La UE no descarta racionar el combustible si suben aún más los precios de la energía por la guerra: "Será una crisis larga"
- La Comisión también baraja liberar más reservas de petróleo y cambios normativos
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La crisis energética derivada de la Guerra de Irán será larga. Este es el escenario que actualmente baraja la Unión Europea y para garantizar que todos los países cuentan con los suministros necesarios, la Comisión se plantea racionar los combustibles y liberar más reservas de petróleo, según ha avanzado el comisario de Energía, Dan Jørgensen, en una entrevista con el Financial Times.
“Esta será una crisis larga... los precios de la energía serán más altos durante mucho tiempo”, ha advertido Jørgensen, que ha puesto el foco en algunos productos “críticos”, como el combustible, cuyo precio crecerá aún más, según las previsiones de la Comisión.
El comisario europeo de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen Nicolas TUCAT / AFP
El barril de Brent, el de referencia en Europa, ha llegado a alcanzar los 120 dólares y aunque los precios se han moderado y actualmente ronda los 107, las previsiones no son halagüeñas. La inestabilidad es palpable como demuestra el hecho de que el tráfico por el estrecho de Ormuz, por donde circulaba el 20% del transporte mundial de petróleo hasta el inicio de la guerra, esté prácticamente paralizado.
Tampoco ayudan los vaivenes y la disparidad de declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el tiempo que se puede prolongar la guerra. Además de la confusión generada por el dirigente sobre las intenciones reales de Irán ante la negociación de una hipotética tregua.
Jørgensen ha precisado que, si bien Europa todavía no se encuentra “ante una crisis de seguridad de suministro”, los países miembros deben prepararse ante cualquier eventualidad y asegurarse “que tienen lo que necesitan”. La Comisión trabaja en un plan para prevenir la escalada de precios en el sector energético y la posibilidad de que el impacto de la contienda acabe provocando efectos estructurales en la economía del continente.
"Nos preparamos para los peores escenarios, aunque aún no hemos llegado al punto de necesitar racionar productos críticos como el queroseno o el diésel. Es mejor estar preparados que lamentarlo", ha señalado el comsiario al periódico financiero.
¿Cómo se ejecutaría el racionamiento?
Si finalmente la UE se ve avocada a racionar los combustibles, la medida sería una auténtica “novedad” en la historia reciente del continente, según explica a RTVE Noticias Yolanda Moratilla, profesora de Termodinámica e Ingeniería Energética de la Universidad Pontificia de Comillas y presidenta del Comité de Energía y Recursos Naturales del Instituto de la Ingeniería de España.
La experta está convencida de que la UE no se verá obligada a racionar el combustible –otra cosa será el precio que alcance- porque la UE obtiene su gas y su petróleo a través de diversos mercados por lo que la dependencia hacia uno u otros actores es limitada. Moratilla precisa además que hay sectores en los que aplicar medidas de racionamiento resultaría complejísimo o directamente inviable.
Pone el ejemplo de la generación eléctrica. En España se utiliza fundamentalmente gas y no hay recorte posible. Una reducción en este caso sería sinónimo de apagón. Lo que se puede plantear y, de hecho, ya lo están haciendo las autoridades, son recomendaciones para reducir el consumo o limitaciones en la línea de las que el Gobierno aprobó en el verano de 2022 para fomentar el ahorro energético.
Entonces se articularon límites a la temperatura en oficinas, comercios, hoteles y transportes. Medidas de este tipo podrían limitar el uso de gas o petróleo en los sistemas de calefacción. El Transporte es otro de los sectores en los que se podrían plantear limitaciones, como regular la circulación de los coches con matrícula par o impar en función del día, o con el fomento del teletrabajo para reducir los viajes privados.
Sin embargo, establecer restricciones al transporte de mercancías “sería muy difícil”, sostiene Moratilla. Una medida de estas características implicaría “la paralización del país” y, por lo tanto, algo inviable, según la experta.
Preocupación en el sector de la aviación
La especialista añade que en el capítulo de posibles restricciones en el sector del transporte podrían figurar limitaciones al uso de combustible para aviones, un escenario que ya teme el sector.
Sobre la posibilidad de recortar el suministro de queroseno, elemento imprescindible para la aviación, Jørgensen apunta en la entrevista con el Financial Times que la UE, altamente dependiente de la producción extranjera, todavía no ha llegado al escenario del racionamiento, pero avanza que la Comisión no cierra la puerta a cambios normativos para rebajar limitaciones medioambientales y permitir mayores importaciones procedentes de EEUU.
"Analizamos todas las posibilidades y está claro que cuanto más grave sea la situación, más tendremos que estudiar también herramientas legislativas", ha precisado, aunque ha descartado, no obstante, un cambio legislativo que levante la prohibición de importar gas natural licuado ruso. Más allá del racionamiento de combustible, la otra gran medida que baraja la UE es la de liberar más reservas estratégicas de petróleo. Es una herramienta que ya han puesto en práctica varios países, entre ellos España para mitigar la escalada de precios.