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Raúl Castro, imputado en Estados Unidos por el ataque a las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996

  • El anuncio llega en plena campaña de presión estadounidense sobre la isla
  • Washington ha anunciado "una nueva Cuba" con una relación renovada con EE.UU.
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Estados Unidos ha imputado este miércoles al expresidente cubano Raúl Castro por su implicación en el asesinato en 1996 de cuatro aviadores voluntarios cubano-estadounidenses de la organización Hermanos al Rescate. El anuncio llega en plena campaña de presión de la Administración Trump que, tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela, no ha ocultado su intención de tumbar el régimen castrista que gobierna Miguel Díaz-Canel.

"Estados Unidos y Donald Trump no olvida ni olvidará a sus ciudadanos", ha dicho el Fiscal General en funciones, Todd Blanche, en un acto en la Torre de la Libertad en Miami —monumento símbolo del exilio cubano— en el que ha anunciado la "imputación" de Raúl Castro, de 94 años, por "conspiración" para matar a civiles estadounidenses. Washington también ha imputado a otros cinco altos cargos cubanos.

Blanche ha subrayado que las víctimas, Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Pena, y Pablo Morales, eran "civiles desarmados" que llevaban a cabo "misiones humanitarias de rescate y protección" y que "fueron derribado en aguas internacionales" por las fuerzas cubanas. "Si matas a estadounidenses, te perseguiremos", ha sostenido el fiscal general.

Washington ha escogido para su anuncio el Día de la independencia de Cuba, que conmemora que en 1902 se produjo la primera toma de posesión de un presidente elegido democráticamente en la isla y que solo se celebra desde el exilio. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, había anunciado horas antes "una nueva vía" para la isla y una "nueva relación" con Washington.

Díaz-Canel habla de "acción política" sin "base jurídica"

Para Díaz-Canel, la imputación de Raúl Castro es "una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar". El presidente cubano, que la semana pasada advirtió de que un ataque estadounidense en suelo cubano provocaría un "baño de sangre", ha publicado un mensaje en X en el que acusa a Washington de "manipular" los hechos.

El dirigente ha defendido que Cuba actuó en "legítima defensa" y que "no violó el derecho internacional" en su ataque a las avionetas que, dice, se produjo "tras sucesivas y peligrosas violaciones" de el espacio aéreo cubano por "connotados terroristas".

"La altura ética y el sentido humanista de su obra, derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el General de Ejército Raúl Castro", ha defendido Díaz-Canel, que ha tachado la maniobra de Washington de "ridículo intento de menoscabar su talla de héroe".

El ataque a las avionetas de Hermanos al rescate

El 24 de febrero de 1996, las fuerzas cubanas derribaron dos avionetas que volaban desarmadas operadas por miembros de Hermanos al Rescate, una organización de exiliados cubanos con sede en Miami que operaba en el estrecho de Florida para exiliar a los llamados balseros. El Gobierno castrista les había acusado de lanzar panfletos anti castristas sobre La Habana y justificó así su ataque, perpetrado según ellos, en aguas nacionales.

El expresidente de Cuba, Fidel Castro, reconoció públicamente que él y su hermano Raúl —entonces ministro de Defensa— dieron "órdenes generales" para evitar que esas avionetas lanzaran propaganda, pero sostuvo que no habían ordenado específicamente que derribaran aquellos aviones. Sin embargo, el audio desvelado por El Nuevo Heraldo apunta lo contrario.

"A cinco generales se le dio la facultad y yo decía 'traten de tumbarlo arriba del territorio', porque ellos entraban en La Habana y se iban, en la ciudad. Claro, es un cohetazo eso, arriba avión, lo que viene para abajo es una bola de fuego [...] Túmbenlo en el mar cuando se aparezcan, y no consulten", se escucha decir a Raúl Castro en un encuentro con periodistas grabado en junio de 1996.

