Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

La guerra en Ucrania pone en peligro el patrimonio cultural del país. Hace años, antes de que las tropas rusas invadieran la península de Crimea, una colección de objetos arqueológicos salió de allí y aún no ha vuelto: sigue custodiada en un museo holandés. Son hallazgos arqueológicos de Crimea, que viajaron prestados, pero durante la exposición, las tropas rusas se anexionaron la península ucraniana. Al terminar su préstamo, el museo no sabía a quién devolverlos.

   Plano general  Plano general    

  • Para el exjefe del Estado Mayor de Defensa (JEMAD) "la mayor amenaza es la inestabilidad en Oriente Medio"
  • "Hay que hablar más del Sur y hay que hablar más con el Sur", asegura el exjemad en la entrevista
  • Todos los viernes, las entrevistas de Plano general, a las 21:25 horas en RTVE Play y La 2

   Noticia  Documentos TV  

  • El levantamiento de los separatistas prorrusos del Donbás provocó una guerra de baja intensidad en el año 2014
  • La ilusión por el nuevo estado contrasta con las luchas internas de los oligarcas y el sentimiento de traición del pueblo
  • Este martes 5 de abril, preestreno de "Donetsk, la batalla de Ucrania”, a las 20:00 en RTVE Play y a las 00:00 en La 2 de TVE

En apenas 24 horas, las tropas rusas han entrado en Kiev, la capital de Ucrania. Ha sido una ofensiva relámpago aunque las fuerzas de Putin aún no controlan los centros más sensibles y estratégicos de poder, los edificios del gobierno entre ellos. Según los analistas, el principal objetivo estratégico militar es aislar Kiev "para doblegar al Gobierno que está en el poder".

Primero bombardearon instalaciones militares ucranianas y eso abrió paso a una invasión desde tres frentes. Por el norte, la zona de Chernóbil se convirtió en un objetivo para asegurar el avance sobre la capital. Al mismo tiempo, decenas de tanques entraban por el sur, desde la península de Crimea. El tercer frente está en el este. Tras bombardear la principal base militar cerca del Donbás, tropas rusas avanzaban con el apoyo de las milicias separatistas.

Foto: STRINGER / AFP

Las diplomacias de Estados Unidos y Rusia han matenido una reunión en Ginebra para intentar rebajar la tensión sobre Ucrania. El secretario de Estado de los Estados Unidos, Antony Blinken y su homólogo ruso, Sergey Lavrov, han comparecido por separado en rueda de prensa tras el encuentro que ha durado unas dos horas.

Un encuentro del que no salieron resultados concretos más que la voluntad de Moscú de mantener abierto un canal diplomático de interlocución para intentar resolver una crisis acelerada por el masivo despliegue de tropas rusas en su frontera con Ucrania.

Los dos representantes diplomáticos llegaron con las líneas rojas bien marcadas pero con voluntad de diálogo. Lavror ha prometido que Rusia no tiene intención de invadir Ucrania pero también ha reiterado que quieren un compromiso por escrito de que esta exrepública soviética no se adherirá a la OTAN y que los soldados estadounidenses se marcharán de los países limítrofes con Rusia. También ha criticado lo que ha calificado como "rusofobia" e histeria por parte de los países occidentales. Lavrov también ha asegurado que Blinken se ha comprometido a una respuesta por escrito de las peticiones la próxima semana. Por su parte, el jefe de la diplomacia estadounidenses ha señalado que no van a dar marcha atrás a la política de puertas abiertas de la OTAN, ha pedido a Rusia más transparencia y ha criticado la desestabilización que Moscú lleva a cabo, no solo en Ucrania, sino en el resto del mundo. Dice que Moscú solo tiene dos opciones: o el diálogo o el conflicto. Las conversaciones seguirán la semana que viene con el objetivo de rebajar la tensión que hoy se vive.

Los expertos creen que las propuestas de Moscú de que Ucrania nunca sea miembro de la OTAN y la retirada de fuerzas de otros países de las fronteras con Rusia son muy difíciles de cumplir. Y Rusia quiere seguir influyendo sobre Ucrania.

