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Villarejo presumía de tener influencia sobre la cúpula de Interior, según el investigador de la Kitchen

  • Villarejo habría pedido al secretario de Estado el cese del ex jefe de Asuntos Internos, también acusado
  • La declaración del exsenador y exdirector de la policía, Ignacio Cosidó, se retrasa hasta el miércoles
El excomisario José Manuel Villarejo a su salida de la Audiencia Nacional, a 13 de abril de 2026
El excomisario José Manuel Villarejo a su salida de la Audiencia Nacional A. Perez Meca A. Pérez Meca / Europa Press

El plato fuerte de esta segunda jornada de declaración de testigos en el juicio del caso Kitchen, en la Audiencia Nacional, iba a ser el interrogatorio al exsenador y director de la Policía Ignacio Cosidó, que finalmente se retrasa hasta el miércoles por la mañana. La sesión de este martes se ha dedicado a completar la declaración del inspector jefe de la investigación, Gonzalo Fraga, que ha respondido a los abogados de las acusaciones. Fraga declaró el lunes durante más de siete horas, ha seguido esta mañana durante dos horas más, y continua por la tarde.

Durante su intervención, el policía ha relatado el contenido de algunas de las grabaciones incautadas a Villarejo en las que el excomisario presumía de tener una influencia directa sobre la cúpula de interior e incluso el propio presidente del Gobierno. Ha dicho también que Villarejo, que según el agente desconocía que le estaban investigando, buscaba información comprometedora sobre Luis Bárcenas. Entre los encargos del excomisario al chófer de los Bárcenas, Sergio Ríos, encontrar unas grabaciones comprometedoras que el extesorero habría tenido en su propiedad.

El caso Kitchen dilucida el presunto operativo para policial montado desde el ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz para espiar al extesorero del PP y sustraerle información presuntamente comprometedora para el partido.

El abogado del excomisario, para el que la fiscalía pide 19 años de prisión, ha preguntado de forma exhaustiva al inspector por otras investigaciones realizadas en relación a su defendido en casos anteriores. Y ha intentado analizar la cadena de custodia de las pruebas intervenidas en los registros del día 3 de noviembre de 2017, en los domicilios de Villarejo. El policía ha explicado que aunque "lo mejor es que se lo lleve el letrado al juzgado", en este caso los efectos se trasladaron a dependencias policiales, "lo comunicamos al juzgado y se hizo un calendario diciendo qué días debíamos remitir la documentación". Respecto al registro realizado el 7 de noviembre en el domicilio de la calle Clavel, el inspector ha explicado que se retrasó cuatro días porque tenían una "duda razonable" de si había otras personas ocupando la vivienda. En esa ocasión, el inspector ha señalado que él mismo tuvo todo el tiempo la custodia de las pruebas.

En estos registros, según el inspector de policía, se encontró mucho más material del que esperaban, sobre todo respecto a documentación digital. Dado ese volumen y los recursos de que disponían, no pudo analizarse toda esta documentación in situ, como se hace en otras ocasiones.

En respuesta al abogado de Eugenio Pino, el inspector que dirigió la investigación de la Kitchen ha señalado la “anomalía” de que hubiese “comunicación directa entre el Secretario de Estado de Seguridad, tanto con Enrique García Castaño como con Villarejo”, a pesar de que “había personas intermedias en el organigrama”.

En respuesta al abogado del ex jefe de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas, también acusado en esta causa, el testigo ha detallado cómo su relación con Villarejo, que inicialmente era cordial, se tornó tensa en torno a 2014. Así se desprende de las anotaciones del excomisario, según las cuales "presiona a Francisco Martínez para que cesen a Martín Blas".

Durante la sesión de la mañana también han prestado declaración, por videoconferencia, otros agentes que en 2013 estaban en la unidad de Asuntos Internos. Uno de ellos ha recordado que en esa época, en una ocasión, les enviaron a "buscar un coche negro, un C4, en las inmediaciones de la calle Ayala y Hermosilla" de Madrid. El responsable del encargo, les dijo a los agentes que tuviesen "cuidado" porque "por allí vive Bárcenas". Ya en la zona, los agentes detectaron "mucha presencia policial" y vieron un Peugeot azul que les llamó la atención. Al dar la matrícula el vehículo resultó ser de la Comisaría General de Información. A continuación su responsable les ordenó que abandonaran la zona. La abogada de la familia Bárcenas ha preguntado por la petición de que "tuvieran cuidado", a lo que el agente ha respondido que entendió que era porque "podía haber periodistas o algo así".

