Claves del cambio de precio en combustibles: el diésel baja 20 céntimos pero la gasolina solo 5
- La gasolina se paga un 20% más cara que a finales de junio y el gasóleo, un 24% más
- El precio medio de la gasolina al inicio de la Operación Retorno es de 1,72 €/litro y de 1.861€/litro el diésel
Acercarse al surtidor el 1 de septiembre afectará al bolsillo de distinta manera según el vehículo que se conduzca. Ese día se aplica una rebaja fiscal de 20 céntimos por litro al gasóleo y de 5 euros a la gasolina. Entra en vigor así la cláusula de salvaguarda que el Gobierno introdujo en el Plan de Respuesta anticrisis del 29 de junio para responder a la subida excepcional del precio de los carburantes.
¿Por qué se activa la cláusula de salvaguarda?
Para que este cortafuego se desplegase, debía darse una condición. Si la inflación interanual del diésel o la gasolina superaba el 15% durante el mes de julio, entonces, se activaría la rebaja de 20 céntimos al Impuesto sobre Hidrocarburos. Así lo contempla la cláusula de salvaguarda del Plan de Respuesta anticrisis anunciado por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, a principios de verano.
La inflación de julio se encargó de poner en marcha esta maquinaria de protección: el precio del gasóleo aumentó un 15,7% ese mes respecto al mismo de 2025. La gasolina, por su parte, se quedaba en una variación interanual del 7,3%, por debajo del 15%. Por eso, su rebaja en septiembre será de 5 céntimos.
Así lo establecía el calendario ordinario de retirada gradual del descuento fiscal del Plan de Respuesta anticrisis. Esa hoja de ruta organizaba el adiós progresivo de la rebaja general de 20 céntimos del Impuesto sobre Hidrocarburos aprobada por el Gobierno a mediados de marzo para paliar los efectos de la guerra en Irán. Pocas semanas antes, había estallado la crisis energética provocada por el cierre del estrecho de Ormuz tras la invasión de Estados Unidos e Israel de Irán.
El cronograma para despedir el descuento fiscal al combustible se aplicaría poco a poco. En julio, pasaría de 20 céntimos a 15; en agosto, descendería a 10 y en septiembre, quedaría en 5. Un descenso gradual que solo podría interrumpir la cláusula de salvaguarda, como así ha ocurrido.
Los carburantes, al alza
Mientras, el coste de los carburantes sigue subiendo. Los conductores han pagado en la semana del 18 al 24 de agosto una media más de 1,72 euros por litro de gasolina, un 0,9% más que la anterior, según los datos del último boletín petrolero de la UE. El diésel sigue al alza y se sitúa en los 1,86 euros, un 1,6% más. Así, la gasolina se paga a casi un 20% más que a finales de junio, cuando estaba a 1,438. El gasóleo, casi a un 24% más, ya que entonces se situaba 1,504 euros el litro.
El último viernes de agosto arrancó la Operación Retorno. Durante esos cuatro días, la Dirección General de Tráfico espera hasta 6,9 millones de trayectos en carretera. Según Facua, el precio medio de la gasolina para ese día es de 1,727 €/litro en toda España. En el caso del diésel, es de 1.861.
Los últimos datos del IPC conocidos no son más positivos. La inflación se ha disparado al 4,3% en agosto precisamente por el precio de los combustibles, el nivel más alto en más de tres años. Según el Instituto Nacional de Estadística, la tasa de los productos energéticos se ha disparado un 17%, casi siete puntos más que en julio.
La evolución del crudo, determinante
El precio que pagaremos a partir del 1 de septiembre lo condicionará la evolución de la materia prima. Si el crudo sigue al alza, aunque se aplique el descuento fiscal, acercarse al surtidor puede seguir encareciéndose.
Las noticias que llegan de Oriente Medio no arrojan luz a la cuestión. El estancamiento de la guerra de Irán y el anuncio de sanciones de Washington a la República Islámica marcan en este momento un conflicto que arrancó hace ya seis meses. Y la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del crudo y gas licuado mundial, persiste.