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Claves de la crisis de Irlanda y de su rescate

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El primer ministro irlandés, Brian Cowen y el ministro de finanzas, Brian Lenihan, durante una rueda de prensa REUTERS REUTERS/Cathal McNaughton

¿Cómo ha pasado Irlanda de ser un "milagro económico" a necesitar un rescate internacional?

En sólo tres años, la República de Irlanda ha pasado de un rápido crecimiento económico a registrar cifras dobles de déficit público.

Su desarrollo se basó durante años en impuestos bajos que atraían inversiones y multinacionales al país, y en un boyante mercado inmobiliario. Cuando estalló la burbuja de la construcción en 2008, el valor de los inmuebles se desplomó entre un 50% y un 60% y atrapó a todos los bancos del país, que habían concedido innumerables préstamos a particulares y promotores.

El Gobierno de Dublín se vió obligado a socorrer a las entidades financieras con una inyección de 50.000 millones de euros. Esa ayuda hundió las cuentas públicas irlandesas que terminarán este año con un déficit del Estado del 32% de su PIB, frente al 14% que registró a finales de 2009.

¿Los bancos son el único problema de Irlanda?

No. Las cuentas públicas también se han deteriorado por la fuerte caída en la recaudación de impuestos derivada de la propia crisis.

Hasta ahora, las tasas que pagaban empresas y hogares irlandeses eran muy bajas y a eso se ha añadido la reducción de la actividad económica causada por la ralentización.

Además, la crisis también ha disparado el gasto en prestaciones sociales como el subsidio del paro, que en Irlanda se cobra de forma indefinida hasta que se vuelve a encontrar trabajo.

Con pocos ingresos y muchos gastos, la diferencia entre ambos en las cuentas públicas ha crecido hasta un 12% del PIB.

¿Por qué se ha resistido a solicitar el rescate?

Hasta el pasado 21 de noviembre, Dublín insistió en que no necesitaba ayuda externa porque tenía asegurada su financiación hasta junio de 2011, con lo que no necesitaría acudir al mercado para conseguir fondos y, por tanto, no tendría que pedir prestado al elevado interés que esos mercados estaban marcando a la deuda irlandesa.

El Gobierno irlandés también estaba presionado por la oposición de gran parte de sus ciudadanos a dejar su política económica en manos de poderes exteriores, ya que consideran que eso supone renunciar a la soberanía que tanto les costó lograr (Irlanda se independizó de Reino Unido en 1922).

Además, temían que una de las primeras decisiones de esa nueva gobernanza económica ajena fuera la de subir el impuesto de sociedades -mucho más bajo que en el resto de la Unión Europea- con lo que se perdería una de las palancas de la buena competitividad que ha sido clave en su crecimiento.

¿Por qué ha cedido entonces?

Al comprometerse a ayudar a los bancos, el Gobierno irlandés entregó un cheque en blanco a las entidades financieras de Irlanda y también a los bancos extranjeros que operan en el país.

El agujero bancario ha ido creciendo con el paso de los meses hasta ser equivalente a varias veces la producción anual de toda la economía irlandesa.

Los inversores empezaron a dudar de que Dublín tuviera capacidad para tapar un hoyo tan enorme y empezaron a retirar sus fondos del sistema financiero irlandés, con lo que agravó aún más el problema.

¿Cuánto dinero necesita Irlanda?

La Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han ofrecido a Irlanda préstamos por valor de 85.000 millones de euros, pero las negociaciones aún no han concluido. Con ese dinero se cubrirá el déficit del Estado irlandés, así como las deudas de los bancos, durante los próximos 4 años. 

¿Quién aportará los fondos?

La Comisión Europea, los países miembros de la Zona euro y el FMI aportarán la mayor parte del dinero a través del Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera que los líderes europeos acordaron crear el pasado mes de mayo.

En esta ocasión, Reino Unido y Suecia también aportarán créditos bilaterales, pese a que ninguno de los dos pertenece a la Eurozona.

El Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera se nutre con 60.000 millones de euros sacados del presupuesto de la Comisión Europea, 440.000 millones de euros en garantías bilaterales de los países del euro y el resto -hasta los 750.000 millones de euros que dotan este instrumento de rescate- provendrá del FMI.

¿Qué plan de ajustes ha presentado el Gobierno de Dublín a cambio del rescate?

El Ejecutivo irlandés ha anunciado este 24 de noviembre un plan cuatrienal de ajustes presupuestarios que supondrá un recorte de gastos de 15.000 millones de euros de aquí a 2014. En 2011, se recortarán 6.000 millones y el resto de la reducción se repartirá entre los tres años siguientes.

El objetivo es llevar el déficit presupuestario desde el 12% actual hasta un 3% en 2014.

Para conseguirlo se han subido impuestos como el IVA, que pasará del actual 21% a un 22% en 2013 y un 23% en 2014, con lo que se espera recaudar 620 millones de euros. También se reformará el impuesto sobre la renta para conseguir que el Estado ingrese 1.900 millones de euros. No se ha modificado el impuesto sobre sociedades, actualmente en el 12,5%.

En cuanto a los gastos, se ha recortado en un euro por hora el salario mínimo, hasta dejarlo en 7,65 euros; se suprimirán 25.000 empleos públicos y se subirán las tasas universitarias a partir del año que viene.

¿Pueden la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional exigir nuevos ajustes?

Sí. Si los ajustes anunciados no logran el objetivo previsto, la UE y el FMI podrían pedir nuevos ajustes o reformas estructurales en Irlanda.

¿Irlanda debe devolver el dinero recibido? ¿Cuándo?

Sí. Los fondos del rescate son préstamos que el país deberá devolver pagando cierto tipo de interés. Según lo negociado entre Dublín, la UE y el FMI el interés que pagará Dublín será del 5,8%, algo más que el marcado a los créditos entregados a Grecia.

En cuanto al plazo en el que se entregará el dinero del rescate, los organismos internacionales repartirán su ayuda a lo largo de tres años, con lo que Irlanda debería empezar a devolverlo dentro de cuatro años. En el caso de Grecia, se ha determinado que empiece a devolverlo a los tres años de su concesión, aunque en estos momentos, Atenas trata de ampliar ese plazo para empezar a rembolsar el dinero en 2024 en lugar de 2014.

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