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25 años del 11S

Rojas Marcos: "Es importante en estas situaciones el tomar el timón, prepararnos para poco a poco ir pasando página"

  • El doctor Luis Rojas Marcos vive en Estados Unidos desde 1968, recién terminada su carrera de Medicina en Sevilla
  • En el momento de los atentados del 11S era presidente del sistema de hospitales públicos de Nueva York
Rojas Marcos, presidente del sistema de hospitales públicos de Nueva York durante los atentados del 11S
RTVE Noticias

El doctor Luis Rojas Marcos vive en Estados Unidos desde 1968, recién terminada su carrera de Medicina en Sevilla. Llegó a Nueva York cuando las Torres Gemelas aún estaban en construcción y en el momento de los atentados era presidente del sistema de hospitales públicos de la ciudad.

PREGUNTA: ¿Cómo recordar cada año una tragedia de esta envergadura sin quedar atrapado en ella? ¿Cómo se consigue?

RESPUESTA: El cerebro humano, la mayoría de las personas, podemos poco a poco ir apagando los recuerdos. Sobre todo, recuerdos tan traumáticos como el 11S. Ese es un proceso normal, que la mayoría vamos olvidando poco a poco. No cabe duda de que cuando celebramos o de alguna forma miramos el aniversario de la tragedia que tuvimos, la revivimos de alguna forma. El 11S tuvo también un impacto visual. Debido a la televisión global y a la hora en que había ocurrido, a las 9:00 de la mañana más o menos (hora de Nueva York), hizo que millones de personas fueran expuestas a imágenes que son ya difíciles de olvidar. Pero es importante en estas situaciones el tomar el timón, en el sentido de prepararnos para poco a poco ir pasando página. Pasar página es muy importante.

Pasar página es muy importante

P: Desde el año 2001 han pasado en Estados Unidos y en el resto del mundo cosas impensables. Además de este atentado que cambió el mundo, un crack financiero. Una pandemia que encerró al globo entero, ahora vuelven las guerras. ¿Qué provoca en la psicología social esta sucesión de acontecimientos apocalípticos?

R: En Estados Unidos hay algo que no vivíamos antes y que desde el 11S vivimos. Es el sentimiento de vulnerabilidad, que puede pasar algo en cualquier momento. Este fue el primer ataque terrorista de fuera de EE.UU. El sentimiento de vulnerabilidad a menudo va unido a la incertidumbre y esto es algo que afecta a nuestro día a día, el no saber cómo vamos a poder organizar o planificar nuestra vida a largo plazo. Desde pequeños pensamos en qué voy a hacer mañana, qué voy a hacer el mes que viene, qué voy a hacer cuando me vaya de vacaciones. Esta idea de planificar el futuro se resquebraja cuando tenemos ese sentimiento de incertidumbre y de vulnerabilidad como ocurrió el 11S.

P: Usted mismo acudió al World Trade Center a raíz del aviso y se libró de una muerte segura porque su teléfono móvil no funcionó. ¿Es así?

R: Así es. Al dirigir el sistema de hospitales públicos me llamaron una vez que había chocado el primer avión, para que fuera al centro de emergencias, que estaba en el World Trade Center. Al llegar, tardaría como cinco o diez minutos como mucho, me encontré con el jefe de los bomberos, Thomas von Essen, y me fui con él al centro que habían creado en la calle Vesey, un centro provisional para comunicarse con los bomberos que subían por las torres. Ahí fue cuando intenté llamar al director del Hospital Bellevue, que es el más cercano, para avisar de que aquello era una tragedia, que los hospitales tenían que estar preparados, y mi teléfono móvil no me funcionaba.

Entonces, un señor al que no conocía, pero obviamente amable, me dice 'vente conmigo y vamos al Financial Center', un edificio que estaba enfrente de las torres, para darme una oficina donde yo pudiera usar un teléfono fijo. Fui a ese edificio y mientras estaba allí hablando con el director del Hospital Bellevue, aquel edificio se conmueve, se apaga todo. No sabemos lo que pasa. Después de tratar de salir, hubo una persona que hizo el papel de líder en ese momento y logró sacarnos a ocho o nueve personas que estábamos ahí. La salida coincide con la caída de la torre norte, de la segunda torre.

El psiquiatra Luis Rojas Marcos salvó la vida por casualidad

Por la tarde tuvimos una reunión con el alcalde y otros líderes de la ciudad y ahí fue cuando me enteré. El jefe de los bomberos me contó que la primera torre, la torre sur, había caído sobre el puesto provisional y había matado a todos los bomberos que estaban allí comunicándose con sus compañeros y compañeras que estaban subiendo por las torres. O sea que, en mi caso, salvé la vida por esa casualidad. El trauma duró mucho y y hoy día todavía están las consecuencias. La guerra en Afganistán, que duró veintitantos años. Una revancha que no ayudó a pacificar la mente de los estadounidenses. O sea, que todavía hay un proceso de superación.