La normativa del ruido en la ciudad de València está bajo análisis después de la reciente cancelación de la segunda jornada del festival de Les Arts. Precisamente, a este precedente se acogen los vecinos de las proximidades del Aeropuerto de Manises, que reclaman que se ponga solución a la contaminación acústica que sufren y se afronten con el mismo rigor todos los casos. "Se ha producido una situación muy trascendente, que ha tenido mucha notoriedad pública, como es la suspensión de un festival con devolución de entradas. Nos llama la atención porque la misma situación la tenemos nosotros todos los días" critica Lluismi Campos, vecino y concejal de Quart de Poblet.
"Mi vivienda está a 400 metros de la pista del aeropuerto. El ruido de los aviones no nos permite mantener una conversación normal, incluso muchas veces en los colegios tienen que parar las clases", reivindica Roberto Villena, vecino de Quart de Poblet e integrante de la Plataforma No a la Ampliación, Sí al Traslado del Aeropuerto.
"Padecemos estrés, hipertensión e insomnio"
AENA realiza mediciones diarias en los núcleos urbanos y ejecuta planes de aislamiento acústico en las viviendas próximas, pero los vecinos consideran que no es suficiente. "Normalmente, los aviones exceden los 70 decibelios, incluso algunos rozan los 100. Lo más grave de todo es que está afectando a nuestra salud. Padecemos estrés, hipertensión e insomnio, porque los aviones no paran, pasan las 24 horas del día" denuncia José Navarro, vecino de Quart de Poblet e integrante de la Plataforma.