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25 años del 11S: Documentos TV ofrece las conversaciones grabadas de los controladores aéreos y los militares

  • Los testimonios transmiten la confusión, el caos, el pánico, la angustia y el valor de las personas que estuvieron en primera línea el 11S
  • Documentos TV preestrena, “11S, las cintas perdidas”, a las 20 horas, en RTVE Play y, a las 23:10 horas, en La 2 de TVE
Las Torres Gemelas ardiendo el 11S
Los atentados del 11S en Estados Unidos dejaron casi 3.000 muertos, el ataque más mortífero de la historia ©Arrow Media International/Discovery Communications
Milagros de Diego Cerezo

El día de los atentados del 11S, se grabaron cientos de horas de conversaciones mantenidas entre los controladores aéreos y los militares. Estas cintas desvelan su actuación ante los trágicos atentados terroristas de Washington y Nueva York, sin precedentes en lo táctico. Es, hasta el momento, el ataque más mortífero del mundo. Estos archivos sonoros revelan, además del caos y la confusión vivida en esa trágica mañana, la escalofriante realidad de lo poco preparada que estaba la primera potencia militar mundial para afrontar el día más decisivo de su historia.

11S, el día que cambió el mundo

El 11 de septiembre de 2001 amaneció tranquilo. “El cielo estaba completamente despejado”, recuerda Ben Sliney, que se estrenaba en su puesto de trabajo como jefe del control aéreo de la FAA, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos. Al norte del estado de Nueva York, se encontraba el NEADS, el Sector de Defensa Aérea del Noreste, cuya misión es proteger de cualquier ataque enemigo esta zona de la costa estadounidense. El comandante Bob Marr supervisaba un ejercicio militar rutinario, la simulación de un ataque ruso a Estados Unidos que tenían prevista para ese día. Todo discurría con normalidad.

Años después, Dan Bueno, uno de los controladores aéreos de Boston, recuerda los caóticos momentos que vivió el 11S ©Jeremy Hewson/Arrow Media

También, en el centro de control aéreo del aeropuerto de Boston. Dan Bueno era uno de los controladores aéreos ese día. A las 8:09, contactó con el vuelo 11 de American Airlines que había despegado desde Boston y se dirigía a Los Ángeles. Pero, cinco minutos después, algo empezó a ir mal.

Le ordené virar veinte grados a la izquierda para autorizarle el ascenso. Ya no responde

El centro de control de Boston perdió el contacto con el comandante del avión. “Le ordené virar veinte grados a la izquierda para autorizarle el ascenso. Ya no responde”, se oyen a los controladores en las grabaciones. “Parece que está virando a la derecha”, insisten confusos. A las 8.24, llegaba una voz desde la cabina del avión: “Tenemos el control de varios aviones. Mantengan la calma y todo irá bien. Regresamos al aeropuerto”.

Tenemos el control de varios aviones. Mantengan la calma y todo irá bien. Regresamos al aeropuerto

Era uno de los 19 terroristas de Al Qaeda que perpetraron el mayor atentado de la historia contra Estados Unidos. Tres de los cuatro aviones secuestrados fueron estrellados por los terroristas contra los edificios emblemáticos del poder económico y militar y dejaron al descubierto las grietas de la seguridad del país más poderoso del mundo.

Lo peor estaba por llegar

Cuando se conoció el secuestro del primer avión, el centro del control de Boston se puso en contacto con los militares para que enviasen aviones de combate que interceptaran a la nave secuestrada. “Mi primera orden fue poner a los cazas en alerta”, recuerda el comandante del NEADS, Bob Marr.

Aquel 11 de septiembre de 2001, Bob Marr era comandante del Sector de Defensa Aérea del Noreste (NEADS) © Arrow International Media

Necesitaban la posición del vuelo, pero el centro de control de Boston no pudo ofrecer ese dato porque los terroristas habían apagado el aparato que hacían que los controladores aéreos pudieran localizar al vuelo. El avión estaba a tan solo 7 minutos del World Trade Center.

