Enlaces accesibilidad

¿Qué sabía Israel de la preparación del atentado del 7 de octubre?

  • El atentado conmocionó al país y desató un terremoto político en la región
  • Varias investigaciones señalan fallos políticos en la gestión de los días previos
Qué sabía Israel del 7 de octubre
Qué sabía Israel del 7 de octubre DISEÑO RTVE

Tres años después, la conmoción que supuso el atentado del 7 de octubre sigue generando preguntas. Y, quizá, una de las más recurrentes desde el principio ha sido esta: ¿Cómo es posible que a uno de los mejores servicios de inteligencia del mundo, el de Israel, se le escapara algo como el atentado del 7 de octubre? Una operación como la que llevó a cabo Hamás, en la que estaban involucradas divisiones con cientos de milicianos, con miles de cohetes, y que requiere un gran nivel de coordinación, no se improvisa. De hecho, necesita unos entrenamientos sofisticados que, difícilmente, pueden esconderse.

La realidad es que el atentado sorprendió a propios y extraños. Pero una de las grandes dudas siempre ha sido en qué parte de la cadena fallaron los sistemas de seguridad israelíes. Poco a poco, a lo largo de estos años han ido surgiendo algunos datos.

"El muro de Jericó"

La primera clave la dio una investigación publicada por The New York Times en noviembre del mismo año del atentado. Según ese artículo, los servicios secretos de Israel tenían información suficiente. Más de un año antes, Israel consiguió un documento de Hamás de unas 40 páginas al que bautizaron con el nombre en clave de El muro de Jericó y que "describía con gran precisión el ataque" que luego tuvo lugar el 7 de octubre.

En él se relataba que habría un bombardeo inicial de cohetes, que se usarían drones para inutilizar cámaras y sistemas tecnológicos de defensa en la frontera, que se rompería la valla y que cientos de combatientes entrarían en Israel a pie o en motocicletas. Sus objetivos serían puestos militares, bases como la de Reim e incursiones en localidades israelíes y kibutz con el objetivo de tomar rehenes.

El artículo también describía que, en julio de 2023, apenas tres meses antes del ataque, una analista de inteligencia advirtió a sus superiores de que Hamás estaba llevando a cabo entrenamientos que reproducían prácticamente ese plan y alertó de que no era un escenario meramente imaginario.

Es decir, la base más técnica del Shin Bet tenía, al menos, bases suficientes para estar en alerta y, al parecer, lo comunicó. Sin embargo, "los funcionarios israelíes lo desestimaron como una mera aspiración e ignoraron advertencias específicas". Según los autores de la investigación, detrás de esta respuesta existía "una mentalidad errónea": Hamás carecía de la capacidad para atacar y no se atrevería a hacerlo".

Hamás entrega el cuerpo de otro rehén

Combatientes de las Brigadas Al-Qassam, el brazo armado Hamás, se retiran tras registrar los cuerpos de rehenes israelíes junto a personal de la Cruz Roja en el barrio de Al Shejaeiya, al este de Ciudad de Gaza, el 5 de noviembre de 2025 MOHAMMED SABER / EFE

Las advertencias del Emir Bin Zayed

Este septiembre de 2026, otra investigación, esta vez del diario israelí Haaretz, aportaba una nueva dimensión: el presidente de Emiratos Árabes Unidos, el emir Mohamed Bin Zayed, sabía que el liderazgo de Hamás en Gaza preparaba un gran ataque y avisó con una llamada telefónica directamente a Netanyahu.

En aquella conversación, que duró unos 45 minutos, el primer ministro israelí le respondió que, "según sus análisis", Hamás estaba preparando algo en Cisjordania y estaban preparados para ello. Bin Zayed le urgió a que comunicara lo que le había dicho a sus servicios secretos.

También Egipto avisó a Netanyahu. Según Haaretz, fue el jefe de inteligencia egipcio, Abbas Kamel, el que llamó a la oficina del primer ministro israelí para advertir de "algo inusual, una operación aterradora". Y la respuesta que obtuvo no fue muy diferente: "En Gaza tenemos presencia, controlamos la situación". Los servicios secretos, dice el diario israelí, nunca recibieron información de estas llamadas.

Ante la magnitud de esa revelación, desvelada pocas semanas antes de una nueva cita electoral en Israel, Netanyahu habría pedido al emir Bin Zayed que desmintiera públicamente la información de Haaretz, según publicó poco después ese mismo diario citando varias fuentes oficiales. Casualmente, Netanyahu realizó una visita secreta a Abu Dhabi a finales de septiembre de este año, posteriormente confirmada por el gobierno emiratí, en la que habría demandado al presidente de EUA —país con el que Israel entabló relaciones diplomáticas en 2020— "apoyo moral" ante esas revelaciones periodísticas.

"Dígales que esperen un gran zilzal"

La investigación del Haaretz señala incluso que hubo pistas del propio Yahya Sinwar, el líder de Hamás que planeó la operación. Con la aprobación de Netanyahu, se habían iniciado a principios de 2023 contactos secretos a través de mediadores. El objetivo, para Hamás, era lograr una "hudna", una tregua temporal, que permitiera relajar la enorme presión económica que suponía el bloqueo sobre Gaza.

Tras meses de negociaciones, siempre con mediadores secretos, a finales de agosto de 2023 el acuerdo en cuestiones económicas parecía encaminado y el gran escollo era el otro punto: la liberación de rehenes que tenía Hamás a cambio de un número de presos palestinos. Pero, según el diario israelí, Netanyahu pospuso, semana tras semana, el cierre del acuerdo y "temía que la historia se filtrara a los medios".

A mediados de septiembre, unos veinte días antes del atentado, Sinwar se puso nervioso y en una reunión con uno de los mediadores le pidió que transmitiera un mensaje: "Dígales a los israelíes que, si no hacen progresos, les estoy preparando una gran sorpresa. Dígales que esperen un gran zilzal (terremoto, en árabe)". El resto es ya una terrible historia.

Comisión de investigación

¿Tenía Israel elementos suficientes para preverlo? La investigación del The New York Times dice que sí y que, de hecho, los tenía. ¿Recibió Netanyahu advertencias, de dentro y fuera del país, sobre la posibilidad de un gran ataque? El diario Haaretz lo afirma, aunque la oficina del Primer Ministro califica todo de una "mentira absoluta" y niega que recibiera ninguna llamada de advertencia, ni de Emiratos, ni de Egipto. Pero muchas organizaciones llevan años pidiendo una investigación oficial para averiguar el qué y el quién falló.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reacciona mientras asiste a una audiencia en el Tribunal de Magistrados de Rishon Lezion, Israel

 EFE

El Shin Bet ya ha llevado a cabo una revisión interna de sus propios errores. El Ejército también ha realizado investigaciones indagando en los fallos de preparación, inteligencia y respuesta, y algunas ya se han publicado. Pero lo que no hay, todavía, es una comisión estatal de investigación.

El Gobierno ha impulsado una propuesta para crearla, pero el mecanismo de nombramiento que defiende tendría una fuerte participación política. La primera lectura de esa propuesta se aprobó en el parlamento el pasado julio, pero aún está en tramitación y parece casi imposible que se forme antes de las elecciones parlamentarias de finales de octubre.

Y es que esa podría ser una clave. Si el Likud, el partido de Netanyahu, o sus socios de coalición mejoran sus resultados, podrán impulsar su modelo, es decir, el de una comisión con mayor influencia política en su composición. Pero si no, quizá la comisión pueda ser diferente y entonces, quién sabe, Netanyahú podría enfrentarse a nuevos problemas internos.