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En Alemania hay un acuerdo histórico entre los dos grandes partidos, conservadores y socialdemócratas, para no colaborar con la extrema derecha o lo que es lo mismo, para impedir que gobierne. Ese acuerdo está ahora en peligro porque la tendencia electoral es clara: los socialdemócratas no dejan de perder votos y Alternativa para Alemania no para de sumar adeptos.

El Gobierno alemán y el resto de partidos afrontan un problema con el que no contaban para mantener el cordón sanitario en torno a la extrema derecha: el desplome del Partido Socialdemócrata. Los últimos sondeos sitúan a la ultraderecha alemana en su máximo histórico, con cuatro puntos de ventaja sobre los conservadores. Al mismo tiempo, los socialdemócratas se hunden: apenas un 14% del electorado les votaría hoy en unas elecciones federales.

El cordón sanitario en torno a la extrema derecha en Alemania es cada vez más difícil de sostener. “Ha sido catastrófico”, reconocía el vicecanciller Lars Klingbeil tras las recientes elecciones regionales en Renania-Palatinado, en las que el SPD perdió el poder después de 35 años. Alternativa para Alemania logró allí sus mejores resultados históricos en el oeste del país y se situó como tercera fuerza.

Esa tendencia se intensifica en el este del país, donde Alternativa para Alemania roza la mayoría absoluta en los próximos comicios en Sajonia. Según el investigador Franco Delle Donne, de la Freie Universität Berlin, “vamos a necesitar que muchos partidos se pongan de acuerdo para impedir que la ultraderecha forme parte, y la formación de gobierno en esa región, como en otras, va a ser cada vez más difícil”.

Cada vez más complicado porque democristianos y socialdemócratas ya no suman en muchas regiones debido a la debilidad del SPD. Un programa de consenso que incluya también a La Izquierda o a pequeñas formaciones populistas parece difícil y conlleva el riesgo de aumentar aún más la frustración y el descontento.

Foto: AFP

Péter Magyar ha ganado las elecciones en Hungría poniendo fin a 16 años de gobierno del ultraderechista Viktor Orbán. Magyar es de perfil conservador, de hecho militaba en el mismo partido que Orbán, pero tiene un discurso más europeista. Según Ignacio Molina, investigador principal para Europa del Real Instituto Elcano, Magyar no quiere convertirse en "el vetador de Europa" y se puede esperar un cambio respecto a la política europea de los últimos años, con Hungría vetando muchas medidas, entre ellas, la ayuda a Ucranía.

Magyar por delante también tiene el reto de conciliar el país, muy polarizado y también la lucha contra la corrupción. Por otro lado, Molina define las políticas económicas de Orbán como "decepcionantes", con fondos europeos bloqueados.

La derrota de Orbán también afecta a Donald Trump que hizo campaña por él y que para Molina "ha perdido la apuesta". Lo que es menos claro es sí esto puede marcar el fin del auge de la extrema derecha en Europa, porque hay territorios donde pierde apoyos mientras en algunos países siguen entrando en los gobiernos.

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, defiende la propuesta del Gobierno de incluir el aborto como un derecho en la Constitución para "blindar" la interrupción del aborto ante un momento de "regresión": "Nos merecemos esta reforma". Redondo explica en 24 Horas de RNE que "el 80%" de los abortos se realizan en la sanidad privada y que se quiere revertir esta situación: "Cuando una mujer acude a una clínica se expone a amenazas, coacciones por grupos antiabortistas, en un centro público nadie sabe a lo que va".

Crítica a comunidades como Andalucía o Madrid donde el aborto en los centros públicos no llega al 1%: "No podemos ser mujeres de primera o de segunda dependiendo de donde vivamos". Reconoce que será necesario un "debate amplio" porque para que salga adelante es necesaria la mayoría de 3/5 pero se muestra "optimista" ante la posibilidad de que el PP vote a favor: "El PP tiene que ser responsable y coherente con la voluntad de su electorado". Mantiene que el derecho al aborto tiene un consenso social del 80% de la ciudadanía y reivinidica la "libertad de las mujeres" para hacer su proyecto de vida y decidir cuando ser madres o no.

Un joven de 23 años, simpatizante de un movimiento de ultraderecha, fue asesinado en Lyon durante una contraprotesta frente a un mitin de una eurodiputada de La Francia Insumisa (LFI). Por el momento, hay 11 detenidos, entre los que figuran dos asesores parlamentarios del diputado de ultraizquierda Raphael Arnauld, fundador del grupo radical La Joven Guardia (disuelto previamente por su historial violento).

La escalada de tensión ha provocado el desalojo de la sede del partido tras una amenaza de bomba, mientras que el alcalde de Lyon, Grégory Doucet, ha decidido prohibir la marcha convocada para este sábado ante el riesgo de nuevos disturbios.

FOTO: AFP / Sebastien Salom-Gomis.

El diputado de Más Madrid, Emilio Delgado, ha afirmado en el programa de TVE La Noche en 24 Horas que "necesitamos un gran proyecto de izquierdas de mayorías, con ambición de victoria y de ganar".

Delgado ha participado este miércoles junto al portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián, en un debate sobre la unidad de la izquierda en el que Rufián ha apostado por unificar fuerzas para evitar la llegada al poder de la extrema derecha de Vox. Delgado se ha manifestado "contento" de la "respuesta abrumadora de la gente" en el acto de este miércoles. "El acto de hoy no es la solución pero forma parte de la solución", ha apostillado, y más tarde ha asegurado que el debate ha demostrado que "hay pueblo, hay gente".

"Necesitamos poner de acuerdo a mucha gente distinta en algunas cosas comunes (...) Mayor justicia, igualdad, seguridad en nuestro país", ha comenzado Delgado. "Hay que diversificar los mensajes y llegar por ejemplo a la gente del campo que ven caer el precio de su producción en manos de las distribuidoras", ha puesto como ejemplo.

Vox, según el diputado de Más Madrid, "ha levantado un proyecto a medio plazo que tiene vocación de mayoría y de gobierno, y necesitamos poner algo igual delante". "Tiene más sentido discutir la regulación de los alquileres que de la regulación del burka", ha dicho en otro momento.

Sobre la fórmula para concurrir a las elecciones, ha asegurado que son cuestiones "abiertas", pero ha considerado que "no tiene sentido" que se presenten otras fuerzas en zonas donde ya hay una fuerza dominante, "como el BNG en Galicia o Más Madrid en Madrid". "El problema no es la cantidad de partidos que metemos en la caja, sino la capacidad de esos partidos de estimular a los votantes", ha subrayado.

"Si la derecha tiene mayoría suficiente en el Senado puede cambiar la Constitución, yo no quiero que Vox la cambie", ha advertido.

Respecto al PSOE, ha lamentado que "le falta ambición y empuje para llevar medidas sociales a las casas".

Foto: César Vallejo Rodríguez / Europa Press.