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EE.UU.

El Gobierno de Trump demanda al exasesor John Bolton para evitar la publicación de su libro

  • Según el gobierno de Estados Unidos, contiene información clasificada que comprometería la seguridad nacional
  • Para la editorial, es un intento de esconder un relato "poco favorecedor" del presidente

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El exasesor de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, en un debate en Carolina del Norte a principios de año
El exasesor de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, en un debate en Carolina del Norte a principios de año

La Casa Blanca ha presentado este martes una demanda contra el exasesor de seguridad nacional John Bolton, para impedir que publique un libro que, según el gobierno de Estados Unidos, contiene información clasificada que comprometería la seguridad nacional.

La demanda "Estados Unidos de América contra John Bolton" se ha producido un día después de que el presidente Donald Trump dijera que Bolton infringiría la ley si se publicaba el libro en el que relata su experiencia en el gabinete y cuyo lanzamiento estaba previsto para el 23 de junio.

El Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca "ha determinado que el manuscrito en su forma actual contiene ciertos pasajes -algunos de hasta varios párrafos- que contienen información clasificada de seguridad nacional", reza el escrito, que considera que su publicación "causaría un daño irreparable" y "excepcionalmente grave" al país.

La demanda pide a la corte que ordene "retrasar la fecha de publicación" del libro hasta que Bolton permita que se "complete el proceso de revisión" de su texto por parte del Gobierno federal, algo requerido para cualquier libro escrito por funcionarios del gobierno que hayan tenido acceso a información sensible. Este procedimiento empezó en enero y ya forzó al exasesor a posponer tres meses la divulgación de sus memorias.

Un relato "poco favorecedor" de Trump

Según la editorial, Simon & Schuster, la demanda es un intento por la administración de Trump de detener la "publicación de un libro que considera poco favorecedor para el Presidente", porque relata su "inconsistente y dispersa" toma de decisiones.

El libro revela que el mandatario habría cometido "violaciones parecidas a la de Ucrania" en otros aspectos de su política exterior, en referencia a las presiones del presidente a Kiev para que interfiriera en las elecciones de EE.UU., el tema que motivó su frustrado juicio político.

"Este es el libro que Donald Trump no quiere que lean", proclamó la editorial en un comunicado la semana pasada.

El libro de Bolton ya está impreso y ha sido enviado a centros de distribución de todo el país, lo que puede complicar el intento del Gobierno de evitar que su contenido salga a la luz.

El abogado de Bolton, Charles Cooper, ha argumentado que el libro no contiene ningún material confidencial y que su cliente ha trabajado con el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca durante meses para permitirles revisar el contenido.

La seguridad nacional frente a la Primera Enmienda

Según expertos, Trump lo tendrá complicado para detener la publicación del libro, porque aunque los presidentes tienen el poder de clasificar como secreta información de seguridad nacional, su argumento contra Bolton puede contradecir lo establecido en la Primera Enmienda de la Constitución, que garantiza la libertad de expresión.

"Es muy raro que los tribunales estadounidenses eviten la publicación (de libros), porque eso suprime el discurso antes de que ocurra", ha explicado el director ejecutivo del Instituto de la Primera Enmienda en la Universidad de Columbia, Jameel Jaffer, al diario The Washington Post, y recoge EFE.

Hay un precedente que juega a favor de Bolton: cuando el presidente Richard Nixon (1969-1974) intentó evitar que el Washington Post publicara en 1971 los papeles del Pentágono sobre la guerra de Vietnam, el Tribunal Supremo determinó que vetar información de ese tipo antes de su publicación era anticonstitucional.

Bolton, que fue el asesor de seguridad nacional de Trump desde marzo de 2018 y hasta su despido el pasado septiembre, se ofreció en enero a testificar en el juicio político contra el mandatario y afirmó que tenía información inédita y relevante, pero la mayoría republicana en el Senado vetó su comparecencia.