John Bolton, exasesor de seguridad de EE.UU.: "Cuba no es Venezuela; el régimen caerá en cuestión de meses"
- Bolton fue asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump entre 2018 y 2019
- Convertido en uno de los principales críticos del presidente, denuncia la persecución política del republicano
El exasesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, John Bolton, dibuja un escenario de máxima presión en Cuba, Venezuela e Irán. Buen conocedor del republicano, advierte de que la OTAN "está en peligro" mientras Trump siga en la Casa Blanca. En una entrevista concedida a Hora América de Radio Exterior de España, Bolton ha cargado contra el presidente estadounidense, al que ha acusado de actuar sin una estrategia coherente y de gobernar a golpe de impulsos y reacciones.
Bolton, una de las voces más influyentes del ala neoconservadora republicana y uno de los antiguos aliados convertidos hoy en críticos acérrimos de Trump, ha sostenido que el mandatario "no tiene una filosofía de seguridad nacional" y que sus decisiones improvisadas están siendo aprovechadas por China, Rusia o Corea del Norte. "Trump no tiene ideas, sino reacciones", ha resumido el exembajador de EE.UU. ante la ONU.
Pero ha sido Cuba el asunto sobre el que Bolton ha lanzado sus afirmaciones más contundentes. El exasesor considera que el régimen cubano —sometido a un bloqueo energético y financiero por parte de Washington— atraviesa su momento más débil en décadas por la crisis energética, el deterioro económico y la pérdida del suministro petrolero venezolano. "Creo que podríamos estar cerca del colapso del régimen", ha aventurado en la entrevista, durante una breve escala en Madrid.
A su juicio, la situación podría precipitarse en "cuestión de meses". "El Gobierno cubano ha anunciado que básicamente se ha quedado sin petróleo. Hay apagones por todo el país. Si los jóvenes cubanos están dispuestos a expresar su descontento, el colapso podría producirse con bastante rapidez", ha asegurado.
Bolton ha insistido en marcar distancias entre La Habana y Caracas. "Cuba no es Venezuela. No es Irán. No es Afganistán", ha afirmado, subrayando la proximidad geográfica de la isla con Estados Unidos y el peso histórico que Cuba ha tenido en la política exterior estadounidense desde la revolución castrista. "Está a 90 millas de Florida", ha repetido varias veces durante la conversación. "El hecho de dejar en el poder a un vestigio del régimen de Castro, como el nieto de Raúl Castro, es simplemente inaceptable", ha subrayado.
El republicano ha atribuido un papel central al secretario de Estado, Marco Rubio, al que ha definido como "la persona más centrada en acabar con el régimen de Castro". Según Bolton, el origen cubano de Rubio y el peso del exilio cubano en Florida explican la renovada presión de Washington sobre La Habana.
Venezuela y el “error” de dejar a Delcy Rodríguez
El exasesor de Trump también ha cargado contra la actual estrategia estadounidense hacia Venezuela y ha considerado un "error" que Washington haya permitido mantenerse en el poder a figuras como Delcy Rodríguez o Diosdado Cabello tras la caída de Nicolás Maduro.
"No creo que Venezuela se recupere completamente hasta que el control del Gobierno sea entregado a la oposición elegida democráticamente", ha sostenido. Bolton ha defendido además que María Corina Machado "tiene que desempeñar un papel" porque representa "la encarnación de la oposición legítima".
En paralelo, ha denunciado que los ingresos petroleros están fortaleciendo al chavismo residual. "Delcy Rodríguez está utilizando ese dinero para pagar a los funcionarios y a los militares y garantizarse su lealtad", ha afirmado muy crítico con la hoja de ruta de Trump en el país latinoamericano.
Trump, Irán y el riesgo para la OTAN
Bolton también ha retratado a Trump como un dirigente errático, incapaz de comprender las consecuencias estratégicas de sus movimientos. El exasesor considera especialmente preocupante la aproximación del presidente estadounidense hacia China y Rusia.
"Xi Jinping y Putin tienen una idea muy clara de sus intereses nacionales. Trump no", ha afirmado al valorar el encuentro de Trump con su homólogo chino la semana pasada en Pekín. Según Bolton, Pekín podría aprovechar esa debilidad en torno a Taiwán mediante un bloqueo naval más que con una invasión directa.
Respecto a Irán, ha defendido abiertamente un cambio de régimen y ha calificado de "pérdida de tiempo" las negociaciones entre Washington y Teherán. También ha criticado a Trump por no haber consultado ni al Congreso ni a los aliados antes de los ataques contra instalaciones iraníes.
Bolton cree que el presidente estadounidense sigue representando una amenaza para la cohesión atlántica. "La OTAN está en peligro mientras Trump sea presidente", ha afirmado, advirtiendo de que cualquier deterioro en las relaciones transatlánticas podría acabar favoreciendo los intereses de Moscú.
El exasesor se ha mostrado especialmente crítico con el debate abierto en España sobre las bases estadounidenses de Rota y Morón. Considera un "gran error" limitar el uso de esas instalaciones militares en pleno conflicto con Teherán y ha alertado de posibles represalias de Washington. "Eso contribuye a un deterioro general de la opinión que Trump tiene de la OTAN”, ha señalado. Aunque no ha dado por hecho una retirada estadounidense, sí ha admitido que una reducción del personal o un repliegue parcial "es una posibilidad" en el horizonte. Bolton ha descartado además que Marruecos pueda sustituir el papel estratégico de España en el Mediterráneo. "España siempre ha sido una potencia atlántica", ha sostenido.
El Sáhara Occidental y la defensa del referéndum
Bolton conoce bien el conflicto del Sáhara Occidental, la exprovincia española. Bolton, que trabajó junto a James Baker en los intentos de mediación de Naciones Unidas en los años noventa y principios de los 2000, ha criticado abiertamente el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el territorio.
"Creo que es un error que la Administración Trump haya reconocido la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental", ha afirmado. El exasesor ha defendido recuperar el espíritu del plan de arreglo impulsado por la ONU en 1991 y volver a plantear un referéndum de autodeterminación para los saharauis. "Es una cuestión muy sencilla: dejar que la gente vote lo que quiere", ha dicho tras considerar que la concesión de Trump a Rabat es reversible.
Bolton ha rechazado además las campañas impulsadas en sectores republicanos para catalogar al Frente Polisario como organización terrorista. "Llevo 35 años tratando con el Polisario y nunca he visto ningún indicio de terrorismo", ha asegurado, negando también cualquier vínculo con Irán o con movimientos islamistas. El exasesor ha lamentado el estancamiento de las negociaciones entre Marruecos y el Polisario y ha sostenido que la causa saharaui "no ha terminado todavía". "Se merecen el derecho al voto", ha concluido.