El secretario de Guerra de EE.UU. viaja a Guantánamo en medio de las tensiones y sanciones a Cuba
- Forma parte de una gira de supervisión de las operaciones militares en la región de Pete Hegseth
- Desde el inicio de 2026, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha endurecido su política hacia la isla caribeña
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, viaja este miércoles por primera vez desde que asumió el cargo a la Bahía de Guantánamo, Cuba, para reunirse con las tropas desplegadas en la base y con mandos del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), en medio de tensiones y una serie de sanciones contra La Habana.
El viaje forma parte de una gira de supervisión de las operaciones militares en la región y de contacto directo con las fuerzas desplegadas, en un momento de refuerzo de la presencia estadounidense en el Caribe y Oriente Medio, según informa el Pentágono.
Una semana antes, el Gobierno estadounidense intensificó la presión sobre Cuba al imponer sanciones económicas a varias figuras cubanas, entre ellas el presidente Miguel Díaz-Canel y miembros de la familia Castro. Estas sanciones "buscan fortalecer el bloqueo y el clima de conflicto entre Cuba y Estados Unidos", declaró el presidente cubano el jueves.
Luego de su viaje a la base, Hegseth se dirigirá a Florida, donde tendrá reuniones con los altos mandos del CENTCOM. Este tipo de desplazamientos forma parte de su agenda habitual de supervisión de tropas, con visitas periódicas a bases militares dentro y fuera de Estados Unidos para mantener contacto directo con los mandos y el personal desplegado.
La presión sobre la isla
Desde el inicio de 2026, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha endurecido su política hacia Cuba, con nuevas restricciones económicas y diplomáticas y un aumento de la presión sobre el Gobierno cubano, principalmente con un bloqueo petrolero que inició tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas el pasado 3 de enero.
Además, EE.UU. ha imputado al expresidente Raúl Castro en un caso que se remonta a 1996. Trump considera que la isla, ubicada a 150 kilómetros de la costa de Florida, representa "una amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos y ha amenazado repetidamente con "tomar el control" de la misma.
Como consecuencia del bloqueo, más allá de la falta de suministros, empresas como Visa y Mastercard han dejado de funcionar en la isla y la cadena Meliá ha abandonado gran parte de sus hoteles. Este mismo martes, autoridades del Ministerio de Salud Pública (Minsap) de Cuba han denunciado el impacto en ese sector, donde han adoptado medidas preventivas y de control en el área epidemiológica.
La viceministra del Minsap, Carilda Peña García, ha afirmado en la televisión estatal que el bloqueo recrudecido de Washington ha afectado los protocolos médicos aprobados para la salud pública en la isla, con la falta de combustibles y las trabas financieras para la adquisición de insumos para la producción de medicamentos como los diagnosticadores y de vacunas para la prevención de enfermedades transmisibles.
A finales de mayo, altos funcionarios estadounidenses y cubanos se reunieron en la base estadounidense al sureste de la isla.
El general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para América Latina y el Caribe (SOUTHCOM), se reunió con el jefe del Estado Mayor cubano, general Roberto Legra Sotolongo, para tratar "asuntos de seguridad operacional", según informó SOUTHCOM.