El mapa del alquiler en España: los nuevos contratos subieron un 8,8% en 2024, el triple que los vigentes
- El alquiler subió un 3,5% en 2024, la mayor subida desde la pandemia, y acumula un alza del 23% desde 2015
- Aunque el precio sube en todas las provincias y capitales, Valencia y Málaga son las que más se encarecen
El coste de acceder a una vivienda en alquiler se eleva sin freno en España, especialmente para quienes intentan conseguir una nueva casa: el precio de los nuevos arrendamientos aumentó en 2024 un 8,8% respecto al año anterior, más del triple que la subida que sufrieron los inquilinos que ya disponían de un contrato en vigor, que fue del 2,8%. En algunas zonas, esa diferencia es incluso mayor, como ocurre en Asturias y Cantabria, donde los nuevos contratos subieron en torno a cuatro veces más que los vigentes, y en Melilla, donde se encarecieron hasta seis veces más.
En conjunto, el precio del alquiler aumentó en España durante ese año un 3,5%, la mayor subida registrada desde antes de la pandemia, y acumula ya diez años consecutivos de incrementos, con un alza acumulada desde 2015 del 22,92%. Así se desprende del Índice de Precios de la Vivienda en Alquiler (IPVA), un indicador experimental que el Instituto Nacional de Estadística elabora a partir de los datos sobre arrendamientos que la Agencia Tributaria recoge en las declaraciones de la renta del año anterior, por lo que no se publican hasta un año y medio después de cerrado el ejercicio ni incluyen los datos de País Vasco ni Navarra, que cuentan con sus propias haciendas forales.
En cualquier caso, los datos reflejan claramente la tendencia alcista del mercado del alquiler, con especial incidencia en los nuevos contratos. Desde 2021, el primer curso en el que el índice se desagrega por la antigüedad del contrato, la subida acumulada del alquiler es del 9,1%, pero mientras los contratos vigentes han subido un 7,5%, los contratos nuevos se han encarecido el 19,3%, en promedio.
Las mayores subidas, en Valencia y Málaga
La estadística permite, además, consultar la evolución del precio del alquiler en cada provincia, en los municipios de más de 10.000 habitantes y en los distritos de las principales ciudades, lo que revela que las mayores subidas se dan en las provincias de Valencia y Málaga.
Así, la localidad de Álora, en Málaga, fue la que registró el mayor aumento del coste del alquiler en 2024, un 7,3% más que el año anterior, seguida del distrito 13 de la capital valenciana, el barrio de Algirós, donde los alquileres subieron un 6,8%. En tercer lugar se sitúa el distrito 3 de Málaga capital, el barrio de Ciudad Jardín, con un alza del 6,3%, el mismo que el del sexto distrito de Valencia, El Pla del Real.
Si se amplía el horizonte a la última década, dos barrios de la capital valenciana, Algirós y Banimaclet -los distritos 13 y 14-, son los que muestran un incremento más acusado, al acumular una subida superior al 40% desde 2015. Ese umbral también lo rebasan Riba-roja de Túria, también en al área metropolitana de Valencia, y Ocaña, en Toledo.
Entre los 763 municipios y 407 distritos analizados, apenas hay tres localidades en los que el alquiler bajó en 2024: Peñarroya-Pueblonuevo y Aguilar de la Frontera, en Córdoba, y Torredonjimeno, en Jaén, si bien en otro municipio de esta provincia, Torredelcampo, el coste de los arrendamientos se mantuvo sin cambios. Y desde 2015, el alquiler sólo se ha abaratado en la localidad almeriense de Berja.
Los pisos pequeños suben más de precio
Entre las capitales de provincia, Valencia y Málaga son, de nuevo, las que mayores subidas acumulan tanto en el último año del que hay datos como en el acumulado de la última década, ya que en ambas ciudades el alquiler se ha encarecido por encima del 30% desde 2015. Es un umbral que también supera Palma, en Baleares, y al que se aproximan Girona y Alicante, todas ellas en la costa mediterránea de España. En Barcelona, el coste sube un 24,6% en la última década, mientras que en Madrid el incremento es del 22,6%.
La estadística también revela que en 2024 el alquiler de los pisos subió más, un 3,6%, que el de las casas, que se quedaron en el 3%. En concreto, las viviendas más pequeñas, de menos de 60 metros cuadrados, fueron las que más se encarecieron, un 3,9% en el conjunto del país, frente al 3,5% de las que están entre 75 y 90 metros cuadrados o el 3,1% de las que superan los 150 metros cuadrados.
Es un efecto que responde a las necesidades de los inquilinos, que demandan pisos pequeños especialmente allí donde más caro es alquilar, esto es, en las grandes áreas metropolitanas, lo que provoca que el incremento del precio en provincias como Valencia, Málaga, Barcelona o Madrid sea mayor entre las viviendas más pequeñas. Por el contrario, en provincias como Cuenca o Guadalajara, el aumento del precio es mayor en las viviendas algo más grandes.