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El agente Rossini y los dos errores de su vida: no poder evitar el 11-S y liarse con Linda Fiorentino

  • Álvaro Soto publica Agente Rossini. La historia del hombre que pudo haber evitado el 11-S
  • El periodista investiga la vida de Mark Rossini, enlace entre el FBI y la CIA
Álvaro Soto presenta 'Agente Rossini. La historia del hombre que pudo haber evitado el 11-S'

El agente más guapo del FBI, el novio de la actriz Linda Fiorentino, un descendiente lejano del compositor italiano Rossini, un hombre atormentado por el pasado, alguien implicado en un soborno en Puerto Rico, actor en películas kosovares, bajo todas esas máscaras y muchas más se esconde Mark Thomas Rossini. Nacido en el Bronx en 1961 en una familia italoarmenia, socorrista y chico de los recados en una empresa privada de investigación, llegó a presentar las amenazas terroristas en la Casa Blanca.

Cuando se cumplen 25 años después de los atentados de las Torres Gemelas, siguen apareciendo libros que analizan la documentación sobre el peor atentado de Estados Unidos. El periodista de Colpisa Álvaro Soto ha dedicado cuatro años de su vida a seguir la pista de una persona que tuvo en sus manos cambiar la Historia. Ahora publica en Ediciones B Agente Rossini. La historia del hombre que pudo haber evitado el 11-S.

El hilo del que empezó a tirar Soto fue que Rossini vivía en España y había colaborado con la Policía Nacional y la Guardia Civil en casos de terrorismo internacional. Su nombre aparecía vinculado a un asunto turbio en las elecciones de Puerto Rico. Le costó localizarle, pero finalmente lo logró y el exagente del FBI aceptó hablar: 70 horas de conversación, cajas llenas de dossieres y numerosas llamadas con otras personas para verificar la información cristalizan en un libro que cuenta una vida de novela.

Entrevista a Álvaro Soto

Pregunta: ¿Quién es Mark Rossini?

Respuesta: Es un personaje con una historia tremenda, porque es un agente del FBI que en el año 1998 es enviado a la CIA en un programa de intercambio de agentes entre las dos organizaciones con el fin de facilitar la información y mejorar sus relaciones, que tradicionalmente no han sido muy buenas. Cuando está en Alec Station, la oficina de la CIA dedicada a cazar a Bin Laden, le ocurre algo que marca su vida. En enero del año 2000, él y su compañero Doug Miller ven un cable procedente de Riad en el que les informan de que dos yihadistas, que acababan de participar en una cumbre terrorista, Khalid al-Mihdhar y Nawaf al-Hazmi, tenían billetes de avión y visados para entrar en Estados Unidos. Ellos quieren que se comparta esa información con el FBI porque consideran que es relevante.

P: ¿Y por qué la CIA no pasa esa información?

R: Esto es la cuestión clave. Hay una razón más comprobada y varias hipótesis. La razón puesta en papel, está en el informe de la Comisión del 11-S, que habla del muro entre las organizaciones, problemas burocráticos y con diferencias culturales. Mientras la CIA busca información, el FBI es una policía que busca detenciones, existe una rivalidad tradicional y no ha sido fácil el intercambio de información, pero a muchos de los protagonistas en aquellos días, esa explicación les parece insuficiente.

Richard Clarke, que fue el zar antiterrorista de Clinton y Bush, o sea, la cumbre de la pirámide antiterrorista en Estados Unidos, ha sugerido la posibilidad de que la CIA se planteara reclutar a Mihdhar y Hazmi, porque no tenían a nadie dentro de Al Qaeda. La idea podía ser dejar que estos dos terroristas aterrizaran, se moviesen e intentar contactar con ellos para tratar de reclutarlos para la CIA. Otra hipótesis, que es la que Rossini repite más, es que las relaciones entre EE.UU. y Arabia Saudí son muy importantes y la detención de dos ciudadanos saudíes por terrorismo podría haber abierto un conflicto diplomático con un aliado en una zona estratégica.

P: ¿Qué ocurrió al final con Mihdhar y Hazmi?

R: Eran dos jóvenes saudíes que, imbuidos de ideas yihadistas, se alistaron en Al Qaeda y se pusieron a las órdenes de Bin Laden para cualquier operación. Ahora mismo están muertos porque iban en el avión que se estrelló contra el Pentágono.

P: ¿Por qué no se investigaron las conexiones de Arabia Saudí con el TS?

