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Interior moviliza a más de 13.000 agentes para garantizar la seguridad en la visita del papa

  • El plan contempla cuatro fases que concluirán cuando el avión del papa abandone el espacio aéreo español
  • Marlaska reivindica la capacidad organizativa de España y confía en que la visita también sea un "éxito"
Interior movilizará más de 13.000 efectivos para la visita del papa

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha encabezado este lunes la reunión general de coordinación entre todos los departamentos, organismos e instituciones que intervendrán en el dispositivo de seguridad preparado para la visita del papa León XIV del 6 al 12 de junio. El plan, aún por concretar, se divide en cuatro fases y plantea por parte del Ministerio el despliegue de unos 11.000 efectivos de la Policía Nacional y 2.200 de la Guardia Civil, a la espera de los agentes que puedan aportar las diferentes policías locales y los Mossos d'Esquadra.

"España es un referente en materia de seguridad organizando eventos muy complejos", ha resaltado Marlaska al término del encuentro, en unas declaraciones ante la prensa en las que ha aludido a la cumbre líderes de la OTAN de junio de 2022 y a la presidencia rotatoria del Consejo de la UE en el segundo semestre de 2023, entre otros hitos. "Tenemos todos los medios, tenemos toda la capacidad profesional", ha enfatizado, dando por hecho que la visita del papa también será un "éxito".

En este sentido, ha reivindicado el trabajo "continuo" con el objetivo de estar "absolutamente preparados" ante actos que serán "muy continuados" y con afluencia "masiva". Al mismo tiempo, las fuerzas de seguridad deben garantizar la normalidad ciudadana al margen de la visita, si bien Marlaska ha dejado claro que el despliegue en torno a los actos del papa no irá "en detrimento" de otros grandes eventos, como pueden ser los conciertos de Bad Bunny en Madrid.

En la reunión de este lunes, celebrada en la sede del Centro Tecnológico de Seguridad (CETSE) del propio Ministerio, han participado representantes de distintos organismos vinculados a la seguridad, incluidos los máximos responsables de Policía Nacional, Guarida Civil y Mossos d'Esquadra. También ha asistido representantes de los ministerios de Presidencia, Asuntos Exteriores y Defensa, así como de la Casa de Su Majestad el Rey, de la Conferencia Episcopal o de instituciones vinculadas al transporte como AENA, ADIF o RENFE.

Cuatro fases

El plan se estructura en cuatro etapas, de las cuales la primera, la fase previa, arrancó ya con el inicio de la confirmación del viaje del pontífice. El Ministerio del Interior empezó entonces los trabajos organizativos y el análisis de los recursos y capacidades necesarias para garantizar la seguridad de este evento, teniendo en cuenta además que, al contrario de otros viajes previos, en esta ocasión León XIV recorrerá cuatro provincias.

De hecho, en la reunión de este lunes han participado responsables de las delegaciones del Gobierno de Madrid, Cataluña y Canarias, de los gobiernos de estas tres comunidades autónomas y de los ayuntamientos de Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife.

La fase preventiva durará hasta la medianoche del 31 de mayo, día en la que ya deberán estar diseñadas todas las actuaciones, toda vez que el 1 de junio comenzará la fase de alerta. Esta etapa se prolongará hasta el día 5 y consistirá en la activación final del plan de seguridad en los diversos lugares que recorrerá el papa, en los distintos lugares de alojamiento y en las infraestructuras críticas, entre otros enclaves.

La fase crítica coincide con el propio viaje y variará en función de las sedes. Así, en Madrid irá de la madrugada del 6 de junio hasta las 13.30 horas del día 9, en Barcelona comenzará esa misma jornada a las 7.00 y durará hasta las 8.00 del 11 de junio, y en Canarias se prolongará desde la madrugada del 11 hasta que el avión de León XIV abandone el espacio aéreo español.

Riesgos y amenazas

El ministro del Interior ha reconocido que la amenaza terrorista, el radicalismo o los actos que puedan convocar los movimientos sociales representan un desafío a la seguridad, pero ha insistido en que las instituciones tienen suficiente "músculo" para responder. "Tenemos que garantizar la normal convivencia, que todo el mundo pueda expresarse en términos democráticos, pero garantizando la seguridad”, ha apuntado.

En cuanto a los efectos que puede acarrear la actual situación internacional, marcado por la escalada de las tensiones en Oriente Medio, Marlaska ha reconocido que el contexto "no es el más agradable para el día a día", aunque ha señalado que las autoridades tienen en cuenta "todas las circunstancias" y, en virtud de ellas, "toman las medidas necesarias".