única estadounidense que aún puede operar en el país, y se compromete a seguir. A la salida de la reunión, el secretario de Energía estadounidense lo ha confirmado:"Aumentará su producción en un 50%", dice.

Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo, pero su crudo es particular: muy pesado, con alta densidad y contenido de azufre. Características que dificultan su refinado y transporte. Solo las grandes compañías cuentan con los recursos tecnológicos y financieros para procesarlo.

De madrugada, la operación Resolución Absoluta echaba a andar. Entre bombardeos en varios puntos del país, el comando Delta capturaba a Nicolás Maduro y a su mujer Cilia Flores en una residencia fortificada de Caracas.

Venezuela decretaba el estado de conmoción exterior... Esta imagen daba la vuelta al mundo: su presidente, esposado y con los ojos tapados, en un buque rumbo a Nueva York para ser juzgado por narcoterrorismo y otros cargos.

Un plan medido al milímetro durante meses, pero con decenas de muertos cubanos y venezolanos de la guardia de Maduro por el camino.

Para los aliados de Venezuela se trata de una violación del derecho internacional y exigen la liberación de Maduro. La Unión Europea pedía moderación y desescalar la situación.

Foto: LUIS JAIMES / AFP