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Los activistas gallegos de la flotilla critican la actuación de la Ertzaintza y niegan provocaciones a su llegada a España

  • Los participantes regresaron a España el pasado sábado tras haber sido deportados por Israel vía Turquía
  • El capitán de uno de los buques sigue hospitalizado en Estambul con el esternón roto por los golpes
Los siete gallegos que iban en la flotilla "Rumbo a Gaza" a su llegada a España
Los siete gallegos que iban en la flotilla "Rumbo a Gaza" a su llegada a España EUROPA PRESS EUROPA PRESS

Los activistas gallegos integrantes de la Global Sumud Flotilla han cargado este lunes contra la actuación de la Ertzaintza a la llegada de los tripulantes de esta misión humanitaria al País Vasco, que se saldó con incidentes y cargas, y han negado que estas fueran la respuesta a supuestas provocaciones por su parte.

"No hubo nada que motivase ese acto represivo", ha defendido en una rueda de prensa en Santiago de Compostela la abogada Sandra Garrido, quien ha asegurado que se trató de un suceso "absolutamente construido" por las fuerzas policiales vascas y que les hizo revivir a los presentes "los métodos" del Estado de Israel.

"Nos rompimos mucho más que estando en el barco en Israel", ha afirmado, ya que, a diferencia de cuando el ejército asaltó su barco, ha dicho que no estaban preparados mentalmente para un episodio de este tipo en ese momento.

Miembros de la Ertzaintza detienen a varios activistas en el aeropuerto de Bilbao, Vizcaya, tras participar en la Global Summud Flotilla H.Bilbao H.Bilbao /EuropaPress

Garrido y otros activistas gallegos regresaron a España el pasado sábado tras haber sido deportados por Israel vía Turquía y, a su llegada al aeropuerto de Bilbao, fueron testigos de los incidentes.

Así pues, en su primera comparecencia pública después de un recibimiento multitudinario en Santiago de Compostela, que transcurrió con total normalidad, Garrido ha cargado contra la "hipocresía" del Gobierno español por brindar, ha dicho, su apoyo en público a los activistas mientras mantiene sus vínculos con el Estado israelí.

"El Estado español está denunciando lo que está pasando en Israel y, sin embargo, la policía del PNV está pegando a los activistas", al tiempo que se mantienen todo tipo de contratos, relaciones diplomáticas y convenios de colaboración con este país, ha lamentado la integrante de la flotilla, que ha insistido en que "esta hipocresía es la que permite la impunidad".

Frente a estas críticas, el consejero vasco de Seguridad, Bingen Zupiria, ha asumido “en primera persona” la responsabilidad política por lo ocurrido en el aeropuerto de Bilbao y ha admitido que en la actuación de la Ertzaintza pudo haber irregularidades que “no tendrían que haberse producido”. Además, el Gobierno vasco ha anunciado la apertura de una investigación interna para aclarar lo sucedido y depurar, en su caso, responsabilidades.

Golpes y malos tratos bajo custodia israelí

Respecto del trato recibido tras su detención en Israel, los integrantes de la flotilla han denunciado una “escalada de violencia” desde el mismo momento del abordaje del barco, con golpes reiterados, uso de descargas eléctricas, esposamientos durante horas, cacheos desnudos y humillantes, amenazas e insultos, así como privación de agua, comida y de sueño, tanto en los centros de detención como durante los traslados.

"Todos los participantes tuvieron que recibir atención médica porque todos fueron golpeados brutalmente, como mínimo en las costillas. Todos pasaron por el hospital en Estambul", dice a RTVE Noticias Sandra Barrilaro, portavoz de Rumbo a Gaza - Freedom Flotilla, el grupo español integrado en la Global Summud Flotilla.

"Algunos siguen allí. Uno de ellos, el capitán (belga) del buque Perseverance , tiene roto el estarnón por los golpes. Ayer tres españoles, Santiago, Tomás y Neus, también pasaron por el hospital aquí y Tomás tenía una costilla rota, que no se lo habían detectado en Turquía porque había muchísima gente en el hospital", añade.

"Hace poco le estaban sacando líquido de los pulmones por los golpes", explicaba el español Santiago González, contactado por RTVE Noticias el pasado viernes mientras aún se encontraba en Turquía. "Una capitana de otro barco también recibió un disparo de bala de goma en la pierna dentro de la embarcación. En Israel casi que le fueron a poner una tirita, pero una vez en Estambul la lesión ha requerido puntos y curas para evitar secuelas", relataba.

A a su regreso a España los activistas también afirmaron haber sufrido crisis de ansiedad y otras secuelas físicas y psicológicas, mientras varios compañeros apuntan a episodios de violencia contra personas mayores y enfermas y describen todo el proceso - desde el asalto en alta mar hasta la deportación - como “ilegal de principio a fin”.

Equipos legales, organizaciones de apoyo y representantes diplomáticos hablan ya de posibles casos de tortura y tratos inhumanos o degradantes y preparan acciones judiciales y denuncias ante organismos internacionales de derechos humanos.