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Un petrolero procedente de Venezuela con carga de crudo destinada a la refinería de Repsol de Muskiz (Bizkaia) atraca en el Puerto de Bilbao.

Este hecho no sería noticia sino fuera por las fuertes restricciones de Estados Unidos a la empresa española y a la salida de crudo del país latinoamericano.

La refinería de Repsol en Muzkiz, una de las pocas del estado preparadas para refinar un crudo como el de Venezuela

El río que rompe la lógica. Factura climática para las petroleras. La brigada de jardines de fachada.

Estados Unidos relaja las sanciones al petróleo venezolano y autoriza a varias multinacionales a volver a realizar operaciones de crudo o gas que hasta ahora estaban bloqueadas. Una de las beneficiadas es la española Repsol, está dentro de las cinco empresas a las que ha dado este permiso Donald Trump para aumentar su inversión en Venezuela y producir petróleo a gran escala. Todo se haría bajo el control de EE. UU.

Los pagos a Venezuela se harían en cuentas controladas por el Departamento del Tesoro. Además, otra licencia permite que compañías en todo el mundo negocien futuras inversiones en Venezuela excluyendo cualquier trato con China, Rusia, Irán o Cuba.

La asfixia a la que la administración Trump quiere someter a Cuba para forzar una caída del régimen ya se hace sentir: el país está prácticamente paralizado. El Gobierno comunista ha tenido que aprobar medidas de emergencia como la suspensión del transporte público, de las clases en las universidades y de las cirugías no esenciales.

Todo esto mientras el turismo, la principal fuente de ingresos de la isla, se desploma, ante la suspensión de vuelos por la ausencia de crudo y el cierre de hoteles.

FOTO: AP/ Ramón Espinosa

Profundizamos en lo más destacado de la actualidad con nuestra analista María Dolores Albiac. Nos centramos en primer lugar en Cuba, que se encuentra al borde del colapso por la represión del régimen y por el bloqueo de Estados Unidos a las exportaciones de petróleo venezolano tras la captura de Maduro. Hablamos de la cooperación de Venezuela con la Casa Blanca en materia energética y de la paralización de la ley de amnistía. Además, nos fijamos en Colombia, sobre todo, en las relaciones entre Washington y Bogotá. Por último, nuestro colaborador Nico Gómez nos da a conocer la obra "La crueldad", de la escritora argentina Cinthia Wila.

Después de la intervención de Estados Unidos en Venezuela, ahora Trump tiene en su punto de mira a Irán, otro país con importantes reservas de petróleo y que también ha desafiado el orden de Washington durante décadas. No solo hay profundas diferencias religiosas y culturales, también está la geografía. Caracas está en la costa, a tiro de portaaviones, mientras que Teherán es una ciudad interior rodeada de montañas.

Estados Unidos ya falló estrepitosamente con la operación para rescatar a los rehenes estadounidenses de la embajada iraní en el 1979. Descartado el secuestro, Estados Unidos podrá tratar de matar al líder Supremo iraní, pero no sólo eso. "Lo que quiere EE.UU. es debilitar a Irán como país, como potencia regional, para poder potenciar a Israel", dicen los expertos.

Además, aunque cayeran los ayatolás, explican, serían necesarias otras figuras. "La opción que tiene Trump es la de un militar que tome el poder desde dentro del propio sistema, un rostro desconocido, sin barba, porque los iraníes ya odian lo que es la sotana y la barba", añaden.

Una democracia aprobada por Washington para los iraníes no es, sin embargo, ninguna exigencia de Estados Unidos. En esto, Irán sí se parece a Venezuela.

Foto: AFP PHOTO / HO / IRANIAN PRESIDENCY