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El 'plan E1': el proyecto con el que Israel pretende edificar 1.234 viviendas y dividir en dos Cisjordania ocupada

  • La iniciativa fue concebida hace 30 años y siempre ha sido contestada con el rechazo internacional
  • Los asentamientos de colonos no solo amenazan Cisjordania, ahora también tienen el foco en Gaza
El 'plan E1': el proyecto con el que Israel pretende edificar 1.234 viviendas y dividir en dos Cisjordania ocupada
Vista general de los preparativos del antiguo asentamiento israelí de Kadim, cerca de la ciudad de Jenin, en Cisjordania EFE/EPA/ALAA BADARNEH

El Gobierno de Israel ha reactivado este mes el polémico 'plan E1' anunciando el martes una nueva licitación para construir 1.234 viviendas. El Ejecutivo del primer ministro Benjamin Netanyahu pretende dividir el norte y sur de Cisjordania ocupada y aislar Jerusalén Este; desoyendo el rechazo continuado de la comunidad internacional y una apelación judicial.

El E1 es un plan concebido hace 30 años por el ex primer ministro israelí Isaac Rabin (1974-1977 y 1992-1995), pero ningún gobierno se ha atrevido a llevarlo a cabo debido al rotundo rechazo por parte de la comunidad internacional.

Una desaprobación que ya se hizo notar hace justo un año cuando fue planteada la construcción de 3.401 viviendas para colonos israelíes. Nabil Abu Rudeineh, portavoz del presidente palestino Mahmud Abás, urgió de nuevo a la comunidad internacional a que tome "medidas serias y concretas" contra el plan israelí.

El ministro de Asuntos Exteriores belga, Maxime Prévot, fue el primero en pedir al Gobierno israelí que retire las licitaciones y este jueves se han unido Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Países Bajos, Noruega y Canadá.

Declaración conjunta contra el plan israelí

"Exhortamos al Gobierno israelí a retirar inmediatamente estos proyectos y a poner fin a la expansión de los asentamientos en Cisjordania. Estas medidas no solo nos alejarán aún más de la paz, sino que continuarán debilitando la posición de Israel en la escena internacional", han advertido los siete países en una declaración conjunta difundida por la presidencia francesa y Downing Street.

La nueva licitación israelí se produce pese a una apelación en contra presentada el pasado junio ante el Tribunal de Distrito de Jerusalén y a la que el Estado debía responder este septiembre.

"Las empresas no deben considerar presentar ofertas a las licitaciones para estos proyectos de construcción. Deben ser conscientes de las consecuencias jurídicas y reputacionales, en particular del riesgo de convertirse en cómplices de graves violaciones del derecho internacional", han urgido París, Londres, Berlín, Roma, Ámsterdam, Oslo y Ottawa.ç

Según los siete ejecutivos, el asentamiento 'E1' "comprometerá las perspectivas de una solución de dos Estados al crear una división a través de Cisjordania y vulnerar la continuidad territorial de los Territorios Palestinos".

Además, reiteran que el derecho internacional es claro: "Los asentamientos israelíes en Cisjordania son ilegales. Esta es la posición de la comunidad internacional, reafirmada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas", han subrayado.

Extender los asentamientos a Gaza

Además de alentar la histórica ambición expansionista de Israel en Cisjordania (cuyo origen se retrata en la película recién estrenada Palestina 36, dirigida por la palestina Annemarie Jacir), las fuerzas israelíes también han levantado grandes montículos de arena, terraplenes, posiciones fortificadas y carreteras militares cerca de la llamada Línea Amarilla, en el interior de la Franja de Gaza, la demarcación establecida en el acuerdo de alto el fuego de octubre para señalar el punto hasta el que debían replegarse las tropas y que hoy ocupa más del 60% del enclave.

De este modo, el Gobierno israelí pone el foco en colonizar Gaza dos décadas después de evacuar una veintena de asentamientos en la Franja. Plantea construir hasta tres colonias en el norte.

Desde febrero, Israel construye más de 23 kilómetros de barreras de arena y carreteras que atraviesan comunidades palestinas demolidas por las fuerzas armadas.

La extensión equivale a más de la mitad de la longitud de la Franja, que mide unos 40 kilómetros de largo por 11 de ancho y donde malviven más de dos millones de personas.