Informa Fran Sevilla, corresponsal en EE.UU.

Sube la tensión entre Rusia y Ucrania, arropada por la OTAN y Estados Unidos. Decenas de miles de militares rusos con armamento pesado están concentrados en la frontera ucraniana, en el mayor movimiento de tropas desde la anexión de Crimea a Rusia hace siete años. Washington y la Alianza Atlántica exigen a Putin que las retire, el Kremlin dice que se defienden de la provocación del envío de barcos americanos a la zona.

El ministro ucraniano de exteriores instaba en las últimas horas a sus socios occidentales a actuar, pidiendo más sanciones contra Rusia. Nicolás de Pedro, experto en Rusia y jefe de investigación del Institutte for Statecraft, ha dicho en el 14 horas que las opciones están abiertas. "Por el volumen de tropas cabe la posibilidad de que se esté planeando un golpe devastador contra Ucrania. Pero también puede ser que sea un movimiento coercitivo", ha dicho.

Cree que la posibilidad de que Moscú se esté planteando atacar a Ucrania es real. "Los medios preparan a su audiencia doméstica para ello. Hay un desequilibrio de fuerzas tan grande que es un incentivo para Rusia. Están haciendo un cálculo de costes, para saber cuál será la reacción de EE.UU. La de Europa ya se sabe que tendrá poco impacto", ha explicado.

Rusia y Ucrania han realizado un intercambio de prisioneros que ha incluido la liberación de 33 ciudadanos rusos y 35 ucranianos, ha informado la agencia de noticias rusa Sputnik. Este canje de presos es el "primer paso" del proceso para poner fin al conflicto en la región ucraniana de Donbass, ha asegurado el presidente de Ucrania, Vladimir Zelenski. Entre los 35 ucranianos liberados figura el director de cine Oleg Sentsov y los 24 militares de la Marina detenidos en noviembre cuando navegaban a bordo de tres patrulleras en aguas del mar de Azov en el estrecho de Kerch.

A comienzos del año 2014 tropas rusas sin identificar comenzaron a ocupar bases ucranianas, en el preludio de lo que sería la anexión por parte de Rusia de la Península de Crimea, un territorio que Vladimir Putin llevaba tiempo queriendo recuperar para su país. La inestabilidad política de Ucrania tras la caída del presidente pro-ruso Viktor Yanukovich, forzada por semanas de protestas en Kiev y otras ciudades del país, permitió que Rusia pudiera reclamar Crimea sin que nada ni nadie pudiera o quisiera hacer nada para evitarlo. Nuestra enviada especial Aurora Moreno fue testigo de cómo fueron llegando las primeras tropas rusas a Ucrania y lo contó en Radio 5.

Rusia desplegará próximamente una nueva división de misiles antiaéreos S-400 en Crimea en plena escalada de tensión con Ucrania por el incidente naval en el estrecho de Kerch. Según Reuters, es probable que el despliegue estuviera planeado con anterioridad pero se ha anunciado ahora.

Según la agencia Interfax, que cita al Ministerio de Defensa, el sistema estará operativo a finales de año.

Rusia tiene instaladas en la península de Crimea, anexionada en 2014tres divisiones de misiles S-400. Los sistemas de misiles S-400 pueden abatir simultáneamente varios objetivos a una distancia de hasta 400 kilómetros y a una altura de hasta 30 kilómetros. Esto permite a Rusia controlar desde Crimea una amplia zona aérea sobre el Mar Negro.

Reuters informa también de que la armada rusa ha enviado a uno de sus barcos, el dragaminas Vicealmirante Zajarin desde el Mar Negro al mar de Azov.

Los movimientos militares rusos llegan en plena escalada de tensión entre Moscú y Kiev por el incidente naval en el estrecho de Kerch. La armada rusa apresó el pasado 25 de noviembre tres barcos ucranianos y a sus 24 tripulantes, a los que asegura que juzgará por haber invadido sus aguas. Ucrania ha declarado el estado de excepción, que entra en vigor este miércoles, y ha solicitado el apoyo de sus aliados internacionales.