Mientras el American 11 descendía rápidamente sobre Nueva York, se ordenaba a los F-15 de la base de Otis que saliesen y lo persiguieran. “Comandante, no sé adónde estoy enviando a estos cazas. Necesito un rumbo, un destino”, se escucha confundido a uno de los militares del NEADS.Y justo cuando los cazas estaban a punto de despegar, en Manhattan, a las 8:46 de la mañana, la vida cambiaba para siempre. “Un avión acaba de impactar contra el World Trade Center. Dios mío. Dios mío. Dios mío. Lo estoy viendo en las noticias”, se escucha a la aviadora del NEADS, Stacia Rountree conmocionada.

Un avión acaba de impactar contra el World Trade Center. Dios mío. Dios mío. Dios mío. Lo estoy viendo en las noticias

El controlador aéreo de Nueva York, Paul Thumser, recuerda: “Casi en ese mismo momento, el controlador sentado a mi lado dijo: «Tengo otra emergencia». Se trataba del vuelo United Airlines 175, el segundo de los aviones secuestrados por los terroristas que se dirigía también hacia las Torres Gemelas.

Los cazas acababan de despegar de la base militar de Otis cuando, a las 9:03, el vuelo UA 175 se estrellaba contra la torre sur de las Torres Gemelas. “Creo que los aviones de combate se encontraban aún a unas 160 millas de distancia”, confiesa el comandante Marr. Estados Unidos estaba siendo atacado, pero no había ningún caza sobre la ciudad de Nueva York.

En los siguientes minutos el tercero y el cuarto de los aviones secuestrados, el United Airlines 93 y el American Airlines 77, estaban ya en el aire y seguían alterando a controladores y militares. El que tenía como destino el aeropuerto de Washington, cambió el rumbo para dirigirse hacia el Pentágono. A las 09:37, se estrellaba contra la sede del Departamento de la Defensa de Estados Unidos, mientras los cazas enviados para localizarlo, incomprensiblemente partieron en dirección norte cuando deberían dirigirse al este. “¿Por qué han ido hacia allí?”, se escucha desesperado al comandante Nasypany del NEADS.

Las miles de conversaciones mantenidas entre los controladores aéreos y los militares el 11S quedaron grabadas en cintas ©Arrow Media International

Mientras, el centro de control de Cleveland alertaba a la máxima autoridad del avión. “El United 93 podría llevar una bomba a bordo.”, se oye a una controladora aérea. Pero “el personal de la FAA nunca notificó al ejército lo que estaba ocurriendo con el United 93.

El personal de la FAA nunca notificó al ejército lo que estaba ocurriendo con el United 93. Los militares se enteraron casi por casualidad

Los militares se enteraron casi por casualidad”, revela John Farmer, asesor principal de la Comisión 11S. A las 10:03 de la mañana del aciago 11 de septiembre, el UA 93 se estrelló en Pensilvania.

11 de septiembre de 2001. Un nuevo tipo de guerra. Eso es lo que es

Estas grabaciones no solo revelan los 149 minutos de caos, terror y confusión que se apoderaron de Estados Unidos la mañana del 11 de septiembre, sino también hasta qué punto estaba desprevenida la mayor potencia militar del mundo ante el terrible atentado. “11 de septiembre de 2001. Un nuevo tipo de guerra. Eso es lo que es”, se escucha a un hombre decir en una de estas valiosas cintas, cuyas conversaciones se extrajeron unos años después de los archivos del gobierno.

El asesinato de Ahmad Shah Masud

A partir del 11 de septiembre, el gobierno de George Bush puso todo su empeño y la maquinaria militar de Estados Unidos al servicio de la captura de Bin Laden, el líder de Al Qaeda. Los atentados del 11S fueron el detonante del ataque de Estados Unidos contra Afganistán, el 7 octubre de 2001, para acabar con las bases del grupo terrorista en el país asiático, detener a su máximo dirigente y derrocar al régimen de talibanes. Precisamente, hoy, 9 de septiembre, se cumplen también 25 años del asesinato por Al Qaeda de Ahmad Shah Masud, “el león del Panjshir”, el líder de la resistencia afgana contra los talibanes, en lo que se interpreta como una decisión del grupo terrorista para descabezar a las fuerzas antitalibanes con las que posteriormente Estados Unidos contaría sobre el terreno para lanzar la Operación Libertad Duradera.