El FMI ha lanzado una seria advertencia dirigida, sobre todo, a las economías avanzadas: hay que controlar el alto nivel de endeudamiento.
El organismo internacional propone que los Estados recauden más y gasten menos dinero para garantizar unas cuentas públicas saneadas.
La deuda mundial está en niveles no vistos desde la Segunda Guerra Mundial y ese es uno de los motivos por los que cada vez resulta más caro a los gobiernos financiarse.
La guerra de aranceles iniciada por Trumplastrará el crecimiento mundial. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha rebajado con fuerza las previsiones de casi todos los países del mundo, especialmente las de Estados Unidos, cuya previsión baja nueve décimas, que crecerá menos de un 2%. Por otro lado, también reduce su estimación para China, hasta el 4%.
La revisión también afecta a la zona euro, con una Alemania estancada. España, en cambio, es de los pocos estados a los que el FMI mejora. Se estima que crecerá el triple que sus socios.
El organismo advierte que el riesgo de retroceso es generalizado con las tasas arancelarias en niveles de hace cien años, mercados inestables, con peores condiciones de financiación y con riesgo de que suban los precios.
Ante es escenario volátil, el FMI pide a países y bancos centrales que den certidumbre y seguridad. Recomiendan la coordinación internacional para promover un entorno comercial estable y predecible. Además, hacen hincapié en que los estados deben contener la deuda pública y vigilar con lupa los gastos.
Las perspectivas se oscurecen más para los países pobres, que recibirán menos ayudas y tendrán menos acceso al crédito.
Las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) reflejan que la economía de España crecerá un 2,3% (dos décimas más que su anterior estimación) y un 1,8% en 2026 (la misma cifra que el anterior pronóstico). De hecho, la española es la única economía que el FMI revisa al alza entre las grandes: se impulsará este año más del doble que la media de la zona euro (1%), y triplicará la de Francia (0,8%), Italia (0,7%) y Alemania (0,3%).
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha situado el crecimiento de la economía española en el 2,9% para 2024, cinco décimas más que su previsión realizada en julio, cuando lo situó en el 2,4%. Es la que más crece de las grandes economías. El organismo advierte además del peligro de las guerras para la economía mundial.