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Cuba advierte de que un ataque estadounidense provocaría un "baño de sangre"

  • El medio estadounidense Axios informó el domingo que La Habana había adquirido más de 300 drones militares
  • El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha insistido en el derecho de la isla a su "legítima defensa"
Cuba advierte de que un ataque estadounidense provocaría un "baño de sangre"
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Karim SAHIB / AFP
RTVE.es

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha advertido este lunes de que un ataque militar estadounidense en la isla conduciría a un "baño de sangre" y ha insistido en que su país no representa ninguna amenaza para Washington. El mensaje llega en plena campaña de presión de la Administración Trump sobre la isla y después de que el medio estadounidense Axios publicara el domingo que La Habana había adquirido más de 300 drones militares, información a la que Cuba respondió reclamando su derecho a la "legítima defensa".

"Las amenazas de agresión militar contra Cuba de la mayor potencia del planeta son conocidas. [...] De materializarse, provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables, más el impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional", ha dicho Díaz-Canel en un mensaje publicado en su cuenta de X, en el que insiste en el "derecho absoluto y legítimo" de Cuba a "defenderse de una arremetida bélica".

El presidente cubano ha añadido que el derecho a la defensa de Cuba "no puede esgrimirse lógica ni honestamente como excusa para imponer una guerra contra el noble pueblo cubano". El país, sometido a un férreo bloqueo por parte de Estados Unidos, hace frente a una grave crisis energética que ha provocado protestas de su población, que sufre constantes apagones que duran días enteros.

Más de 300 drones militares

Según la información publicada por Axios, que cita información de inteligencia clasificada, Cuba ha adquirido "más de 300 drones militares" y "recientemente" ha comenzado a "discutir planes para utilizarlos" contra la base estadounidense de la Bahía de Guantánamo, buques militares estadounidenses y "posiblemente" Key West, en Florida.

Un alto funcionario estadounidense citado por el medio califica estos movimientos de "preocupantes" y asegura que representan una "amenaza creciente". Asimismo, Asios cita a una fuente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que asegura que el director de la agencia, John Ratcliffe, advirtió a cubas "sin rodeos" de que no participaran en hostilidades durante su visita de la semana pasada.

Además, de acuerdo con la misma fuente, instó a instó "derrocar su gobierno totalitario" para que EE.UU. ponga fin a las sanciones contra la isla. Ratcliffe visitó La Habana para reunirse con altos funcionarios del Gobierno de Cuba en un inusual encuentro de alto nivel en el que, según ha trascendido, Estados Unidos se mostró dispuesto a explorar un diálogo más amplio con Cuba si se producían "cambios fundamentales".

Escalada de tensión

Aunque Cuba es un viejo enemigo de Washington, la tensión entre ambos se ha elevado en los últimos meses, sobre todo a raíz de la captura del expresidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte de la Administración Trump el pasado 3 de enero. Las sanciones y el bloqueo petrolero de EE.UU. están asfixiando al sector privado cubano, mientras que el presidente Donald Trump se muestra convencido de poder poner al Gobierno de Díaz-Canel de su lado.

"Creo que le vamos a dar un vuelco", dijo Trump el sábado, cuando en una entrevista en Fox News le preguntaron sobre si Cuba se pondría del lado de China o del de Estados Unidos. Mientras tanto, medios estadounidenses apuntan a que la justicia estadounidense presentará un caso penal este miércoles contra el expresidente Raúl Castro por el asesinato de cuatro aviadores voluntarios en 1996.

A principios de mayo, el presidente estadounidense aseguró que tomaría el control de Cuba "casi de inmediato", aunque adelantó que antes acabaría el trabajo en Irán, donde siguen estancadas las conversaciones para un acuerdo de paz definitivo. Para Cuba, las acciones de Washington son "medidas coercitivas unilaterales" y suponen un "castigo colectivo" para su ciudadanía.