Irán y EE.UU. logran "consensos" en la segunda ronda negociaciones entre maniobras militares
- Mediadores iraníes presentarán propuestas detalladas en dos semanas, según un funcionario de EE.UU.
- Los mediadores omaníes han definido el encuentro como "constructivo" y con "buenos avances"
La ronda de negociaciones indirectas que han mantenido este martes Irán y Estados Unidos ha concluido, después de aproximadamente tres horas y media, según informaron fuentes de ambas partes.
Fuentes iraníes han informado que han alcanzado un consenso con Estados Unidos sobre los "principios directores" de un posible acuerdo nuclear durante la segunda ronda de negociaciones celebrada en Ginebra. Además, los enviados de la República Islámica podrían presentar propuestas nucleares detalladas en dos semanas, según ha dicho un funcionario de EE.UU. citado por la agencia Reuters.
Washington y Teherán se han intercambiado mensajes a través del Sultanato de Omán, que actúa de mediador, en unas reuniones durante las que Irán ha señalado que hubo un "tono particular" en cuestiones técnicas relacionadas con el levantamiento de sanciones y compromisos nucleares.
Embajada de Omán en Ginebra Reuters
A su término, el ministro de Asuntos Exteriores omaní, Badr bin Hamad al Busaidi, mediador en el encuentro, ha afirmado que las reuniones concluyeron con "buenos avances" en la definición de "objetivos comunes". Al Busaidi agregó que el "espíritu" en este encuentro fue "constructivo" para seguir avanzando hacia un acuerdo entre ambas partes, si bien apuntó que todavía quedan puntos por cerrar.
Irán y Estados Unidos han celebrado esta última ronda negociadora en Ginebra y en medio de presiones militares de Washington y maniobras navales de Teherán en el Estrecho de Ormuz.
Desde Teherán el líder supremo de Irán, Ali Jameneí, afirmaba poco antes que Estados Unidos busca determinar de antemano el resultado de las negociaciones sobre su programa nuclear, lo que calificó de “incorrecto y estúpido".
Su ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, ha liderado la delegación iraní y el magnate Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente de EEUU., Donald Trump, la norteamericana.
Se trata del segundo encuentro entre iraníes y estadounidenses tras la reanudación el 6 de febrero de las negociaciones nucleares en Mascate (Omán), en el que fue su primera reunión desde la guerra de los 12 días de junio.
Las dos partes se encuentran muy distanciadas en sus posturas con líneas rojas muy marcadas por Teherán que insiste en que no aceptará el enriquecimiento cero ni la limitación de su potente programa de misiles balísticos que le exige Washington, porque le privaría de su capacidad defensiva.
Irán se ha mostrado dispuesto a la dilución de los 440 kilos de uranio enriquecido al 60 % -cercano al nivel militar- siempre que Washington también entable conversaciones sobre el levantamiento de las sanciones.
Estas negociaciones se producen bajo las amenazas de Estados Unidos de intervenir militarmente contra la República Islámica si no se alcanza un acuerdo y que reiteró ayer el presidente estadounidense.
Donald Trump en medios iraníes Wana News Agency
Trump participará de forma indirecta
“Estaré involucrado en esas conversaciones indirectamente y serán muy importantes. Veremos qué puede pasar. Irán es un negociador duro (…)”, afirmó Trump en declaraciones a los periodistas a bordo del avión presidencial.
El mandatario, además, expresó su deseo de que ambas naciones lleguen a un acuerdo, “en lugar de enviar” aviones militares de bombardeo B-2 de Estados Unidos “para noquear su potencial nuclear”.
Trump ha ordenado además el envío de su mayor portaaviones, el USS Gerald R. Ford, a aguas de Oriente Medio, donde ya se encuentra una potente flota estadounidense para presionar a Irán.
Estados Unidos ya bombardeó las tres principales instalaciones nucleares en la guerra de los 12 días de junio entre Irán e Israel, que busca ahora la limitación del alcance de los misiles iraníes.
Miembros de la Guardia Revolucionaria realizan un ejercicio en el sur de Irán Wanna news Agency
Ejercicios navales de Irán
En un aparente gesto de fuerza y desafío, la Guardia Revolucionaria celebró este lunes maniobras navales en el estratégico Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del petróleo mundial y que Teherán ha amenazado con cerrar en momentos de tensiones con Occidente.
El cuerpo militar de élite afirmó que el ejercicio se centró en la “reacción rápida” frente “a conspiraciones contra la seguridad” para "aprovechar de manera inteligente las ventajas geopolíticas de la República Islámica de Irán en el golfo Pérsico y el mar de Omán".
Las negociaciones se producen en medio de uno de los momentos más tensos en los 47 años de la República Islámica tras unas protestas en las que murieron, según cifras del régimen, 3117 personas entre manifestantes y miembros de las fuerzas de seguridad. Otras organizaciones consideran que esta está muy por debajo de la realidad debido al apagón de internet, a la censura y a las dificultades de verificación.
Imagen del 10 de enero en Teherán, pocos días después de las protestas iniciadas el 28 de diciembre de 2025 Getty Images
Las protestas, de fondo
HRANA (ONG de derechos humanos con base en EE. UU.) estima que hay más de 4500 fallecidos confirmados, con miles más bajo investigación. Algunos medios de comunicación como The Sunday Times entrevistaron a médicos dentro de Irán quienes elevaron la cifra a entre 16500 y 18000 muertos en todo el país. Otras fuentes procedentes de hospitales y consultadas por Naciones Unidas sugieren que solo durante dos días de enfrentamientos podrían haber muerto más de 30 000 personas.
Las protestas estallaron en Teherán el 28 de diciembre, impulsadas inicialmente por los comerciantes del Gran Bazar, indignados ante el desplome del rial —en mínimos históricos—, una inflación que supera el 50% en productos básicos y la escasez de combustible.
El deterioro económico ha erosionado con fuerza el poder adquisitivo de millones de iraníes. A ello han contribuido la reactivación de sanciones por parte del Consejo de Seguridad de la ONU y de Estados Unidos, en un contexto en el que Washington y Tel Aviv han vuelto a poner el foco sobre el programa nuclear iraní.
La ya delicada coyuntura económica se ha visto agravada por una intensa sequía, que llegó incluso a plantear la posibilidad de evacuar la capital.