El papa cierra su gira por África con una multitudinaria misa en Malabo
- El estadio de la capital de Guinea Ecuatorial acoge el acto final el viaje
- "Ha llegado el momento de despedirme de vosotros", proclama ante miles de personas
El papa León XIV se ha despedido de su gira por cuatro países de África con una última misa multitudinaria en el estadio de Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, desde donde ha defendido el valor de las sagradas escrituras en presencia de la cúpula del régimen local, incluido el presidente ecuatoguineano, Teodoro Obiang, horas antes de partir de nuevo rumbo al Vaticano. "Ha llegado el momento de despedirme de vosotros. De Guinea Ecuatorial y también de África", ha proclamado.
Diez días después del inicio de esta gira, el papa ha resaltado que "África está llamada a contribuir significativamente a la santidad y al carácter misionero del pueblo cristiano", al término de una eucaristía marcada a ratos por la lluvia y a la que han acudido miles de personas.
Durante su discurso, León XIV ha subrayado que la Biblia es "hospitalaria" y ha llamado a vivir la fe en colectividad frente a la "tristeza individualista". "Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás", ha dicho, en un nuevo mensaje en favor de la atención a los pobres y otras personas vulnerables.
El mensaje no ha incluido alusiones políticas, pero el papa sí ha tenido unas celebradas palabras de recuerdo para Fortunato Nsue Esono, vicario general de la Archidiócesis de Malabo y fallecido la semana pasada víctima de un ataque. León XIV ha reclamado "plena luz sobre las circunstancias de su muerte". Por su parte, el arzobispo de Malabo, Juan Nsue Edjang, ha agradecido al papa el viaje, calificándolo de "histórico".
Una gira por cuatro países
Guinea Ecuatorial ha sido la última escala de una gira africana que también ha incluido paradas en Argelia, Camerún y Angola. Parte de sus últimos mensajes han versado en torno a la denuncia de la desigualdad y la defensa de la dignidad de los presos —una situación especialmente sensible bajo el yugo del régimen de Obiang—, lo que ha implicado que haya visitado una cárcel por primera vez desde el inicio de su pontificado.
El viaje también venía marcado por la disputa dialéctica iniciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que afeó al papa su "terrible" política exterior para recriminarle que se posicionase en contra del conflicto. Lejos de matizar sus declaraciones, aunque sin aludir directamente a Trump, León XIV ha hecho nuevos alegatos en favor de la paz y en contra de los "tiranos" que, a su juicio, están "destruyendo" el mundo.
El papa, a punto de cumplir un año en el cargo, también tiene pendiente un viaje a España que le llevará entre el 6 y el 12 de junio a Madrid, Barcelona y las Islas Canarias.