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La tregua en Irán, a punto de terminar: cómo se ha desarrollado, a quién beneficia y qué puede pasar ahora

Cartel de Mojtaba Jamenei en Teherán durante la tregua entre Irán y EE.UU.
Iraníes ante un cartel que muestra al Líder Supremo, ayatollah Mojtaba Jamenei, en una calle de Teherán, el 20 de abril EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH
Miguel Charte
Miguel Charte

La tregua de dos semanas pactada entre Estados Unidos e Irán llegará a su final este próximo miércoles. Al cierre de este artículo no está claro qué va a ocurrir: si va a iniciarse una nueva ronda de negociaciones en Islamabad y la tregua puede extenderse; o si, por el contrario, se reanudan las hostilidades una vez cumplido el plazo.

Washington y Teherán se vieron las caras en un encuentro histórico en la capital de Pakistán el 11 de abril, pero, cuando se cumplen 53 días desde el inicio de la agresión contra el país asiático, y pese a que Donald Trump ha hablado en varias ocasiones de "victoria", no hay ningún acuerdo aún, el estrecho de Ormuz sigue cerrado, y todo puede pasar.

"Realmente la tregua no ha sido cumplida al 100 % en ningún momento, como tampoco en el Líbano, donde Israel mantiene una actividad que en el mejor de los casos cabría calificar como una pausa", ha explicado en La Hora de La 1 Jesús Núñez Villaverde, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH). "Depende de la voluntad política, ahora mismo tenemos señales que pueden indicar dos direcciones muy distintas", que, según Núñez, son la vuelta a la diplomacia o la escalada militar.

"La tregua ha sido una oportunidad para reforzar posiciones tanto de EE.UU. como de Irán, que ahora mismo está en plena reorganización interna", opina por su parte el analista político Daniel Bashandeh. "Ha sido una oportunidad para ver hasta qué punto es posible una resolución negociada del conflicto", añade en declaraciones a RTVE Noticias.

Cronología de una tregua

EE.UU. e Israel atacaron a Irán el 28 de febrero. El 8 de abril, Trump anunció la suspensión de los bombardeos durante dos semanas. La decisión se produjo en plena escalada y tras recibir una propuesta de diez puntos por parte de Teherán que Washington consideró una base "viable" para negociar.

El alto el fuego no fue inmediato y ambas partes denunciaron incumplimientos, con bombardeos de infraestructuras iraníes y en los países del Golfo. Pero en las horas siguientes la tregua se verificó salvo en Líbano. Israel y EE.UU. afirmaron que el alto el fuego no se aplicaba en ese país, donde los enfrentamientos entre Israel y Hizbulá habían costado ya la vida de un millar de personas (hoy son casi 2.300 víctimas). Irán y el mediador, Pakistán, advertían de que las hostilidades debían cesar en toda la región.

El mismo día 8, Israel lanzó los mayores ataques contra Líbano desde el 2 de marzo: en 10 minutos golpeó 100 objetivos, la mayoría en zonas civiles, y mató a centenares de personas.

En las conversaciones del 11 de abril en Islamabad, la delegación iraní advirtió a la estadounidense, encabezada por el vicepresidente, JD Vance, de que no toleraría que Israel machacara a sus aliados. Se trataba de unas negociaciones históricas: era la primera vez desde 2025 que ambos países se veían frente a frente, y la reunión de más alto nivel desde 1979. Las negociaciones terminaron con "optimismo", pero sin un acuerdo concreto y con diferentes versiones de los discutido.

Según la Casa Blanca, Irán había aceptado renunciar al enriquecimiento de uranio y entregar el que aún tiene. Además, para la Administración Trump las negociaciones eran la prueba de que en el país asiático se había producido un "cambio de régimen".

Según Teherán, aún había que restablecer la confianza y no se había cerrado nada. El ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, afirmó que se estuvo cerca de un "memorando de entendimiento", pero fue imposible por "la intransigencia, las demandas cambiantes y el bloqueo" de los estadounidenses. La base del desacuerdo era el programa nuclear.

Ante el aparente parón en las negociaciones, Trump ordenó el domingo 12 de abril el bloqueo del estrecho de Ormuz: los buques de guerra de EE.UU. impedirán el paso de todos los barcos con origen o destino en puertos iraníes. El bloqueo naval comenzó el día siguiente, 13 de abril, a las 16.00 horas.

Para todos los públicos Trump declara iniciado el bloqueo de Ormuz y asegura que los iraníes les han contactado | Ver ahora
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20 horas

done a very good job.

And I can tell you that we've been called by the other side.

Estados Unidos sigue elevando la presión y hoy entra en vigor el bloqueo

They'd like to make a deal very badly, very badly.

We've been called this morning by the right people, the appropriate people,

and they want to work a deal

Trump declara iniciado el bloqueo de Ormuz y asegura que los iraníes les han contactado

Al mismo tiempo, Trump presionaba a Israel para detener los bombardeos en Líbano y levantar así uno de los obstáculos con Irán. Delegaciones de los gobiernos de Líbano e Israel se vieron las caras en Washington en otro encuentro histórico. Finalmente, la tregua la anunció el propio Trump (para disgusto del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que no había informado aún su gabinete de seguridad), y entró en vigor en la medianoche del jueves al viernes pasado.

