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El Gobierno aprueba otra vez la senda de déficit e insiste en exprimir el trámite de los Presupuestos sin apoyos

  • El Congreso de los Diputados volverá a votar el margen de endeudamiento en un pleno extraordinario este jueves
  • La propuesta del Gobierno es la misma que la que la Cámara ya rechazó la semana pasada con los votos de PP, Vox y Junts
El Gobierno aprueba otra vez la senda de déficit
El ministro de Hacienda, Arcadi España, en una imagen de archivo MONCHO FUENTES EUROPA PRESS/MONCHO FUENTES
Inés P. Chávarri

El Consejo de Ministros ha vuelto a aprobar este martes la senda de déficit que el Congreso de los Diputados le tumbó hace una semana. A pesar de que el Ejecutivo sabía entonces y ahora que no cuenta con los apoyos suficientes para su convalidación, ha reiniciado el trámite para presentar los Presupuestos e intentar dotar de contenido a los últimos meses de la legislatura, marcados para pesadilla de La Moncloa por los casos de corrupción que cercan al PSOE.

El Gobierno ha dado luz verde a la misma senda que el ministro de Hacienda, Arcadi España, presentó a las comunidades autónomas el pasado 6 de julio, en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF). La propuesta del Ejecutivo pasa por un margen de endeudamiento para el año que viene del 1,8%; un 1,5% para el propio Gobierno, un 0,2% para la Seguridad Social, un 0,1% para las comunidades y equilibrio presupuestario o un déficit del 0% para los ayuntamientos.

La ley establece que si el Congreso tumba los objetivos de déficit, el Gobierno tiene una segunda oportunidad y puede volver a presentar o la misma propuesta o una nueva ante la Cámara. Es lo que va a suceder este jueves, con un nuevo pleno en el Parlamento, una vez que el Consejo de Ministros ha vuelto a aprobar el margen de endeudamiento. Pero, salvo sorpresa, el Ejecutivo se volverá a encontrar con el muro conformado por el PP, Vox y Junts. 

Los populares ya votaron en contra de la propuesta del Ejecutivo en el CPFF y repitieron el mismo proceder en el Congreso. En la Cámara baja, Junts se unió a la oposición. Los posconvergentes adelantaron que no respaldarían la propuesta del Gobierno entre otros motivos porque consideran que el margen de endeudamiento del 0,1% para las comunidades es insuficiente. Fue el mismo argumento que usaron en 2025 para votar en contra y el que han rescatado este 2026 después de que el Ejecutivo presentase las mismas cifras un año después. La Moncloa, aunque sabía que no tenía los apoyos suficientes, siguió adelante con el trámite y esta semana hará lo mismo.

Lo que no determina la ley es qué pasa cuando el Congreso rechaza por segunda vez la senda de déficit. El Ministerio de Hacienda considera que entran en vigor, de forma automática, los objetivos comprometidos con Bruselas, que recogen las mismas cifras que España llevó al CPFF, pero sin especificar qué parte corresponde a cada administración, por lo que el margen del 0,1% para las autonomías pasar a ser de un 0%. De ahí que el ministro de Hacienda haya reprochado al PP en más de una ocasión que votar en contra de la senda es hacerlo en contra de los intereses de la ciudadanía.

Es a la interpretación a la que se agarran en el Gobierno para seguir adelante con el trámite de los Presupuestos, que el ministro de Hacienda llevará al Congreso después de las vacaciones de verano. Con la Constitución en la mano, España debería presentar las nuevas cuentas en la Cámara antes del 30 de septiembre para que los diputados tengan un margen de tres meses para su debate y votación. Pero el ministro, preguntado por los periodistas, no ha querido desvelar todavía la fecha exacta.

Así, si finalmente Pedro Sánchez decide adelantar las elecciones al primer trimestre de 2027 bajo el argumento de que el Congreso le ha tumbado las cuentas -ahora no tiene los apoyos suficientes garantizados y los más probable es que no los consiga más adelante-, el Gobierno puede apurar un poco más los plazos y llevar los Presupuestos entrado el otoño y ajustar el debate de las enmiendas a la totalidad con el anuncio de disolución de las Cortes. Es uno de los escenarios que ya se barajan en La Moncloa, una vez que el PNV exigió al presidente elecciones si no era capaz de sacar adelante las cuentas. No obstante, en el ánimo de Sánchez podrían acabar pesando más otros factores para precipitar o no un adelanto electoral.