Una multitudinaria protesta, que transcurría de manera pacífica, con miles de personas, terminaba en disturbios en las inmediaciones de la Universidad de Deusto, Bilbao.
Se manifestaban en contra de un acto de Vito Quiles, que no llegó a producirse. Tras la marcha, grupos de encapuchados no se disolvían, sino que formaban barricadas en distintos puntos y prendían fuego a contenedores. También ardieron motos, vehículos, como el de Denis, completamente calcinado.
Se vivieron momentos de mucha tensión. La Ertzaintza cargaba contra ellos tras arrojar botellas, piedras y pirotecnia a los agentes. Finalmente se ha detenido a una veintena de personas, que huían a la carrera tras saquear varios comercios. Desde el Gobierno vasco condenan lo sucedido. Hablan de actos radicales y los vinculan a la ola de protestas juveniles organizadas en distintos puntos de Europa.