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Se cumplen tres días de la fallida marcha disidente en Cuba. Su principal promotor, el dramaturgo Yunior García Aguilera, llegó ayer a España por sorpresa. Habló de la campaña de acoso físico y mediático que sufrió los días previos a ese 15 de noviembre. Hoy ha dado una rueda de prensa en Madrid y ha pedido a la comunidad interancional que dejen de ignorar lo que ocurre en Cuba, a la que ha calificado de dictadura. Ha explicado que también se ha marchado de Cuba porque el gobierno no quería enviarlo a prisión ni matarle, para no convertirlo en mártir. Querían, sencillamente, anularle. "La única manera que tenía de evitar que me silenciara era escapando de ellos. Su estrategia era esa. Silenciarme, anularme. No les importaba tanto si eso constituía un símbolo, pero era preferible para ellos mantenerme callado", ha explicado Yunior García. Asegura que, de haberse quedado en Cuba, le esperaba una "muerte en vida". García tiene un visado para permanecer 90 días en España y asegura que después quiere regresar a su país, donde le espera su familia y su trabajo como revolucionario. Informa Aurora Moreno.

Guillermo Nova, periodista experto en Cuba y ex corresponsal en La Habana, ha dicho que se ha dado la tormenta perfecta. "Una crisis sanitaria con la pandemia que se ha desatado. El Gobierno no es capaz de dar respuesta, sobre todo por el tema de los insumos, porque tienen médicos de sobra para hacer frente. A eso se suma una crisis económica en un país que depende del turismo, y el país está cerrado", ha explicado.

En sí mismas estas protestas ya son un antes y un después. Las manifestaciones no son habituales en Cuba. "Hasta el momento todas las crisis políticas que ha tenido la revolución cubana se resolvía con la migración. Pero se presenta un escenario nuevo y hay que ver en los próximos días cuál va a ser la propuesta del presidente", ha dicho.

Se unieron hace dos años para protestar por un decreto que otorga al estado la última palabra para definir qué es arte en Cuba o qué no lo es. Desde entonces, la tensión entre el gobierno de Díaz Canel y este grupo de artistas y creadores ha ido creciendo. Denuncian vigilancia policial, cortes en las líneas telefónicas o detenciones completamente arbitrarias.

Por Cuba han pasado cuatro millones de turistas este año y las empresas españolas eocupan una posición privilegiada en el sector gestionando el 70% de las plazas hoteleras. 

Las reformas económicas avanzan a un ritmo muy lento y la futura Constitución, que será aprobada el próximo año, ratifica el importante papel de la inversión extranjera.  La asociación de empresarios españoles en La Habana se sentía abandonada porque llevaban más de tres décadas sin una presencia institucional que se preocupase por sus intereses.

Los Gobiernos español y cubano han firmado este jueves en La Habana (madrugada del viernes en España) un memorando de consultas políticas que, según fuentes del Gobierno español, recoge específicamente la posibilidad de hablar sobre derechos humanos.

En una breve ceremonia presidida por el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, y el español, Pedro Sánchez, el acuerdo lo han firmado los ministros de Exteriores de los dos países, el español Josep Borrell y el cubano Bruno Rodríguez, y supone la creación de un mecanismo de consultas estructurado y permanente.

El Palacio de la Moncloa ha explicado después en un comunicado que se trata del primer memorando de este tipo que Cuba adopta con un país, y que "demuestra la disposición de España a contribuir activamente en el proceso de reformas mediante programas de asesoramiento y asistencia técnica".

Sagrario García-Mascaraque, corresponsal de TVE en Cuba, nos cuenta en claves qué Cuba le espera al presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, en su primera visita oficial al pais caribeño.

La visita del presidente español a la isla es la primera de un jefe de estado español en tres décadas. Sánchez se va a encontrar en 2018 un país sin ningún Castro al frente de la presidencia. Además, Cuba está inmersa en una reforma económica en la que hay 600 mil autónomos y se espera una reforma de la Constitución para febrero de 2019.

El líder de Cuba no se apellida Castro por primera vez en seis décadas. Miguel Díaz-Canel asume el cargo con vocación continuista y bajo la dirección de Raúl Castro. La apertura del país al mundo y la crisis económica son los principales retos a los que se enfrenta.

Las mañanas de RNE ha analizado este cambio con Susanne Gratius, doctora en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Autónoma de Madrid y asociada al Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), y Carlos Malamud, catedrático de Historia de América de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) e investigador principal para América Latina del Real Instituto Elcano.

Para Gratius, el relevo en Cuba es un cambio muy importante, aunque cree que no será total y prevé que Díaz-Canel no tendrá las manos libres para actuar, al menos a corto y medio plazo.

Malamud comparte la opinión de Gratius y añade que no cabe esperar un acercamiento entre Cuba y Estados Unidos. Respecto a las relaciones con España, se muestra convencido de que seguirán siendo buenas.

  • El Parlamento le ha ratificado de forma casi unánime, con 603 votos, el 99,83 %
  • En su primer discurso, ha alabado a la generación histórica, que cede el poder
  • Raúl Castro "encabezará las decisiones de mayor trascendencia", ha enfatizado
  • Si bien abre la puerta a modernizar la economía, descarta cambios políticos

El hasta ahora primer vicepresidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha sido el único candidato propuesto este miércoles ante el nuevo Parlamento cubano para presidir el Consejo de Estado, por lo que, tal como estaba previsto, sucederá a Raúl Castro al frente del país, si bien el resultado de la votación de la cámara no se hará público hasta este jueves.