A primera hora de la tarde se ha reanudado la declaración del jefe de la investigación, que ha respondido a los abogados de los acusados Andrés Manuel Gómez Gordo y Sergio Ríos. El policía ha confirmado que los interlocutores del mensaje que hacía referencia a la entrada del exchófer en la Policía Nacional, que decía "Confirmado, el 'coci' ha aprobado", fueron Gómez Gordo y Francisco Martínez.

Además ha explicado cómo se intentó, sin éxito, localizar a otros confidentes de Villarejo: "Se hicieron comprobaciones para ver si había otros pagos de fondos reservados con similar periodicidad, cuantía, que hubiese paralelismos… ", ha declarado Gonzalo Fraga, sin embargo "no se localizó ninguna circunstancia análoga, ni de la documentación intervenida se puede deducir que hubiera otros colaboradores". Esos otros posibles confidentes habrían aparecido reflejados en las agendas de Villarejo como K1, K2, K3... hasta K7. Ríos habría sido el K2, pero Fraga ha respondido que "yo no conozco la identificación de quienes fueron los otros K con certeza".

Protección de la Policía Nacional "sin ser detectados" para la mujer de Bárcenas

En la sesión de este martes también ha declarado un agente de la Policía Nacional ya jubilado pero que trabajó bajo las órdenes del comisario Marcelino Martín Blas, acusado en este juicio. Según este testimonio, Martín Blas le pidió proteger "sin ser vistos" a la mujer de Luis Bárcenas, Rosalía Iglesias. No ha dicho el porqué había que protegerla, tan solo ha explicado que "recibieron esa orden".

"Me dijo que Rosalía Iglesias estaba en peligro y que teníamos que proceder a darle protección sin que fuéramos detectados", ha dicho ante el tribunal.

Otra agente de policía, que también ha declarado la tarde de este martes, ha reiterado la idea de que la orden de proteger a Rosalía Iglesias fue dada por Marcelino Martín Blas y que ella "no les podía detectar". En su caso, sin embargo, ha dicho que nadie le preció que la mujer de Bárcenas "estuviera en peligro".

Cosidó declarará el miércoles por la mañana

Estaba previsto para este martes, pero finalmente el exsenador y exdirector de la Policía Ignacio Cosidó prestará declaración a partir de las diez de la mañana del miércoles, ya que se ha alargado el interrogatorio al jefe de la investigación de la Kitchen y otros funcionarios de Policía, que están respondiendo a los abogados de las partes.

A partir del miércoles, el tribunal tratará de desentrañar la participación de Cosidó y la de otros miembros de la cúpula policial del momento, en un presunto operativo para policial, organizado con fondos reservados, para espiar al extesorero del PP y sustraerle documentos comprometedores para el partido.

Durante su declaración en la comisión del caso Kitchen en el Congreso de los Diputados, Cosidó desmintió esta afirmación y aseguró no haber despachado nunca con Villarejo y negó haber tenido constancia de "ninguna operación en la que el señor Villarejo estuviera involucrado". El también exportavoz del PP, fue el máximo responsable de la Policía de 2012 a 2016. La Fiscalía Anticorrupción pidió, sin éxito, su imputación a raíz de que el excomisario José Villarejo le señalara como la persona que le dijo que se iba a encargar de captar a alguien para espiar al extesorero.

Además de Cosidó, estaba previsto que declarasen este martes el comisario Enrique Barón, jefe de la Comisaría General de Información entre 2012 y 2017; y el comisario Mariano Hervás, quien fuera número dos del comisario Enrique García Castaño, El Gordo, quien ha sido exonerado de este juicio al resultar inimputable como consecuencia de un ictus sufrido en 2022.