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Las lecciones que el 17-M deja en las izquierdas: ganadores, perdedores y la fórmula Rufián

  • El resultado electoral en Andalucía impacta en el debate que las izquierdas mantienen sobre cómo concurrir a las generales
  • IU defiende una coalición de ámbito nacional, pero el portavoz de ERC insiste en su apuesta por las izquierdas soberanistas
La izquierda andalucista es la gran vencedora de la noche electoral de este domingo
Inés P. Chávarri

Los datos obtenidos por Adelante Andalucía este 17-M, el partido fundado por Teresa Rodríguez, de corte nacionalista y aspirante a convertirse en EH Bildu o el BNG, son incuestionables. Los cosechados por Por Andalucía, la coalición en la que han concurrido IU, Sumar y Podemos, también, pero por otro motivo.

Los primeros, los grandes triunfadores de la noche electoral, han conseguido revolucionar el tablero político: por su pujanza el PP no ha conseguido reeditar la mayoría absoluta que firmó Juanma Moreno en 2022. La estrategia que han seguido les ha permitido cuadriplicar representantes (han pasado de dos a ocho escaños) y, sobre todo, han mostrado a la izquierda que sí que existe una fórmula para sacar de la abstención al electorado.

Los segundos no han conseguido ninguno de los objetivos que se propusieron: no han crecido (se mantienen en cinco escaños), no lideran el bloque de la izquierda alternativa y no van a poder impedir que el PP vuelva a reeditar Gobierno al frente de la Junta. El gris que imperaba en Por Andalucía la noche del domingo contrastaba con la alegría que desbordaba Adelante Andalucía. Son las dos caras de una misma moneda, la de la izquierda a la izquierda del PSOE que ahora debe prepararse para afrontar las elecciones generales de 2027.

Para Paco Camas, director de Investigación de Opinión Pública en Ipsos, las izquierdas, a nivel nacional, deben tomar nota de que la unión por la unión no es suficiente. "Tiene que tener coherencia, tiene que estar compactada y debe ser percibida como una unión de sentido y no solo como una cuestión técnica", señala el experto, que destaca la fortaleza de los proyectos "más pegados al terreno".

Una de las cuestiones que deberían abordar los partidos, según Camas, son las formas y los liderazgos, dos aspectos que Adelante Andalucía ha sabido gestionar muy bien, con una campaña que ha permitido conocer al candidato y con una estrategia de comunicación que ha hecho que el mensaje llegase al electorado que buscaba el partido.

Más allá de la representación que hayan podido obtener unos y otros en el Parlamento andaluz, de los resultados del 17-M se pueden sacar importantes lecciones para la gran contienda electoral del próximo año. El primero, el debilitamiento de Sumar (es prácticamente imposible que Pedro Sánchez aspire siquiera a una carambola como la de 2023 si a su izquierda no hay una fuerza capaz de capitalizar al electorado que nunca votaría a los socialistas), y el segundo, y derivado de este, cómo deben concurrir los diferentes partidos que se mueven en dicho espacio.

¿El camino es el de hace cuatro años, el de reeditar una coalición como Sumar?, ¿La mejor opción es la que propone Gabriel Rufián, que este domingo llegó a decir que "las izquierdas españolas son el problema", y que sostiene que ha llegado el momento de dar cancha a los soberanistas y que el partido más votado sea el que se presente en cada provincia?

"El debate del proyecto de país lo voy a defender con uñas y dientes. Nuestro país funciona si tenemos principio de arraigo en cada territorio, pero con sentido de solidaridad", defendió este lunes el coordinador federal de IU y candidato de Por Andalucía a la Junta, Antonio Maíllo, en una entrevista en RNE. Maíllo es uno de los principales garantes de la fórmula Sumar, articular una coalición que se presente en el conjunto del país, pero los pobres resultados obtenidos el domingo ponen en entredicho su figura.

Maíllo insistió en que la solución no pasa por la atomización de la izquierda, porque el riesgo entonces es ceder espacio ante el PSOE, que podría presentarse como la única fuerza progresista con un proyecto común para el conjunto del país. "Voy a luchar por una izquierda con un proyecto para todo el país. Puedo ganar o perder, pero uno está en política por las convenciones que le mueven y no por ver dónde está mejor o peor", zanjó. Lo cierto es que el tiempo apremia para Sumar, que en los próximos meses debe decidir candidato y nombre, mientras que las perspectivas para la coalición son cada vez peores.