R: El informe de la Comisión del 11-S clasificó esa parte que se llamó las 28 páginas y esbozaba esa posibilidad de que hubiera habido alguna relación. Investigaciones posteriores han mostrado que había unos vínculos reales entre Arabia Saudí y algunos de los terroristas. La persona principal sobre la que se sustenta este vínculo se llama Omar al-Bayoumi, un saudí que dice que se encontró casualmente con Mihdhar y Hazmi en Los Ángeles cuando llegaron. A posteriori, se ha visto que quizá había algún tipo de coordinación. A lo largo de estos años, diferentes entrevistas y documentos, han mostrado que esa relación era más cercana de lo que parecía. La Operación Encore que fue desclasificada el 11 de septiembre de 2021, cuando se cumplían 20 años de los atentados, apunta a que existía algún tipo de vínculo entre elementos del régimen de Arabia Saudí con algunos de los terroristas del 11-S.

P: ¿Qué fue de Omar al-Bayoumi?

R: Regresó a Arabia Saudí, pero su ubicación exacta es desconocida.

P: ¿Rossini cree que realmente pudo haber evitado el 11-S?

R: Él está seguro. Entonces es una afirmación muy fuerte. Las investigaciones posteriores sostienen que efectivamente era la mejor oportunidad para frenar los atentados. Richard Clarke dice: "Si hubiéramos sabido los nombres de esos dos secuestradores, los habríamos podido publicar en la portada de todos los periódicos del país. Habríamos podido detener a esos dos secuestradores y entonces quizá el FBI habría podido seguir la pista y localizar a los demás miembros de la célula de Al-Qaeda". El analista jefe de inteligencia de la unidad del FBI sobre Al-Qaeda asegura que "si nos hubieran hablado de esos dos individuos, el FBI no los habría perdido de vista". Y Lawrence Wright, autor de La Torre Elevada, me dijo que "error es un término demasiado benévolo para referirse a la ocultación deliberada de información por parte de la CIA. Información que podría haber evitado los atentados del 11-S si se hubiera informado al FBI de que había miembros de Al-Qaeda en Estados Unidos un año y medio antes de los atentados".

P: En La noche más oscura, Jessica Chastain encarna a una agente de la CIA obsesionada con cazar a Bin Laden. ¿Fue un lavado de cara de la Central de Inteligencia?

R: Es interesante que, por primera vez la CIA, da acceso a los productores de la película a sus actividades internas como archivos o personas para conocer la información. El director en funciones de la CIA, Michael Morrell, dice en un libro dice que la película no ayudó porque creó la sensación entre la población de EE.UU. de que la tortura podía funcionar, cuando la tortura no funciona para obtener información. Más que un lavado de cara, la CIA facilitó a los productores todo lo que necesitaron para ofrecer una imagen menos mala de la agencia.

Portada de Agente Rossini

P: En el libro reflejas que en las comisiones de investigación del 11-S muchos testigos mienten sin ninguna consecuencia. ¿Qué falló?

R: Creo que hay que ponerse en el momento. Cuando ocurren los atentados, la CIA y el FBI están en el punto de mira de la sociedad estadounidense, sobre todo la CIA. La sociedad se pregunta cómo es posible que estas dos organizaciones con tantos recursos, no hayan sido capaces de detectar a la célula terrorista. El escándalo es mayor cuando se conoce el caso de Mihdhar y Hazmi. Intentan defenderse de cara a la opinión pública y que parezca que no lo hicieron tan mal. Lo que se encuentran los responsables de las comisiones es que la CIA no facilita toda la documentación, no proporciona todos los testigos y los testimonios no tienen ni pies ni cabeza. Por ejemplo, las personas que están en Alec Station cuando no se pasó el cable, todas contestan, incluido Rossini: "No sé, no me acuerdo". Recibieron consignas, o se pusieron de acuerdo en no declarar nada que pudiera poner en entredicho la actuación de la CIA. Eran días de mucho temor a las consecuencias de los fallos, los reproches eran continuos, había un miedo atroz al futuro de la CIA y de los empleos de muchas de esas personas.

P: ¿Qué hace un exagente del FBI viviendo en España?

R: Siendo adolescente viajó a España en un intercambio de estudios, se enamoró del país y demás. Luego, siendo investigador privado en la agencia de detectives Kroll, le enviaron en algún caso porque habla español perfectamente. Ya en el FBI, cuando trabajaba en el departamento de Corrupción Pública investigó en España una falsificación de arte. Y cuando entra en la unidad I-48 de contraterrorismo del FBI se encarga de mantener relaciones con la policía española y gesta una relación muy buena, tanto a nivel profesional como a nivel humano. A su jefe, a John O'Neill, le invita a la Policía Nacional a dar una charla y Rossini viene con él. Tras el 11-S, Rossini viaja a España a investigar los ataques, porque Mohamed Atta terminó de perfilar los atentados en Salou. Rossini investiga las redes de financiación desde España al terrorismo yihadista.