Parecía que EE.UU. cumplía su parte y que la vía negociadora se consolidaba. Teherán así lo entendió y anunció la reapertura del estrecho de Ormuz, con condiciones.

Sin embargo, el estadounidense de nuevo envió mensajes contradictorios: el viernes reiteró que el acuerdo estaba "muy cerca", mientras al mismo tiempo mantenía el bloqueo de los barcos iraníes en Ormuz. Los iraníes volvieron a cerrar Ormuz al día siguiente.

El domingo, EE.UU. capturó un mercante iraní que intentaba saltarse el bloqueo, lo que Teherán calificó como un acto de piratería y una violación del alto el fuego. Como consecuencia, Irán ha anunciado que su delegación no acudirá a Islamabad y que no acepta "negociaciones bajo la sombra de la amenaza".

¿A quién ha beneficiado?

Según el análisis de Daniel Bashandeh, EE.UU. e Irán han reestructurado sus posiciones en estas dos semanas.

De la parte iraní, el régimen ha aprovechado para reorganizarse internamente tras la desaparición de algunos de sus principales dirigentes (como el líder supremo Alí Jameneí, asesinado el primer día de bombardeos, y sustituido por su hijo Mojtaba).

El analista subraya la importancia de las recientes declaraciones del jefe negociador y presidente del Parlamento iraní, Mohammad-Bagher Ghalibaf. En una entrevista en la televisión estatal iraní el domigo, Ghalibaf reconoció que había habido "progresos" en el diálogo con Washington, aunque también existían "divergencias" y el acuerdo final está aún "lejos".

Ghalibaf defendió la negociación como una forma de lucha, y recordó al ala más dura del régimen (la Guardia Revolucionaria, que dirige la estrategia militar ) que las capacidades militares de EE.UU. son mayores que las de Irán.

"Creo que EE.UU. debería tomarse en serio y saber leer las palabras de Ghalibaf, porque le producen un coste interno dentro de la reorganización de la República Islámica", subraya Bashandeh. "Ha abierto la puerta a continuar las negociaciones y a una salida al conflicto a través de la negociación, y ha confirmado avances, con lo que la vía negociadora siguen en pie. Ghalibaf se está posicionando como un interlocutor válido y está lanzando un mensaje directo a EE.UU.".

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf

Foto de ARCHIVO, 12 de octubre de 2024: el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, en Beirut. DPA vía Europa Press Hassan Ibrahim/Lebanese Parliament / DPA

Por su parte, EE.UU. ha compaginado la tregua en los bombardeos con el bloqueo naval de los puertos iraníes en Ormuz, que está haciendo mucho daño a la economía iraní. "Lo que busca EE.UU., más allá de la interlocución, es dividir internamente a la República Islámica, que la cohesión que se consiguió a través de la guerra quede debilitada con ofertas y contraofertas y la presión económica", opina Bashandeh.

Para Jesús Núñez, Irán, "siendo mucho más débil, tiene una capacidad de negociacion que antes no tenía", por su programa nuclear (que estaba fiscalizado por el Acuerdo Nuclear con Barack Obama en 2015, repudiado por Trump en 2018), y por la capacidad de controlar el tráfico marítimo en Ormuz.

"Eso se lo ha facilitado EE.UU. equivocándose encima de los errores que ya había cometido. No puede extrañar que Irán no esté de acuerdo en ningún caso en soltar esas bazas de negociación. Sabe que para llegar a Islamabad con alguna posibilidad de salir airoso tiene que mantener el bloqueo de Ormuz y al menos la posibilidad teórica de continuar con el programa nuclear", añade el codirector del IECAH.

Qué puede pasar ahora

Nuñez recuerda que Irán, como firmante del Tratado de No Proliferación Nuclear, tiene derecho a enriquecer uranio. Igualmente tiene derecho a dotarse de misiles para su defensa.

"Trump se ha metido en un pozo del que no sabe cómo salir - considera el codirector del IECAH - Por las malas, con una escalada militar, está claro que no va a conseguir sus objetivos; y por las buenas va a tener que ceder a Irán cosas que ha dicho que iba a prohibirle. Bajo ningún escenario EE.UU. va a conseguir nada que se parezca a una victoria".

Para Daniel Bashandeh, todo depende de si EE.UU. e Israel quieren una solución negociada o apuestan por la guerra.

Respecto a Washington, "Trump ha invertido muchísimos recursos en esta guerra, con lo cual la duda está en qué tipo de acuerdo puede beneficiarle a él públicamente. A día de hoy todavía no ha dado con ese relato". EE.UU. podría dar más tiempo a Irán para esperar que un nuevo poder consolidado apueste por negociar.

En cambio, a Israel le vale con provocar la inestabilidad en Irán. "Israel tiene la estrategia muy clara y está encaminada a seguir debilitando y a la desestabilización constante de la República Islámica", según Bashandeh.

"En este conflicto no hay que buscar ganadores y perdedores. Esto es una dinámica, con lo cual la guerra fue una etapa, la tregua es otra y ahora las negociaciones son otra", concluye el analista.