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Kast prioriza la lucha contra el crimen en Chile: "Vamos con toda la fuerza del Estado"

  • El presidente de Chile ha hecho balance de sus primeros 82 días en el Ejecutivo ante el Parlamento
  • El mandatario también ha anunciado un "plan de retorno" contra la inmigración ilegal
Kast prioriza la lucha contra el crimen en Chile: "Vamos con toda la fuerza del Estado"
José Antonio Kast en su discurso del estado de la nación Francesco DEGASPERI / AFP

El presidente de Chile, José Antonio Kast, ha situado la seguridad y la lucha contra el crimen organizado como su principal prioridad al hacer balance de sus primeros 82 días al frente del Ejecutivo. Aunque Chile es el cuarto país más seguro de América Latina según el Global Peace Index 2025, la violencia fue uno de los grandes temas de campaña en los comicios de diciembre, que dieron una cómoda victoria al mandatario ultraderechista.

"Vamos con toda la fuerza del Estado", ha dicho Kast en su primera "Cuenta pública" ante el Congreso en Valparaíso, en la que ha defendido que "la seguridad no se decreta en un papel" sino que "se construye barrio a barrio, calle a calle". El presidente ha anunciado el despliegue de "un plan de intervención barrial intensivo" que articulará las capacidades del estado en "50 barrios críticos".

Su Gobierno, ha explicado, ha establecido tres ejes para esta legislatura: "Recuperar el orden y fortalecer la seguridad; impulsar la reconstrucción del país y reactivar la económica y el empleo". Kast ha recordado que la inseguridad es "lo que más preocupa" a los chilenos y ha defendido que no se trata de una sensación, sino que es una "lamentable realidad".

"Vamos a mostrar la verdadera potencia y fuerza del Estado", ha dicho Kast, que gobierna un país que, pese a no ser de los más inseguros, es el más preocupado del mundo por el crimen y la violencia, según datos de Ipsos.

Defensor del legado de Augusto Pinochet (1973-1990), Kast ganó las elecciones del pasado diciembre con una amplia ventaja sobre la candidata comunista, Jeannette Jara, y llegó al Palacio de la Moneda con la promesa de acabar con la violencia y la inmigración ilegal. Sin embargo, en los últimos meses, su popularidad ha caído desde el 56% hasta el 39%; y el rechazo a su gestión asciende al 58%, según el último sondeo de Plaza Pública.

Su primera etapa en el Ejecutivo ha estado marcado por un alza histórico en el precio de los combustibles a raíz de la guerra en Irán, además de un sonado recorte en el gasto público.

"Las cárceles no pueden ser escuelas"

El presidente chileno ha anunciado un nuevo "plan de infraestructura penitenciaria" para "modernizar el sistema carcelario" en cuestión de seguridad y aislamiento de los presos más peligrosos. Además, ha anunciado que aumentará 20.000 plazas en los centros de detención de todo el país.

Recientemente, el presidente anunció cambios en su gabinete precisamente debido a controversias a la hora de abordar la cuestión de la seguridad, principal eje de su Gobierno.

"Vamos a recuperar el control efectivo de nuestros penales", ha sostenido Kast, que quiere que las cárceles "no sigan funcionando como escuelas". "Hoy los jefes del crimen organizado siguen operando desde el interior de los penales", ha asegurado el líder del Partido Republicano, que ha anunciado el "fortalecimiento" del sistema de máxima seguridad en las cárceles chilenas.

Aunque parte del discurso pudiera recordar a la retórica incendiaria de líderes como el de El Salvador, Nayib Bukele, el estilo de Kast es mucho más descafeinado y, de hecho, ha dedicado parte de su alocución a anunciar medidas para el bienestar y la educación de los presos. "Tenemos cárceles hacinadas, hay que prestar atención a la situación de las personas privadas de libertad", ha dicho el presidente, que llama a "combinar la seguridad con programas reales de inserción".

Quien delinque, ha dicho, debe tener la "oportunidad, si es que la quiere, de rehabilitarse" y de contar con una "mano amiga que lo saque adelante".

Inmigrantes ilegales, "fuera del país"

"Lo dijimos en campaña y lo vuelvo a reiterar: los que entraron de manera irregular y clandestina, más pronto que tarde van a estar fuera del país", ha repetido Kast ante el Congreso, haciendo alusión a una de sus principales promesas en su camino hacia la Presidencia, el llamado 'Escudo fronterizo'. El presidente ha anunciado un "plan de retorno" con el que busca "incentivar la salida voluntaria" de los inmigrantes irregulares.

Después, una vez fuera, "podrán postular para entrar de nuevo" en el país, ha dicho, pero deberán hacerlo "de manera ordenada y programada". Kast ha subrayado que entiende "la dimensión humana" y el "drama" de la migración, pero ha reiterado que llegan a Chile "engañados" por las mafias y que son "abandonados a su suerte".

El mes pasado, el líder chileno dio a conocer las medidas de su polémico plan de reconstrucción nacional en un discurso a la nación, en el que anunció el comienzo de la deportación de migrantes en situación irregular.

Una política de austeridad que traerá "días duros"

Por otro lado, Kast ha lamentado que su política de austeridad, destinada a ordenar las finanzas públicas chilenas, traerá consigo "días duros" y "causará dolor". Aún así, ha garantizado que habrá un "ajuste fiscal profundo sin tocar los beneficios sociales". "Pero tenemos que ajustar lo que podamos y priorizar las inversiones en seguridad, educación y salud", ha defendido.

"No les voy a prometer milagros, pero sí les prometo que vamos a recuperar el orden de las cuentas públicas, vamos a devolverle credibilidad a las cifras fiscales de Chile y vamos a poner el crecimiento económico en el centro", ha sostenido el mandatario, que ha lamentado que la situación es "incluso más compleja" de lo que pensaba antes de asumir la Presidencia.

A su llegada a La Moneda, Kast anunció un recorte del 3% de media en todos los ministerios, que hasta ahora alcanza los 2.000 millones de dólares en total, según datos oficiales. El más afectado es el Ministerio de Salud, con un recorte de 462 millones de dólares (el 2,5 % de su presupuesto). El presidente ha mencionado que el primer informe de financias publicas de su Ejecutivo habla de un déficit estructural del 3,7% del Producto Interior Bruto.