En el ciclo electoral que ha cerrado Andalucía, el proyecto no ha conseguido despegar. La coalición se quedó fuera del Parlamento de Castilla y León y en Aragón, al igual que en Andalucía, repitieron resultados, en este caso con un único escaño. Además, las previsiones ante unas hipotéticas generales no arrojan ningún atisbo de esperanza. Si Sumar consiguió en 2023 un total de 31 escaños con el 12,33% de los votos, el mismo porcentaje que Vox, el barómetro del CIS de abril le da un 5,8%.

Tampoco en Podemos, el otro gran actor con proyección nacional, tienen mucho que celebrar. Los malos resultados de Por Andalucía son igualmente achacables a ellos, que en el último momento decidieron integrarse en la coalición. Además, el tiempo también corre para ellos. La formación lo que aspira es a ocupar el lugar de Sumar con un proyecto, como defienden, completamente "autónomo" del PSOE. "No vamos a dar un paso a un lado. Vamos a trabajar precisamente por construir una izquierda estatal y plurinacional, lo más fuerte, lo más ilusionante y lo más transformadora posible", aseguró este lunes el portavoz de Podemos, Pablo Fernández.

El planteamiento de los morados pasa por tejer acuerdos con todas esas fuerzas soberanistas que han ganado protagonismo y terreno elección tras elección, partidos como Adelante Andalucía, la Chunta en Aragón o Compromís en la Comunidad Valenciana. En el partido están convencidos de que es la fórmula que funciona, la de las formaciones de izquierdas que han sabido marcar distancias con el Partido Socialista y que no se han presentado ante el electorado como simples muletas de Pedro Sánchez.

Precisamente, a Adelante Andalucía no se le puede reprochar ningún tipo de subordinación, ni al PSOE ni a Sumar, pero tampoco a Podemos: Teresa Rodríguez fundó el partido tras romper con Pablo Iglesias. La fórmula de José Ignacio García ha calado y ha funcionado, movilizando al electorado joven, urbano y logrando que muchas personas que no tenían pensado votar lo hiciesen. Así lo reconocía su líder, José Ignacio Gracía, este lunes: "Hay mucha gente, aunque pueda parecer extraño, que si no existiera Adelante Andalucía se habría quedado en su casa. Hemos canalizado un cabreo que es real".

García defendió la noche electoral que Adelante Andalucía ha sido la clave para contener el crecimiento del PP y Vox. "Hoy se han puesto las bases para echar a las derechas de Andalucía, no lo hemos conseguido, pero hoy podemos decir que Adelante Andalucía le ha quitado la mayoría absoluta al PP", remarcó el candidato, que también fijó el próximo objetivo del partido: entrar en el Congreso de los Diputados.

La pregunta para algunos sigue siendo cómo, para otros, como Gabriel Rufián, los resultados del 17-M lo han dejado claro y el camino lo ha marcado Adelante Andalucía: "Es el momento de las izquierdas soberanistas". "Un momento que deben saber interpretar y liderar: la conclusión no puede ser ‘como a mí me va bien que le den a los demás", señaló en un post publicado en X cuando el escrutinio electoral ya había arrojado que el partido de Teresa Rodríguez se había impuesto a Por Andalucía.

El portavoz de los Republicanos en el Congreso no sólo exigió altura de miras a los partidos independentistas, como la propia ERC, EH Bildu y el BNG, que se han negado a sumarse a su propuesta para contener a la derecha, sino también a las fuerzas de izquierdas de ámbito nacional, a las que pidió "escuchar", "ayudar" y asumir que "son el problema".

No obstante y según defiende Camas, que tacha el mensaje de Rufián de "oportunista", la cuestión no se puede reducir a "ser más o menos nacionalista". El reto en la izquierda, remarca Camas, reside "en generar ilusión, un proyecto que tenga sentido" y encontrar un líder que sea capaz de encarnarlo. ¿Tiene futuro Sumar? "No tiene futuro, pero no por estas últimas elecciones, Sumar lleva mucho tiempo siendo un proyecto desdibujado", apunta el experto.

Para Camas el proyecto nunca llegó a cuajar del todo porque la marca siempre estuvo muy vinculada a la vicepresidenta Yolanda Díaz y la retirada de esta ha hecho que la coalición se haya diluido, de ahí que la clave ahora sea "hasta qué punto Izquierda Unida va a poder generar ese pegamento" en los partidos que decidan concurrir en coalición.