El precio de la vivienda impidió a más de dos millones de personas cambiar de casa el año pasado
- Dos de cada tres jóvenes de 18 a 34 años viven con sus padres, según los últimos datos de acceso a la vivienda el INE
- El precio excesivo es, en todas las regiones y en todas las franjas de edad, el principal obstáculo para encontrar casa
Dos de cada tres ciudadanos que el año pasado buscaron un nuevo lugar para vivir tuvieron que conformarse con seguir residiendo en la misma casa por culpa de los altos precios de la vivienda. En total, fueron 2,14 millones de personas, el 67,2% de todas los que intentaron mudarse, las que acabaron chocando contra el muro de unos precios tan elevados que se han convertido, en todas las regiones de España y para todas las franjas de edad, en el principal obstáculo para acceder a una vivienda.
Así se desprende de un análisis especial elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre el acceso a la vivienda a partir de los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida, en el que se indica que cerca de 3,2 millones de personas, el 7,6% de la población mayor de 16 años, buscó activamente una nueva casa a lo largo de 2025, aunque sin éxito. Entre los motivos, un 6,6% esgrime que la vivienda no tenía los requisitos que buscaba y un porcentaje igual indica que eran ellos los que no reunían las condiciones necesarias para alquilar o comprar, mientras que cerca de un 20% aduce otras razones, pero la gran mayoría, esos dos tercios, argumenta que la razón principal fueron los precios excesivos.
Los porcentajes son parecidos para quienes están de alquiler o ya tienen una vivienda en propiedad, con y sin hipoteca, e incluso cuando se discrimina por nivel de renta: del 20% que menos gana, el 68,2% señala el precio excesivo, como motivo principal de no conseguir una vivienda, una proporción similar al del cuarto quintil, es decir, quienes tienen una renta media-alta. Y en el último quintil, es decir, entre el 20% que más gana, un 65% también se queja de los altos precios como la principal razón que le impidió conseguir una nueva casa.
Por edad, quienes tienen entre 30 y 44 años parecen ser los más afectados: hasta 1,4 millones de personas, casi el 15% de la población de esa franja, buscaron sin éxito una nueva vivienda el año pasado y el 70,8% dicen que no la consiguieron por los altos precios. Son cinco puntos más que entre los más jóvenes, la franja de entre 16 y 29 años, en la que 711.000 personas se quedaron sin encontrar casa, el 9,6% de la población con esa edad.
Dos de cada tres jóvenes viven con sus padres
Los jóvenes, en cualquier caso, están también entre los principales perjudicados por la escalada de los precios, dificultando enormemente sus posibilidades de emancipación: según el análisis del INE, dos de cada tres personas de entre 18 y 34 años convive con alguno de sus progenitores, esto es, cerca de 6,3 millones de ciudadanos. La mayoría, algo más de cuatro millones, tienen todavía entre 18 y 25 años, por lo que la principal causa de que no se hayan independizado, según dice el 55%, es que ni siquiera se lo ha planteado. Sin embargo, hay un 24,8% que argumenta que no se puede costear un alquiler y otro 4,8% que indica que no puede acceder a la compra.
La situación es distinta para quienes están ya entre los 26 y los 34 años de edad, más de 2,2 millones de personas que esgrimen, casi la mitad de ellos, problemas económicos para salir de casa de sus padres. El principal motivo que plantean, hasta un 34,6%, es que no puede pagar un alquiler, mientras que otro 12,7% dice que no puede comprar. Además, un 13% señala que está ahorrando para después comprar o alquiler y apenas un 2% afirma que, aunque podría costearse una vivienda, está bien con sus padres.
La renta, en este caso, sí que da algunas pistas de cómo el acceso a la vivienda está limitando las posibilidades de emancipación de los jóvenes de entre 26 y 34 años, los que más acuciados están por independizarse. Entre los que ganan hasta 6.000 euros brutos al año, un 41% indica que no pueden pagar un alquiler, mientras que un 7,7% no puede comprar y tan solo un 2,9% dice estar ahorrando para conseguir una casa. En el otro extremo, el de quienes ganan más de 24.000 euros anuales, un 18,2% dice que no puede pagar el alquiler, pero su prioridad parece estar en la propiedad, ya que el 11% dice que no puede comprar y hasta un 25,6% afirma que está ahorrando para luego comprar o alquilar.
El precio, el principal obstáculo en todas las regiones
En cuanto a las diferencias por regiones en el acceso a la vivienda, el mayor porcentaje de personas que buscaron casa sin éxito se aprecia en Baleares y en Madrid, donde más del 10% de la gente que buscó una casa el año pasado no consiguió cambiarse. Por el contrario, en Extremadura no llegaron al 4% y en Castilla - La Mancha y Aragón fueron algo más del 5%.
En todas las regiones, el motivo principal esgrimido por quienes no encontraron una vivienda que se adecuara a sus necesidades fue el precio excesivo, si bien con diferencias notables entre territorios. Así, en Madrid y Galicia fue el obstáculo señalado por más del 70%, al tiempo que en Baleares superaba el 75% y en Melilla alcanzaba el 81,3%.
En cambio, el precio era el principal problema para en torno al 53%, bastante por debajo de la media nacional, en Navarra y en Asturias, donde tuvo mucho peso que para el 15,2%, las viviendas no reunían los requisitos buscados. Una demanda insatisfecha que, por unos motivos u otros, profundiza en la crisis de acceso a la vivienda que sufre España.