P: ¿Qué opinan de Rossini sus colegas españoles?

R: He tenido la oportunidad de hablar con policías y guardias civiles y me han contado que le tienen en muy alta estima porque les facilitaba mucho el trabajo, resolvía todo en periodos cortos de tiempo, eliminaba burocracia y eso les ayudaba mucho en el trabajo.

P: Ha mencionado a Mohamed Atta ¿Estuvo en Praga o fue una mentira para atacar Irak?

R: Eso es una mentira. En las fechas en que se le acusa de haberse encontrado con un miembro de los servicios secretos iraquíes, Mohamed Atta no estaba en Praga, lo más probable es que estuviera en Estados Unidos. Eso fue una cortina de humo que se lanzó para para poner el foco en la posible relación entre Irak y Al Qaeda. Y ahí sí que todas las opiniones, tanto el FBI como la CIA, como las comisiones, han echado para atrás lo que se llamó la conexión de Praga. No había nada.

P: ¿Rossini examinó personalmente la supuesta foto del encuentro?

R: Me ha contado que la vio y que comentó con compañeros que no era Atta. Elaboraron un pequeño informe, la pasaron a a Quantico, a la sede central del FBI y también conversó con superiores suyos para contar esto. Él tenía muy claro desde el primer momento que no era Mohamed Atta.

P: ¿Por qué Trump acaba firmando un indulto para Rossini?

R: En el año 2022, Rossini aparece en una presunta trama de sobornos en Puerto Rico. Trabaja como consultor privado para diferentes empresas sobre cuestiones internacionales. Asesora a un banquero, que quiere que la candidata a gobernadora de Puerto Rico cambie a un responsable de la regulación bancaria y supuestamente le da dinero. En la nota que publica el Departamento de Justicia aparece Rossini, 60 años, España y ese es el hilo del que empecé a tirar.

La investigación llega a los tribunales. La jueza va tomando declaraciones a los supuestos implicados, entre ellos Rossini. Los abogados le recomiendan que se declare culpable de un delito menor para no ir a la cárcel. En los meses siguientes, Trump entra en acción e indulta a todas las personas investigadas en esta trama, antes de la sentencia.

P: Casualmente, el movimiento MAGA había recibido una donación de alguien cercano a la trama...

R: Esto lo desveló el New York Times y lo cuento en el libro. Meses antes, la hija del banquero hace una aportación notable, de 2 millones y medio de dólares al movimiento MAGA (Make America Great Again). Efectivamente, eso coincide en el tiempo.

Mark Rossini en una imagen de archivo

Mark Rossini en una imagen de archivo.

P: El error más trascendental de Rossini fue no poder evitar el 11-S, pero a nivel personal, su error con nombre y apellidos ¿fue la actriz Linda Fiorentino?

R: Claro, totalmente. Ser agente del FBI del nivel 15 como Rossini es algo muy importante que te abre muchas puertas en la sociedad neoyorquina. Él iba al restaurante más popular de la ciudad que se llamaba Elaine, en el que podías encontrar a actores, cantantes, escritores, a todo el que era alguien en Nueva York, y la propietaria le presenta a Linda Fiorentino. Durante dos años tienen una relación y él comete un error enorme al dejarse llevar.

Ella le pide que busque información sobre Anthony Pellicano, un tipo de Hollywood un poco extraño, una especie de Señor Lobo de los famosos, que les ayudaba cuando tenía problemas y que la actriz conoce de los años anteriores. Rossini no tiene credenciales más que de sus casos, no tiene derecho a buscar información, pero lo hace. Ese error queda registrado. Hay decenas de visitas a los archivos del caso Pellicano. Cuando le pillan, paga las consecuencias, le expulsan del FBI y le acaba costando su carrera. Todavía se pregunta: "¿Cómo pude ser tan estúpido?".

P: Terminamos como empezamos: ¿Quién es Mark Rossini?

R: Él dice que es una persona normal a la que le han pasado cosas anormales en su vida. Considero que ha sido un agente muy importante en la lucha antiterrorista de Estados Unidos. En el aspecto humano, pues ha sufrido y lo sé por él y por gente cercana que me lo ha contado. También creo que es un hombre que no sabe decir que no. A él le pasan muchas cosas porque decía que sí a todo: "Te vas a la CIA", vale; "te haces una película", vale; "te vas a España", vale. Igual con un poco más de clarividencia podía haber evitado situaciones que le tocaron vivir pero, por esa cosa de no defraudar, de no decir que no a tu jefe, cuando intentas agradar a todo el mundo, a veces te encuentras en situaciones que no puedes controlar. Yo creo que a Rossini le ha podido pasar eso.