El ministro de Defensa asegura que esa mañana "ya pudieron ver (a los aviones)" en aguas cubanas. "Y después sucedió lo que ustedes conocen. Ellos dicen que en agua internacional; nosotros que fue en agua nuestras". La versión de Washington de que el ataque se produjo en aguas internacionales fue respaldada después por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), dependiente de la ONU.

El incidente desencadenó uno de los capítulos más tensos de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Como represalia, el Ejecutivo de Bill Clinton ordenó sanciones contra el Gobierno cubano, pero no llegó a presentar cargos penales contra los hermanos Castro.

"La realidad es que se trata de un régimen comunista que ha encarcelado, asesinado y maltratado brutalmente a su pueblo. Han matado de hambre a su pueblo. Han robado a su pueblo. Y gran parte de ello se hizo bajo las órdenes del propio Raúl Castro", ha defendido horas antes del anuncio la congresista republicana Nicola Malliotakis.

"Una nueva vía" para Cuba

"La razón por la que se ven obligados a sobrevivir 22 horas al día sin electricidad no se debe a un bloqueo petrolero de Estados Unidos. [...] Es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares", ha afirmado Marcos Rubio en un mensaje castellano publicado en su perfil de X horas antes de anunciar la acusación a Castro.

Rubio se dirige al pueblo cubano y ofrece "una nueva vía" entre Estados Unidos y Cuba. Pero insiste: "no con Gaesa", la empresa estatal fundada por Raúl Castro a la que acusa de "controlar" el país y empobrecer a su población. "El presidente Trump ofrece una nueva relación [...], pero tiene que ser directamente con ustedes, el pueblo cubano, no con Gaesa", ha dicho el jefe de la Diplomacia estadounidense.

Rubio ha reiterado la oferta de "100 millones de dólares en alimentos y medicinas" que lleva semanas sobre la mesa, aunque ha especificado que estos deben administrarse "directamente" al pueblo. Además, el secretario de Estado ha mencionado la apertura de un "nuevo capítulo" en una "nueva Cuba" en la que la gente pueda quejarse "sin temor" de un sistema "que falla" y donde puedan "elegir a quienes gobiernan" y "votar para reemplazarlos".

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, ha respondido a Rubio tachándole de "vocero de intereses corruptos y revanchistas" y ha dicho que sus palabras "no representan", ni a la mayoría de los estadounidenses, ni a la de los cubanos que viven allí. "Intenta culpar al Gobierno de Cuba por el daño despiadado que provoca el Gobierno de EE.UU. al pueblo cubano", ha afirmado.

Además, ha acusado de "cinismo" al secretario de Estado y ha insistido en que La Habana "no ha rechazado" el ofrecimiento de 100 millones de dólares, que lleva semanas sobre la mesa.

Meses de presión desde Washington

El anuncio de este miércoles rescata un acontecimiento del pasado, pero llega en plena campaña de sanciones, bloqueo petrolero y amenazas. Las acciones estadounidenses agravan la ya profunda crisis económica y energética que sufre Cuba, que ha desencadenado distintas protestas como respuesta a los constantes apagones. La ONU ha advertido de que la situación humanitaria en la isla es cada vez más grave.

Washington dice estar abierto al "diálogo", pero el martes anunció nuevas sanciones contra dirigentes cubanos como parte de lo que llama "una campaña integral" frente a las "apremiantes amenazas" que plantea el régimen castrista. Cuba ha negado que el país suponga ninguna amenaza para EE.UU. y su presidente advirtió que un ataque militar estadounidense conduciría a un "baño de sangre".

EE.UU. elevó la presión sobre Cuba tras la captura de Maduro en Venezuela el pasado 3 de enero. La campaña de sanciones va de la mano con contactos con el Gobierno castrista, como la visita la semana pasada del director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana para reunirse, entre otros, con el 'nietísimo' de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, apodado 'El cangrejo', que ya había participado en encuentros previos con Marco Rubio.